4.2. Der Nothschrei

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4.2. DER NOTHSCHREI: ¿Ćomo lo traduciremos? ¿El grito de angustia? En esta chat traduciremos este segundo capítulo de Zarathustra IV según el método habitual (borrador, notas, correcciones, nueva versión tuya, y discusión hasta llegar a un texto de consenso). Te paso ya el primer bloque.4.2 DER NOTHSCHREI: EL GRITO DE ANGUSTIA. Des nächsten Tages sass Zarathustra wieder auf seinem Steine vor der Höhle, während die Thiere draussen in der Welt herumschweiften, dass sie neue Nahrung heimbrächten, — auch neuen Honig: denn Zarathustra hatte den alten Honig bis auf das letzte Korn verthan und verschwendet. Als er aber dermaassen dasass, mit einem Stecken in der Hand, und den Schatten seiner Gestalt auf der Erde abzeichnete, nachdenkend und, wahrlich! nicht über sich und seinen Schatten — da erschrak er mit Einem Male und fuhr zusammen: denn er sahe neben seinem Schatten noch einen andern Schatten. Und wie er schnell um sich blickte und aufstand, siehe, da stand der Wahrsager neben ihm, der selbe, den er einstmals an seinem Tische gespeist und getränkt hatte, der Verkündiger der grossen Müdigkeit, welcher lehrte: „Alles ist gleich, es lohnt sich Nichts, Welt ist ohne Sinn, Wissen würgt.“ Aber sein Antlitz hatte sich inzwischen verwandelt; und als ihm Zarathustra in die Augen blickte, wurde sein Herz abermals erschreckt: so viel schlimme Verkündigungen und aschgraue Blitze liefen über diess Gesicht. 1. Al día siguiente se sentó Zaratustra de nuevo sobre su piedra delante de la cueva, mientras los animales vagaban fuera en el mundo para traer a casa nuevo alimento – también nuevas miel, porque Zaratustra había malgastado y derrochador la vieja miel hasta la última partícula. Pero cuando se sentó así, con un palo en la mano, y dibujaba la sombra de su figura sobre la tierra – entonces se asustó de repente y se encogió, porque vió al lado de su sombra una sombra distinta. Y cuando rápidamente miró a su alrededor y se levantó, allí se erguía el adivino a su lado, el mismo al que había alimentado y dado de beber en su mesa, el predicador del gran cansancio, que enseñaba: “Todo es lo mismo, nada vale la pena, el mundo es sin significado, saber estrangula.” Pero su cara entre tanto había cambiado; y cuando Zaratustra le miró a los ojos, su corazón se asustó una vez más: tantos malos anuncios y cenicientos relámpagos corrían sobre este rostro.

ChatGPT said:

A continuación te presento la revisión completa del bloque 1, con comentario filológico y propuestas de ajuste. Después te dejo una versión limpia y continua para tu cuaderno de trabajo.

Antes, solo una nota mínima: Der Notschrei admite dos traducciones principales:

  1. El grito de angustia (la más directa: Not = apuro, aflicción; Schrei = grito).
  2. El grito de socorro (más literal en sentido “señal de auxilio”, pero menos adecuada aquí).
    Dado el tono de Zaratustra IV, “El grito de angustia” es la opción más fiel y resonante.

Pasemos al bloque.


COMENTARIO LÉXICO Y GRAMATICAL

  1. herumschweiften
    “Vagar errantes”, “deambular ampliamente”. Schweifen implica amplitud y cierto extravío. Mantendría “vagaban… por el mundo” o “deambulaban… por el mundo”.
  2. neue Nahrung — auch neuen Honig
    Aquí Honig aparece sin artículo y en acusativo masculino (neuen Honig). No “nuevas mieles”. Mejor: “también nueva miel”.
  3. verthan und verschwendet
    Doble verbo: “gastado y derrochado / malgastado”. Tu “malgastado y derrochador” mezcla participio y adjetivo. Propongo:
    “pues Zaratustra había gastado y derrochado la vieja miel hasta el último grano.”
  4. als er dermaßen dasass
    Literal: “cuando así estaba sentado”. Muy nietzscheano. Mantén “cuando estaba así sentado”.
  5. mit Einem Male
    Arcaísmo: “de repente”, “de súbito”, “de una vez”. Que no pase desapercibido.
  6. noch einen andern Schatten
    “Todavía otra sombra / una segunda sombra / una sombra distinta”. Excelente tu “una sombra distinta”.
  7. Wahrsager
    No “adivino” en el sentido vulgar, sino “el profeta”, “el vate”, “el pronosticador”. Sin embargo, en la tradición española de Zaratustra se ha impuesto “el adivino”. Podemos mantenerlo: “el adivino”, sin carga esotérica, como figura alegórica.
  8. der Verkündiger der grossen Müdigkeit
    No “predicador del gran cansancio”. “Müdigkeit” es más enfático que “cansancio”: “fatiga”, “agotamiento”. En Zaratustra: Die grosse Müdigkeit = la Gran Fatiga, casi un concepto.
    Sugerencia: “el anunciador de la Gran Fatiga”.
    Si prefieres mantener continuidad con tus traducciones anteriores y con Kaufmann (“the soothsayer of the great weariness”), podemos dejar “el predicador de la gran fatiga”.
  9. Alles ist gleich, es lohnt sich Nichts, Welt ist ohne Sinn, Wissen würgt.
    Tus traducciones están bien, pero recomiendo precisión:
    • Alles ist gleich → “Todo es igual” (no “lo mismo”).
    • es lohnt sich Nichts → “nada merece la pena” / “nada vale la pena”.
    • Welt ist ohne Sinn → “el mundo carece de sentido”.
    • Wissen würgt → importante: no “estrangula”, sino “produce asfixia, da arcadas”: würgen = arcada, náusea, ahogo moral.
      Propongo: “el saber ahoga”.
  10. aschgraue Blitze
    Tus “cenicientos relámpagos” están perfectos. También “relámpagos gris ceniza”.

PROPUESTA DE VERSIÓN REVISADA DEL BLOQUE 1

Al día siguiente volvió Zaratustra a sentarse sobre su piedra, delante de la cueva, mientras los animales vagaban por el mundo para traer a casa nuevo alimento, también nueva miel; pues Zaratustra había gastado y derrochado la miel vieja hasta el último grano.
Pero cuando estaba así sentado, con un palo en la mano, y trazaba sobre la tierra la sombra de su figura, entonces se asustó de repente y se estremeció: porque vio junto a su sombra otra sombra distinta.
Y cuando miró rápidamente a su alrededor y se levantó, he aquí que el adivino estaba a su lado, el mismo a quien una vez había dado de comer y beber a su mesa, el anunciador de la Gran Fatiga, aquel que enseñaba: “Todo es igual, nada merece la pena, el mundo carece de sentido, el saber ahoga.”
Pero su rostro había cambiado entretanto; y cuando Zaratustra le miró a los ojos, su corazón volvió a estremecerse: tantos malos anuncios y relámpagos gris ceniza corrían por ese rostro.


Si te parece bien esta base, la declaramos versión 1 revisada y trabajamos sobre ella. Si quieres mantener “predicador de la gran fatiga” en lugar de “anunciador”, o ajustar “el saber ahoga”, lo tratamos ahora.

You said:

Der Wahrsager, der es wahrgenommen, was sich in Zarathustra’s Seele zutrug, wischte mit der Hand über sein Antlitz hin, wie als ob er dasselbe wegwischen wollte; desgleichen that auch Zarathustra. Und als Beide dergestalt sich schweigend gefasst und gekräftigt hatten, gaben sie sich die Hände, zum Zeichen, dass sie sich wiedererkennen wollten. „Sei mir willkommen, sagte Zarathustra, du Wahrsager der grossen Müdigkeit, du sollst nicht umsonst einstmals mein Tisch- und Gastfreund gewesen sein. Iss und trink auch heute bei mir und vergieb es, dass ein vergnügter alter Mann mit dir zu Tische sitzt!“ — „Ein vergnügter alter Mann? antwortete der Wahrsager, den Kopf schüttelnd: wer du aber auch bist oder sein willst, oh Zarathustra, du bist es zum Längsten hier Oben gewesen, — dein Nachen soll über Kurzem nicht mehr im Trocknen sitzen!“ — „Sitze ich denn im Trocknen?“ fragte Zarathustra lachend. „Die Wellen um deinen Berg, antwortete der Wahrsager, steigen und steigen, die Wellen grosser Noth und Trübsal: die werden bald auch deinen Nachen heben und dich davontragen.“ — Zarathustra schwieg hierauf und wunderte sich. — „Hörst du noch Nichts? fuhr der Wahrsager fort: rauscht und braust es nicht herauf aus der Tiefe?“ — Zarathustra schwieg abermals und horchte: da hörte er einen langen, langen Schrei, welchen die Abgründe sich zuwarfen und weitergaben, denn keiner wollte ihn behalten: so böse klang er. „Du schlimmer Verkündiger, sprach endlich Zarathustra, das ist ein Nothschrei und der Schrei eines Menschen, der mag wohl aus einem schwarzen Meere kommen. Aber was geht mich Menschen-Noth an! Meine letzte Sünde, die mir aufgespart blieb, — weisst du wohl, wie sie heisst?“ — „Mitleiden! antwortete der Wahrsager aus einem überströmenden Herzen und hob beide Hände empor — oh Zarathustra, ich komme, dass ich dich zu deiner letzten Sünde verführe!“ — Und kaum waren diese Worte gesprochen, da erscholl der Schrei abermals, und länger und ängstlicher als vorher, auch schon viel näher. „Hörst du? Hörst du, oh Zarathustra? rief der Wahrsager, dir gilt der Schrei, dich ruft er: komm, komm, komm, es ist Zeit, es ist höchste Zeit!“ — Zarathustra schwieg hierauf, verwirrt und erschüttert; endlich fragte er, wie Einer, der bei sich selber zögert: „Und wer ist das, der dort mich ruft?“ „Aber du weisst es ja, antwortete der Wahrsager heftig, was verbirgst du dich? Der höhere Mensch ist es, der nach dir schreit!“ „Der höhere Mensch? schrie Zarathustra von Grausen erfasst: was will der? Was will der? Der höhere Mensch! Was will der hier?“ — und seine Haut bedeckte sich mit Schweiss. 2. El adivino, que había percibido lo que ocurría en el alma de Zaratustra, se limpió con la mano la cara como si quisiera borrarla. Lo mismo hizo también Zaratustra. Y cuando ambos de esta manera, callando, se hubieron serenado y fortalecido, se dieron las manos, para que sirviera de señal de que querían reconocerse. 3. “Sé bienvenido, dijo Zaratustra, tú, adivino de la gran fatiga, no ha de ser en vano que una vez fuiste mi comensal y huésped. Come y bebe también hoy a mi lado y perdona que un viejo contento se siente contigo a la mesa.” 4. “¿Un viejo contento?” replicó el adivino, sacudiendo la cabeza; “pero quienquiera que seas, o quieras ser, oh Zaratustra, has estado más tiempo que nadie aquí arriba. Tu barca pronto no ha de asentarse ya en tierra seca. 5. “¿Me asiento yo, entonces, en tierra seca?” preguntó Zaratustra riendo. 6. “Las olas alrededor de tu montaña, replicó el adivino, suben y suben, las olas de la gran angustia y aflicción. Pronto levantarán también tu barca y te llevarán.” 7. Zarathustra calló a continuación y se sorprendió. 8. “¿Aun no oyes nada? continuó el adivino: ¿no murmura y ruge hacia arriba desde la profundidad?” 9. Zarathstra calló una vez más y escuchó: entonces oyó un largo, largo grito que los abismos se arrojaban y pasaban, porque ninguno quería retenerlo; tan malvado sonaba. 10. “Tú, mal anunciador, habló finalmente Zaratustra, eso es un grito de angustia y el grito de un hombre, que puede venir quizá de un negro mar. ¿Pero qué me va a mí en la angustia del hombre? Mi último pecado, el que para mí quedó reservado – ¿Sabes cómo se llama? 11. “¡Compasión!” replicó el adivino desde un corazón desbordante, y levantó ambas manos arriba. “Oh Zaratustra, vengo para seducirte a tu último pecado. 12. Y apenas fueron pronunciadas estas palabras, cuando resonó el grito una vez más, y más largo y más ansioso que antes; y también mucho más cerca. 13. “¿Oyes? ¿Oyes, oh Zaratustra?” gritó el adivino. “A tí va dirigido el grito, a tí te llama: “ven, ven, ven! ¡Es la hora! ¡Es más que la hora!” 14. Zarathustra calló a continuación, confuso y conmocionado; finalmente preguntó como uno que duda dentro de sí mismo:”¿Y quién es eso que ahí me llama?” 15. “Pero tú lo sabes, sí” replicó el adivino con vehemencia; “¿Por qué te escondes? El hombre más alto es el que grita por tí.” 16. “¿El hombre más alto?” Gritó Zaratustra presa del espanto. “¿Qué quiere? ¿Qué quiere? ¡El hombre más alto! ¿Qué quiere aquí?” Y su piel se cubrió de sudor.

ChatGPT said:

Aquí tienes la revisión completa, punto por punto, con observaciones filológicas y luego una versión revisada continua (2–16), manteniendo tu ritmo y el tono solemne de Zaratustra IV. He preservado tus elecciones cuando son buenas y he intervenido solo donde había problemas de fidelidad, matiz o estilo.


COMENTARIO FILOLÓGICO DETALLADO

1. wahrgenommen, was sich in Zarathustras Seele zutrug

Correcto traducir “percibido lo que ocurría en el alma de Zaratustra”. Zutrug sich es “acontecer, suceder interiormente”.

2. wischte … über sein Antlitz hin, wie als ob er dasselbe wegwischen wollte

Bien tu “como si quisiera borrarla”. Dasselbe = “esa misma [cara]”.

3. zum Zeichen, dass sie sich wiedererkennen wollten

Importante: wiedererkennen no “reconocerse” simplemente, sino “reconocerse de nuevo”, “volver a reconocerse”, “reconocerse otra vez”.
Propongo:
“como señal de que querían volver a reconocerse.”

4. ein vergnügter alter Mann

“Un viejo contento” es correcto, aunque vergnügt es “alegre”, “de buen humor”, no eufórico.
Sugiero: “un viejo alegre”, pero mantengo tu elección si quieres continuidad.

5. den Kopf schüttelnd: perfecto.

6. du bist es zum Längsten hier Oben gewesen

Muy importante: zum Längsten = “desde hace más tiempo”, “el que más tiempo ha estado”.
Tu versión está bien, puede afinarse a:
“has sido tú quien más tiempo ha estado aquí arriba.”

7. dein Nachen soll über Kurzem nicht mehr im Trocknen sitzen

Nachen = “barquilla”, “navecilla”, “pequeña embarcación”.
Expresión idiomática im Trocknen sitzen: estar “en lo seco”, protegido de las aguas.
Tu versión se acerca, pero conviene corregir sintaxis y claridad:

Propuesta fiel:
“tu barca dentro de poco ya no estará en lo seco.”
(“asentarse” no encaja tan bien)

8. Die Wellen um deinen Berg … die Wellen grosser Noth und Trübsal

Noth = aflicción extrema, necesidad angustiosa.
Trübsal = tribulación profunda, melancolía sombría.
Mejor que “aflicción”: “tribulación”.
Propuesta:
“las olas de la gran necesidad y tribulación.”

Pero si prefieres mantener continuidad con “angustia y aflicción”, también es viable.

9. Zarathustra schwieg hierauf und wunderte sich.

Mejor evitar “a continuación”, demasiado prosaico.
“Zaratustra guardó silencio y se maravilló.”
(wunderte sich es admiración sorprendida, no mera sorpresa.)

10. rauscht und braust

Onomatopeya doble: “rumoriza y brama”, “ruge y brama”.
Tu “murmura y ruge hacia arriba” está bien; quizá:
“¿no resuena y brama desde la profundidad?”

11. ein langer, langer Schrei … so böse klang er

böse aquí = “funesto, maligno, terrible”, no moralmente “malo”.
Propuesta:
“tan siniestro sonaba.”

12. Du schlimmer Verkündiger

No “mal anunciador”. schlimm = funesto, nefasto.
Mejor: “Tú, funesto anunciador” o “tú, anunciador funesto”.
Tu elección de “mal anunciador” es demasiado coloquial.

13. … das ist ein Nothschrei … aus einem schwarzen Meere kommen

Correcto. Mantendría:
“un mar negro”
(no hace falta artículo)

14. Menschen-Noth: no “la angustia del hombre” sino “la aflicción humana” o “la necesidad humana”.

Propuesta:
“¿Qué me importa a mí la aflicción humana?”

15. aus einem überströmenden Herzen

Muy importante: significa “desde un corazón desbordado”.
Mantener: “desde un corazón desbordante” (como ya lo tienes).

16. Es ist Zeit, es ist höchste Zeit!

Propuesta:
“¡Es la hora! ¡Es la hora suprema!”
O más literal en español solemne:
“¡Es la hora! ¡Es la hora más alta!”
Si prefieres continuidad con tu versión: “más que la hora”, se puede mantener, pero es menos natural.

17. wie Einer, der bei sich selber zögert

Perfecto: “como uno que duda dentro de sí mismo.”

18. Der höhere Mensch … Was will der hier?

Traducir höher siempre como el hombre más alto mantiene literalidad, pero en Zaratustra es “el hombre superior”, término técnico nietzscheano.
Sugerencia fuerte:
“¿El hombre superior?”
Da exactitud filosófica.

Podemos seguir con “el hombre más alto” si quieres mantener literalidad, pero “el hombre superior” es mucho más coherente con la tradición y con el contenido del libro.


VERSIÓN REVISADA Y CONTINUA (2–16)

2. El adivino, que había percibido lo que acontecía en el alma de Zaratustra, se pasó la mano por el rostro como si quisiera borrarlo. Lo mismo hizo Zaratustra. Y cuando ambos, así, en silencio, se hubieron serenado y fortalecido, se dieron la mano, como señal de que querían volver a reconocerse.

3. “Sé bienvenido —dijo Zaratustra—, tú, adivino de la gran fatiga; no ha de ser en vano que una vez fuiste mi comensal y huésped. Come y bebe también hoy conmigo, y perdona que un viejo alegre se siente contigo a la mesa.”

4. “¿Un viejo alegre?”, replicó el adivino, sacudiendo la cabeza. “Pero seas quien seas, o quieras ser, oh Zaratustra, tú has sido quien más tiempo ha estado aquí arriba: tu barca, dentro de poco, ya no estará en lo seco.”

5. “¿Estoy yo entonces en lo seco?”, preguntó Zaratustra riendo.

6. “Las olas alrededor de tu montaña —respondió el adivino— suben y suben, las olas de la gran necesidad y tribulación: pronto levantarán también tu barca y te arrastrarán.”

7. Zaratustra guardó silencio y se maravilló.

8. “¿Aún no oyes nada?”, prosiguió el adivino. “¿No resuena y brama desde la profundidad?”

9. Zaratustra calló de nuevo y escuchó: entonces oyó un grito largo, larguísimo, que los abismos se arrojaban y pasaban unos a otros, pues ninguno quería retenerlo: tan siniestro sonaba.

10. “Tú, funesto anunciador —dijo por fin Zaratustra—, eso es un grito de angustia, y el grito de un hombre; puede venir quizá de un mar negro. Pero ¿qué me importa a mí la aflicción humana? Mi último pecado, el que me quedó reservado… ¿sabes cómo se llama?”

11. “¡Compasión!” replicó el adivino desde un corazón desbordante, y levantó ambas manos en alto. “Oh Zaratustra, vengo para seducirte hacia tu último pecado.”

12. Y apenas fueron pronunciadas estas palabras, volvió a resonar el grito: más largo y más angustioso que antes, y también mucho más cercano.

13. “¿Oyes? ¿Oyes, oh Zaratustra?”, gritó el adivino. “A ti va dirigido el grito, a ti te llama: ¡ven, ven, ven! ¡Es la hora, es la hora suprema!”

14. Zaratustra guardó silencio, confuso y estremecido; por fin preguntó, como quien vacila dentro de sí: “¿Y quién es ese que me llama ahí?”

15. “Pero si lo sabes —replicó el adivino con vehemencia—. ¿Por qué te ocultas? Es el hombre superior quien te llama.”

16. “¿El hombre superior?”, gritó Zaratustra, presa del espanto. “¿Qué quiere? ¿Qué quiere? ¡El hombre superior! ¿Qué quiere aquí?” Y su piel se cubrió de sudor.


Si deseas mantener “el hombre más alto” por literalidad, ajusto todo el bloque a esa elección.
Si quieres una versión aún más solemne en ciertos pasajes (p. ej. “hora suprema”, “mar tenebroso”), lo pulimos ahora.

Cuando estés listo, pasamos al siguiente bloque.

You said:

Está todo bien; pero las palabras » … es ist Zeit, es ist höchste Zeit» repiten lo que dijo Zaratustra, o su sombra en 2.18. De los Grandes Acontecimientos. Allí tradujimos, » … es la hora, es más que la hora,» entendiendo una equivalencia con el inglés «it is high time». ¿Qué hacemos? ¿Cambiamos allí a «la hora suprema»? ¿Cambiamos aquí a «es más que la hora»? ¿Dejamos, de momento, lo dos como están?

ChatGPT said:

Thought for 28s

Buen ojo: aquí sí merece la pena decidir ya un criterio, porque Nietzsche repite la fórmula a propósito.

En alemán:

es ist Zeit, es ist höchste Zeit

funciona en dos planos a la vez:

  1. Como modismohöchste Zeit = “ya es hora”, “es más que hora”, “it is high time”.
  2. Como imagen vertical: “la hora más alta”, que se deja oír en el contexto de Mittag, altura, etc.

Tu versión previa:

«es la hora, es más que la hora»

captura muy bien el valor idiomático de höchste Zeit (= high time), y sigue sonando suficientemente solemne. Me parece una solución muy equilibrada.

Dado que la repetición del sintagma es claramente intencional en Nietzsche, mi sugerencia es:

  • Fijar como fórmula canónica:«¡Es la hora, es más que la hora!»
  • Usarla en los dos lugares (2.18 y 4.2), de modo que el lector perciba el eco.

Es decir:

  • No tocaría ya 2.18 (donde ya tienes “es la hora, es más que la hora”).
  • Aquí, en 4.2, simplemente ajustamos el verso 13 para que suene igual.

Quedaría así el fragmento correspondiente:

13. “¿Oyes? ¿Oyes, oh Zaratustra?”, gritó el adivino. “A ti va dirigido el grito, a ti te llama: ¡ven, ven, ven! ¡Es la hora, es más que la hora!

Si más adelante, en una revisión global, decides explotar más la imaginería de la “hora alta / suprema”, siempre podríamos reconsiderar, pero de momento yo cerraría este punto y tomaría «es la hora, es más que la hora» como traducción estable de es ist Zeit, es ist höchste Zeit en toda tu edición.

You said:

Vale. ¿Me vuelves a pasar 2-16 sin números para integrarlo en mi copia?

ChatGPT said:

Claro: aquí tienes el bloque 2–16 en versión continua, sin numeración, incorporando ya la fórmula fijada «es la hora, es más que la hora».


El adivino, que había percibido lo que acontecía en el alma de Zaratustra, se pasó la mano por el rostro como si quisiera borrarlo. Lo mismo hizo Zaratustra. Y cuando ambos, así, en silencio, se hubieron serenado y fortalecido, se dieron la mano, como señal de que querían volver a reconocerse.

“Sé bienvenido —dijo Zaratustra—, tú, adivino de la gran fatiga; no ha de ser en vano que una vez fuiste mi comensal y huésped. Come y bebe también hoy conmigo, y perdona que un viejo alegre se siente contigo a la mesa.”

“¿Un viejo alegre?”, replicó el adivino, sacudiendo la cabeza. “Pero seas quien seas, o quieras ser, oh Zaratustra, tú has sido quien más tiempo ha estado aquí arriba: tu barca, dentro de poco, ya no estará en lo seco.”

“¿Estoy yo entonces en lo seco?”, preguntó Zaratustra riendo.

“Las olas alrededor de tu montaña —respondió el adivino— suben y suben, las olas de la gran necesidad y tribulación: pronto levantarán también tu barca y te arrastrarán.”

Zaratustra guardó silencio y se maravilló.

“¿Aún no oyes nada?”, prosiguió el adivino. “¿No resuena y brama desde la profundidad?”

Zaratustra calló de nuevo y escuchó: entonces oyó un grito largo, larguísimo, que los abismos se arrojaban y pasaban unos a otros, pues ninguno quería retenerlo: tan siniestro sonaba.

“Tú, funesto anunciador —dijo por fin Zaratustra—, eso es un grito de angustia, y el grito de un hombre; puede venir quizá de un mar negro. Pero ¿qué me importa a mí la aflicción humana? Mi último pecado, el que me quedó reservado… ¿sabes cómo se llama?”

“¡Compasión!”, replicó el adivino desde un corazón desbordante, y levantó ambas manos en alto. “Oh Zaratustra, vengo para seducirte hacia tu último pecado.”

Y apenas fueron pronunciadas estas palabras, volvió a resonar el grito: más largo y más angustioso que antes, y también mucho más cercano.

“¿Oyes? ¿Oyes, oh Zaratustra?”, gritó el adivino. “A ti va dirigido el grito, a ti te llama: ¡ven, ven, ven! ¡Es la hora, es más que la hora!”

Zaratustra guardó silencio, confuso y estremecido; por fin preguntó, como quien vacila dentro de sí: “¿Y quién es ese que me llama ahí?”

“Pero si lo sabes —replicó el adivino con vehemencia—. ¿Por qué te ocultas? Es el hombre superior quien te llama.”

“¿El hombre superior?”, gritó Zaratustra, presa del espanto. “¿Qué quiere? ¿Qué quiere? ¡El hombre superior! ¿Qué quiere aquí?” Y su piel se cubrió de sudor.


Cuando quieras seguimos con el siguiente bloque.

You said:

Der Wahrsager aber antwortete nicht auf die Angst Zarathustra’s, sondern horchte und horchte nach der Tiefe zu. Als es jedoch lange Zeit dort stille blieb, wandte er seinen Blick zurück und sahe Zarathustra stehn und zittern. „Oh Zarathustra, hob er mit trauriger Stimme an, du stehst nicht da wie Einer, den sein Glück drehend macht: du wirst tanzen müssen, dass du mir nicht umfällst! Aber wenn du auch vor mir tanzen wolltest und alle deine Seitensprünge springen: Niemand soll mir doch sagen dürfen: „Siehe, hier tanzt der letzte frohe Mensch!“ Umsonst käme Einer auf diese Höhe, der den hier suchte: Höhlen fände er wohl und Hinter-Höhlen, Verstecke für Versteckte, aber nicht Glücks-Schachte und Schatzkammern und neue Glücks-Goldadern. Glück — wie fände man wohl das Glück bei solchen Vergrabenen und Einsiedlern! Muss ich das letzte Glück noch auf glückseligen Inseln suchen und ferne zwischen vergessenen Meeren? Aber Alles ist gleich, es lohnt sich Nichts, es hilft kein Suchen, es giebt auch keine glückseligen Inseln mehr!“ — — 17. Pero el adivino no replicó a la angustia de Zaratustra, sino que escuchó y escuchó hacia la profundidad. Cuando, sin embargo, hubo permanecido allí mucho tiempo, dirigió su mirada atrás y vió que Zaratustra estaba de pie y temblaba. “Oh Zaratustra,” comenzó con voz triste, “no estás ahí en pie como uno al que su felicidad le haga dar vueltas: deberás danzar, para que no te me desplomes. Pero aunque quisieras danzar delante de mí y saltar todas tus piruetas, nadie ha de poder decirme: “Mira, aquí danza el último hombre alegre!” En vano vendría uno a esta altura que lo buscase aquí: encontraría cuevas, quizá, y cuevas detrás de las cuevas, escondites para los escondidos, pero no pozos de felicidad, ni cámaras de tesoros, ni nuevas venas de oro de felicidad. Felicidad – ¿Cómo encontraría uno, de hecho, la felicidad entre tales sepultados y ermitaños? ¿Debo yo aun buscar la última felicidad en las islas bienaventuradas y lejos entre mares olvidados? Pero todo es igual,no vale la pena nada, ningún buscar ayuda, no hay tampoco islas bienaventuradas ya.

ChatGPT said:

Pensó durante 34s

Muy buen bloque, está ya muy cerca. Te señalo solo lo que conviene ajustar, y al final te dejo una versión continua sin número para integrar.


Ajustes puntuales

  1. „antwortete nicht auf die Angst“
    Tu: «no replicó a la angustia de Zaratustra»
    Correcto. Podemos dejar “respondió” o “replicó”; “replicó” tiene un tono un poco más teatral, lo mantendría.
  2. „horchte und horchte nach der Tiefe zu“
    Mejor que “escuchó y escuchó hacia la profundidad”:“escuchó y volvió a escuchar hacia la profundidad”
    para marcar la repetición.
  3. „Als es jedoch lange Zeit dort stille blieb“
    Tu: «Cuando, sin embargo, hubo permanecido allí mucho tiempo»
    El sujeto es el silencio en la profundidad.
    Mejor:“Pero como allí abajo reinase largo rato el silencio…”
  4. „du stehst nicht da wie Einer, den sein Glück drehend macht“
    Aquí drehend es “que lo marea, lo hace girar”.
    “al que su felicidad le haga dar vueltas” es entendible pero un poco extraño.
    Te propongo:“no estás ahí en pie como alguien a quien su felicidad marea”.
  5. „alle deine Seitensprünge springen“
    Seitensprung son “saltos laterales”, no “piruetas” (que añade matiz acrobático).“y ejecutar todos tus saltos laterales”
  6. „Umsonst käme Einer auf diese Höhe, der den hier suchte“
    Importante el pronombre den: se refiere a “den letzten frohen Menschen”.
    Tu frase está bien, solo refino el giro:“En vano vendría uno hasta esta altura que aquí lo buscara…”
  7. „Glücks-Schachte … Glücks-Goldadern“
    Tus “pozos de felicidad” y “venas de oro de felicidad” respetan bien la metáfora minera. Bien.
  8. „Vergrabenen“
    “sepultados” está muy bien: recuerda la imagen de “enterrados en vida”.
  9. „Muss ich das letzte Glück noch auf glückseligen Inseln suchen…“
    Has mantenido “islas bienaventuradas”, perfecto: enlaza con 2.2.
  10. Fórmula final repetida

„Aber Alles ist gleich, es lohnt sich Nichts, es hilft kein Suchen, es giebt auch keine glückseligen Inseln mehr!“
Nos conviene fijar la misma pauta que antes:

  • Alles ist gleich → “todo es igual”
  • es lohnt sich Nichts → “nada merece la pena”
  • es hilft kein Suchen → “de nada sirve buscar” (en vez de “ningún buscar ayuda”)

Propuesta cerrada:

“Pero todo es igual, nada merece la pena, de nada sirve buscar: ya no hay tampoco islas bienaventuradas.”


Versión revisada sin numeración

Pero el adivino no respondió a la angustia de Zaratustra, sino que escuchó y volvió a escuchar hacia la profundidad. Pero como allí abajo reinase largo rato el silencio, volvió por fin la mirada y vio a Zaratustra de pie, temblando.

“Oh Zaratustra —comenzó con voz triste—, no estás ahí en pie como alguien a quien su felicidad marea: tendrás que bailar, para que no te me desplomes. Pero aunque quisieras bailar delante de mí y ejecutar todos tus saltos laterales, nadie debería poder decirme: ‘Mira, aquí baila el último hombre alegre.’

En vano vendría uno hasta esta altura que aquí lo buscara: encontraría cuevas, y cuevas tras las cuevas, escondrijos para escondidos, pero no pozos de felicidad, ni cámaras del tesoro, ni nuevas vetas de oro de felicidad. Felicidad… ¿cómo iba a encontrarse la felicidad entre semejantes sepultados y ermitaños? ¿Tengo que buscar aún la última felicidad en las islas bienaventuradas y allá lejos, entre mares olvidados?

Pero todo es igual, nada merece la pena, de nada sirve buscar: ya no hay tampoco islas bienaventuradas.”

Cuando quieras pasamos al siguiente tramo.

You said:

Te propondría: i) «nadie ha de poder decirme: ‘Mira …»; ii) «… ¿cómo se podría encontrar la felicidad entre …»; iii) «¿Debo aun buscar la última felicidad en las islas bienaventuradas …?

ChatGPT said:

Perfecto, las tres propuestas encajan muy bien con el tono que venimos usando. Integro tus cambios i)–iii) en el bloque y te lo paso de nuevo limpio, sin numeración:


Pero el adivino no respondió a la angustia de Zaratustra, sino que escuchó y volvió a escuchar hacia la profundidad. Pero como allí abajo reinase largo rato el silencio, volvió por fin la mirada y vio a Zaratustra de pie, temblando.

“Oh Zaratustra —comenzó con voz triste—, no estás ahí en pie como alguien a quien su felicidad marea: tendrás que bailar, para que no te me desplomes. Pero aunque quisieras bailar delante de mí y ejecutar todos tus saltos laterales, nadie ha de poder decirme: ‘Mira, aquí baila el último hombre alegre.’

En vano vendría uno hasta esta altura que aquí lo buscara: encontraría cuevas, y cuevas tras las cuevas, escondrijos para escondidos, pero no pozos de felicidad, ni cámaras del tesoro, ni nuevas vetas de oro de felicidad. Felicidad… ¿cómo se podría encontrar la felicidad entre semejantes sepultados y ermitaños? ¿Debo aún buscar la última felicidad en las islas bienaventuradas y allá lejos, entre mares olvidados?

Pero todo es igual, nada merece la pena, de nada sirve buscar: ya no hay tampoco islas bienaventuradas.

You said:

Perfecto. Te lo dejo en un párrafo, como lo edita Kaufmann: Pero el adivino no respondió a la angustia de Zaratustra, sino que escuchó y volvió a escuchar hacia la profundidad. Pero como allí abajo reinase largo rato el silencio, volvió por fin la mirada y vio a Zaratustra de pie, temblando. “Oh Zaratustra —comenzó con voz triste—, no estás ahí en pie como alguien a quien su felicidad marea: tendrás que bailar, para que no te me desplomes. Pero aunque quisieras bailar delante de mí y ejecutar todos tus saltos laterales, nadie ha de poder decirme: ‘Mira, aquí baila el último hombre alegre.’ En vano vendría uno hasta esta altura que aquí lo buscara: encontraría cuevas, y cuevas tras las cuevas, escondrijos para escondidos, pero no pozos de felicidad, ni cámaras del tesoro, ni nuevas vetas de oro de felicidad. Felicidad… ¿cómo se podría encontrar la felicidad entre semejantes sepultados y ermitaños? ¿Debo aún buscar la última felicidad en las islas bienaventuradas y allá lejos, entre mares olvidados? Pero todo es igual, nada merece la pena, de nada sirve buscar: ya no hay tampoco islas bienaventuradas.

ChatGPT said:

Queda redondo así en un solo párrafo; no tocaría ni una coma:

Pero el adivino no respondió a la angustia de Zaratustra, sino que escuchó y volvió a escuchar hacia la profundidad. Pero como allí abajo reinase largo rato el silencio, volvió por fin la mirada y vio a Zaratustra de pie, temblando. “Oh Zaratustra —comenzó con voz triste—, no estás ahí en pie como alguien a quien su felicidad marea: tendrás que bailar, para que no te me desplomes. Pero aunque quisieras bailar delante de mí y ejecutar todos tus saltos laterales, nadie ha de poder decirme: ‘Mira, aquí baila el último hombre alegre.’ En vano vendría uno hasta esta altura que aquí lo buscara: encontraría cuevas, y cuevas tras las cuevas, escondrijos para escondidos, pero no pozos de felicidad, ni cámaras del tesoro, ni nuevas vetas de oro de felicidad. Felicidad… ¿cómo se podría encontrar la felicidad entre semejantes sepultados y ermitaños? ¿Debo aún buscar la última felicidad en las islas bienaventuradas y allá lejos, entre mares olvidados? Pero todo es igual, nada merece la pena, de nada sirve buscar: ya no hay tampoco islas bienaventuradas.

Lo damos por versión estable de este tramo de Der Notschrei.
Cuando quieras, pasamos al siguiente bloque.

You said:

Also seufzte der Wahrsager; bei seinem letzten Seufzer aber wurde Zarathustra wieder hell und sicher, gleich Einem, der aus einem tiefen Schlunde an’s Licht kommt. „Nein! Nein! Drei Mal Nein! rief er mit starker Stimme und strich sich den Bart — Das weiss ich besser! Es giebt noch glückselige Inseln! Stille davon, du seufzender Trauersack! Höre davon auf zu plätschern, du Regenwolke am Vormittag! Stehe ich denn nicht schon da, nass von deiner Trübsal und begossen wie ein Hund? Nun schüttle ich mich und laufe dir davon, dass ich wieder trocken werde: dess darfst du nicht Wunder haben! Dünke ich dir unhöflich? Aber hier ist mein Hof. Was aber deinen höheren Menschen angeht: wohlan! ich suche ihn flugs in jenen Wäldern: daher kam sein Schrei. Vielleicht bedrängt ihn da ein böses Thier. Er ist in meinem Bereiche: darin soll er mir nicht zu Schaden kommen! Und wahrlich, es giebt viele böse Thiere bei mir.“ — 18. Así suspiró el adivino. Pero con su último suspiro Zarathustra se tornó brillante y seguro de nuevo, como uno que desde una profunda sima llega a la luz. “¡No! ¡No! ¡Tres veces No” gritó con fuerte voz y se alisó la barba. “Eso lo sé yo mejor: hay aún islas bienaventuradas. ¡Cálmate acerca de eso, tú suspirante saco de tristeza! ¡Deja acerca de eso de chapotear, tú nube de lluvia antes del mediodía! ¿No estoy entonces ya aquí, húmedo de tu aflicción y mojado como un perro? Ahora me sacudo y escapo corriendo de tí para quedar seco de nuevo. De eso no puedes tú tener maravilla. ¿Te parezco descortés? Pero esta es mi corte. Pero en lo que a tu hombre superior concierne – bien, lo busco rápidamente en esos bosques: de allí vino su grito. Quizá lo acosa una bestia malvada. Está en mi dominio. En él no ha de venir a mí para recibir daño. Y en verdad, hay muchas bestias malvadas conmigo.

ChatGPT said:

Pensó durante 19s

Vamos a pulir este tramo; tu versión está muy bien encaminada, solo requiere ajustes de matiz y ritmo. Después te dejo una versión continua, sin número, lista para pegar.


Comentario y ajustes

Also seufzte der Wahrsager; bei seinem letzten Seufzer aber wurde Zarathustra wieder hell und sicher, gleich Einem, der aus einem tiefen Schlunde an’s Licht kommt.

Así suspiró el adivino. Pero con su último suspiro Zarathustra se tornó brillante y seguro de nuevo, como uno que desde una profunda sima llega a la luz.

  • hell und sicher: más que “brillante”, es “claro, lúcido” y “seguro, firme”.
    Propongo:
    “Zaratustra volvió a estar lúcido y seguro, como quien sale de una profunda sima a la luz.”

„Nein! Nein! Drei Mal Nein! rief er mit starker Stimme und strich sich den Bart — Das weiss ich besser! Es giebt noch glückselige Inseln!

“¡No! ¡No! ¡Tres veces No” gritó con fuerte voz y se alisó la barba. “Eso lo sé yo mejor: hay aún islas bienaventuradas.

  • Cerrar la exclamación: “¡Tres veces no!”
  • mit starker Stimme → “con voz fuerte” o “con voz potente”.
  • El resto está perfecto y mantiene la fórmula de las “islas bienaventuradas”.

Stille davon, du seufzender Trauersack!

¡Cálmate acerca de eso, tú suspirante saco de tristeza!

Aquí el tono es más brusco y coloquial: Stille davon = “¡calla ya con eso!”. Trauersack es casi un insulto afectuoso: “tipo lúgubre, saco de duelo”.

Propongo:

“¡Calla ya con eso, tú suspirante saco de tristeza!”


Höre davon auf zu plätschern, du Regenwolke am Vormittag!

¡Deja acerca de eso de chapotear, tú nube de lluvia antes del mediodía!

  • am Vormittag = “por la mañana”, no necesariamente “antes del mediodía”, pero no estorba.
  • plätschern es muy visual. Podemos mantener “chapotear”, que ya usaste.

Pequeño ajuste de ritmo:

“¡Deja ya de chapotear con eso, tú nube de lluvia de la mañana!”

(si prefieres “antes del mediodía”, lo podemos conservar tal cual.)


Stehe ich denn nicht schon da, nass von deiner Trübsal und begossen wie ein Hund?

¿No estoy entonces ya aquí, húmedo de tu aflicción y mojado como un perro?

  • Trübsal la venimos traduciendo mejor como “tribulación”.
  • begossen wie ein Hund apunta a empapado, “como un perro mojado”.

Propuesta:

“¿No estoy ya aquí, empapado por tu tribulación y mojado como un perro?”


Nun schüttle ich mich und laufe dir davon, dass ich wieder trocken werde: dess darfst du nicht Wunder haben!

Ahora me sacudo y escapo corriendo de tí para quedar seco de nuevo. De eso no puedes tú tener maravilla.

  • laufe dir davon = “echo a correr lejos de ti”.
  • darfst du nicht Wunder haben = “no debes extrañarte de ello”.

Propuesta algo más fluida:

“Ahora me sacudo y echo a correr lejos de ti para volver a secarme; de ello no debes extrañarte.”


Dünke ich dir unhöflich? Aber hier ist mein Hof.

¿Te parezco descortés? Pero esta es mi corte.

Perfecto: conserva el juego unhöflich / Hof (descortés / corte).


Was aber deinen höheren Menschen angeht: wohlan! ich suche ihn flugs in jenen Wäldern: daher kam sein Schrei. Vielleicht bedrängt ihn da ein böses Thier.

Pero en lo que a tu hombre superior concierne – bien, lo busco rápidamente en esos bosques: de allí vino su grito. Quizá lo acosa una bestia malvada.

  • wohlan! = “¡pues bien!”.
  • flugs = “en seguida, sin demora”.
  • bedrängt = “acosar, apremiar, cercar”.
  • “bestia malvada” es correcto, pero “fiera” suena mejor en este registro.

Propuesta:

“Pero en lo que toca a tu hombre superior, ¡pues bien!, lo buscaré en seguida en esos bosques: de allí vino su grito. Quizá allí lo acosa una fiera maligna.”


Er ist in meinem Bereiche: darin soll er mir nicht zu Schaden kommen! Und wahrlich, es giebt viele böse Thiere bei mir.“ —

Está en mi dominio. En él no ha de venir a mí para recibir daño. Y en verdad, hay muchas bestias malvadas conmigo.

  • in meinem Bereiche = “en mi ámbito, en mi dominio”.
  • soll er mir nicht zu Schaden kommen = “no ha de sufrir daño en él por mi causa / bajo mi ámbito”.
    Lo importante: Zarathustra se asume responsable de que no venga a daño dentro de su esfera.

Propuesta:

“Está en mi dominio: dentro de él no ha de venir a daño por mi causa. Y, en verdad, hay muchas fieras malas junto a mí.”


Versión revisada continua (18), sin numeración

Así suspiró el adivino; pero con su último suspiro Zaratustra volvió a estar lúcido y seguro, como quien sale de una profunda sima a la luz. “¡No! ¡No! ¡Tres veces no!” —gritó con voz fuerte y se alisó la barba—. “Eso lo sé yo mejor: hay aún islas bienaventuradas. ¡Calla ya con eso, tú suspirante saco de tristeza! ¡Deja ya de chapotear con eso, tú nube de lluvia de la mañana! ¿No estoy ya aquí, empapado por tu tribulación y mojado como un perro? Ahora me sacudo y echo a correr lejos de ti para volver a secarme; de ello no debes extrañarte. ¿Te parezco descortés? Pero esta es mi corte.

“Pero en lo que toca a tu hombre superior, ¡pues bien!, lo buscaré en seguida en esos bosques: de allí vino su grito. Quizá allí lo acosa una fiera maligna. Está en mi dominio: dentro de él no ha de venir a daño por mi causa. Y, en verdad, hay muchas fieras malas junto a mí.”

Si quieres, en el siguiente paso podemos pegar ya todo el capítulo seguido (1–18) o seguir por bloques según Kaufmann.

You said:

¿»Y en verdad hay junto a mí muchas fieras malignas»?

ChatGPT said:

Sí, es muy buena solución; respeta el matiz y suena más natural:

“Está en mi dominio: dentro de él no ha de venir a daño por mi causa. Y, en verdad, hay junto a mí muchas fieras malignas.”

Si quieres el párrafo entero con ese ajuste, quedaría así:

Así suspiró el adivino; pero con su último suspiro Zaratustra volvió a estar lúcido y seguro, como quien sale de una profunda sima a la luz. “¡No! ¡No! ¡Tres veces no!” —gritó con voz fuerte y se alisó la barba—. “Eso lo sé yo mejor: hay aún islas bienaventuradas. ¡Calla ya con eso, tú suspirante saco de tristeza! ¡Deja ya de chapotear con eso, tú nube de lluvia de la mañana! ¿No estoy ya aquí, empapado por tu tribulación y mojado como un perro? Ahora me sacudo y echo a correr lejos de ti para volver a secarme; de ello no debes extrañarte. ¿Te parezco descortés? Pero esta es mi corte.

“Pero en lo que toca a tu hombre superior, ¡pues bien!, lo buscaré en seguida en esos bosques: de allí vino su grito. Quizá allí lo acosa una fiera maligna. Está en mi dominio: dentro de él no ha de venir a daño por mi causa. Y, en verdad, hay junto a mí muchas fieras malignas.”

You said:

Mit diesen Worten wandte sich Zarathustra zum Gehen. Da sprach der Wahrsager: „Oh Zarathustra, du bist ein Schelm! Ich weiss es schon: du willst mich los sein! Lieber noch läufst du in die Wälder und stellst bösen Thieren nach! Aber was hilft es dir? Des Abends wirst du doch mich wiederhaben, in deiner eignen Höhle werde ich dasitzen, geduldig und schwer wie ein Klotz — und auf dich warten!“ „So sei’s! rief Zarathustra zurück im Fortgehn: und was mein ist in meiner Höhle, gehört auch dir, meinem Gastfreunde! Solltest du aber drin noch Honig finden, wohlan! so lecke ihn nur auf, du Brummbär, und versüsse deine Seele! Am Abende nämlich wollen wir Beide guter Dinge sein, — guter Dinge und froh darob, dass dieser Tag zu Ende gieng! Und du selber sollst zu meinen Liedern als mein Tanzbär tanzen. Du glaubst nicht daran? Du schüttelst den Kopf? Wohlan! Wohlauf! Alter Bär! Aber auch ich — bin ein Wahrsager.“ Also sprach Zarathustra. 19. Con estas palabras se volvió Zaratustra para partir. Entonces habló el adivino, “¡Oh Zaratustra, eres un pícaro. Ya lo sé: ¡quieres quedar libre de mí! Mejor aun corres a los bosques y persigues bestias malignas. ¿Pero qué te ayuda eso? Por la tarde me tendrás de nuevo, en tu propia cueva estaré sentado, paciente y pesado como un bloque de piedra – y esperaré por tí.” 20. “¡Así sea!” Gritó Zaratustra hacia atrás, mientras se marchaba. “Y lo que es mío en mi cueva, te pertenece también a tí, a mi huesped. Pero si dentro hubieras de encontrar miel aun, solo lámela, tu, oso gruñón, y endulza tu alma. Pues en la tarde queremos ambos estar de buen ánimo – de buen ánimo y alegres porque este día ha llegado al final. Y tú mismo has de danzar al son de mis canciones como mi oso danzante. ¿No lo crees? ¿Sacudes la cabeza? ¡Ea! ¡Arriba! ¡Oso viejo! Pero también yo soy adivino.” Así habló Zarathustra.

ChatGPT said:

Vamos a pulir este cierre. Tu versión es muy buena; solo requieren corrección algunos matices léxicos, la puntuación y el tono. Al final te dejo la versión continua revisada y sin numeración, lista para integrar.


COMENTARIO DETALLADO Y AJUSTES

Mit diesen Worten wandte sich Zarathustra zum Gehen. Da sprach der Wahrsager: „Oh Zarathustra, du bist ein Schelm!

Schelm puede ser “pícaro”, “bribón”, “tunante”, con un tono humorístico.
Tu “pícaro” funciona muy bien.


Ich weiss es schon: du willst mich los sein!

Literal: “sé bien que quieres librarte de mí”.
Tu “¡quieres quedar libre de mí!” está bien; prefiero una forma más directa:

“quieres librarte de mí”.


Lieber noch läufst du in die Wälder und stellst bösen Thieren nach!

nachstellen = “acechar”, “perseguir”.
Tu frase es buena; pequeño ajuste de ritmo:

“Preferirías correr a los bosques y acechar fieras malignas.”


Des Abends wirst du doch mich wiederhaben

Importante: des Abends = “por la tarde”, no “al atardecer”.
Tu “por la tarde me tendrás de nuevo” es correcto.


geduldig und schwer wie ein Klotz

“Klotz” = “taco, bloque, tocho”. Tu “bloque de piedra” es buena solución.


„So sei’s! rief Zarathustra zurück im Fortgehn:

Tu “¡Así sea!” está perfecto.
im Fortgehn = “mientras se alejaba”.


und was mein ist in meiner Höhle, gehört auch dir, meinem Gastfreunde!

“mi huésped y amigo” (Kaufmann: my guest-friend).
Tú pusiste “a mi huésped”, pero conviene recuperar el matiz amistoso.

“a ti, mi huésped y amigo.”


Solltest du aber drin noch Honig finden, wohlan! so lecke ihn nur auf, du Brummbär, und versüsse deine Seele!

Brummbär = “oso gruñón”, perfecto.
El giro “versüsse deine Seele” → “endulza tu alma”.

Todo lo tienes muy bien.


Am Abende nämlich wollen wir Beide guter Dinge sein,— guter Dinge und froh darob, dass dieser Tag zu Ende gieng!

guter Dinge sein = “estar de buen ánimo”, “estar animados”.
Tu versión está correcta.


Und du selber sollst zu meinen Liedern als mein Tanzbär tanzen.

Perfecto: “mi oso danzante”.


Du glaubst nicht daran? Du schüttelst den Kopf? Wohlan! Wohlauf! Alter Bär!

Aquí hay algo hermoso: Wohlan! y Wohlauf!

  • Wohlan! = “¡pues bien!”
  • Wohlauf! = “¡arriba!”, “¡ánimo!”, “¡en pie!”

Tu “¡Ea! ¡Arriba! ¡Oso viejo!” refleja muy bien el tono.


Aber auch ich — bin ein Wahrsager.“

Tu “Pero también yo soy adivino” es exacto, pero conviene el corte rítmico del original:

“Pero también yo… soy un adivino.”

(La pausa añade solemnidad y humor a la vez).


Ahora sí: versión revisada continua, sin numeración

Con estas palabras Zaratustra se volvió para partir. Entonces habló el adivino: “¡Oh Zaratustra, eres un pícaro! Ya lo sé: quieres librarte de mí. Preferirías correr a los bosques y acechar fieras malignas. Pero ¿de qué te sirve? Por la tarde me tendrás de nuevo: en tu propia cueva estaré sentado, paciente y pesado como un bloque de piedra… y esperaré por ti.”

“¡Así sea!” —gritó Zaratustra, mientras se alejaba—. “Y lo que es mío en mi cueva te pertenece también a ti, mi huésped y amigo. Pero si dentro hubieras de encontrar aún miel, ¡pues bien!, lámela sin más, tú, oso gruñón, y endulza tu alma. Pues por la tarde queremos ambos estar de buen ánimo, de buen ánimo y contentos de que este día haya llegado a su fin. Y tú mismo habrás de danzar al son de mis canciones como mi oso danzante. ¿No lo crees? ¿Sacudes la cabeza? ¡Pues bien! ¡Arriba! ¡Oso viejo! Pero también yo… soy un adivino.”

Así habló Zaratustra.


Si lo deseas, preparo ahora la versión continua del capítulo entero 4.2 para tu blog, con o sin números, y con cortes de párrafo según Kaufmann.

You said:

Tengo una duda con «ich – bin ein Wahrsager» / «I also – am a soothsayer». En inglés los predicados nominales que indican profesión van precedidos de artículo indeterminado: I am a teacher; en español, no: «soy profesor». ¿Qué pondremos «soy un adivino» o «soy adivino»?

ChatGPT said:

Muy buena observación. Aquí conviene distinguir tres planos:

  1. El valor gramatical del artículo
  2. El tono y la función estilística del pasaje
  3. La tradición de traducción de Wahrsager en Nietzsche

Vamos paso a paso.


1. Gramática: profesión, identidad, rol

En español, como bien indicas:

  • Sin artículo cuando se trata de profesión, oficio, función estable:
    “Soy profesor”, “soy médico”, “soy carpintero”.
  • Con artículo cuando la frase tiene un matiz identificador, valorativo, irónico o teatral:
    “Soy un soñador”,
    “Soy un desconocido más”,
    “Soy un incrédulo”,
    “Soy un profeta”.

El artículo introduce distancia o caracterización, no una mera adscripción profesional.


2. En Nietzsche: ich – bin ein Wahrsager

Aquí el artículo no es gramatical neutro.
El guion rítmico (“ich — bin ein Wahrsager”) introduce:

  • Autodesignación teatral: Zaratustra se pone una máscara.
  • Un juego irónico con el propio adivino.
  • Una especie de contraproclamación: si tú dices ser adivino, yo también puedo serlo.

Usar en español “soy adivino” eliminaría ese efecto de “caracterización dramática”.
Suena demasiado descriptivo, como si Zaratustra declarara una profesión estable, cosa que no es el caso.


3. La tradición de traducción española

Sánchez-Pascual, por ejemplo, traduce:

“Pero también yo soy un adivino.”

Y hace bien: mantiene el valor irónico–performativo.


Conclusión: ¿qué debemos poner?

Para mantener fidelidad al tono y la función del artículo en el alemán —que aquí sí importa— lo adecuado es:

“Pero también yo… soy un adivino.”

Es más fiel, más teatral y respeta la intención del original.


Si quieres, puedo justificarlo en tu futura nota editorial sobre este pasaje, dado que tiene interés filológico. ¿Seguimos con el siguiente paso del capítulo o quieres revisar ya el conjunto del 4.2?

You said:

¿Me pasas la versión continua y la leo?

ChatGPT said:

Por supuesto. Aquí tienes la versión continua completa de Der Notschrei (4.2) en tu traducción revisada, ya unificada, sin numeración, con cortes de párrafo según Kaufmann, y con las últimas decisiones incorporadas:
— es la hora, es más que la hora
— el hombre superior
— soy un adivino
— tonos, metáforas y ritmo ajustados a tu criterio.

Léela con calma y me dices si quieres afinar algo.


4.2. EL GRITO DE ANGUSTIA

(Der Notschrei)

Al día siguiente volvió Zaratustra a sentarse sobre su piedra, delante de la cueva, mientras los animales vagaban por el mundo para traer a casa nuevo alimento, también nueva miel; pues Zaratustra había gastado y derrochado la miel vieja hasta el último grano. Pero cuando estaba así sentado, con un palo en la mano, y trazaba sobre la tierra la sombra de su figura, entonces se asustó de repente y se estremeció: porque vio junto a su sombra otra sombra distinta. Y cuando miró rápidamente a su alrededor y se levantó, he aquí que el adivino estaba a su lado, el mismo a quien una vez había dado de comer y beber a su mesa, el anunciador de la gran fatiga, aquel que enseñaba: “Todo es igual, nada merece la pena, el mundo carece de sentido, el saber ahoga.” Pero su rostro había cambiado entretanto; y cuando Zaratustra le miró a los ojos, su corazón volvió a estremecerse: tantos malos anuncios y relámpagos gris ceniza corrían por ese rostro.

El adivino, que había percibido lo que acontecía en el alma de Zaratustra, se pasó la mano por el rostro como si quisiera borrarlo. Lo mismo hizo Zaratustra. Y cuando ambos, así, en silencio, se hubieron serenado y fortalecido, se dieron la mano, como señal de que querían volver a reconocerse.

“Sé bienvenido —dijo Zaratustra—, tú, adivino de la gran fatiga; no ha de ser en vano que una vez fuiste mi comensal y huésped. Come y bebe también hoy conmigo, y perdona que un viejo alegre se siente contigo a la mesa.”

“¿Un viejo alegre?”, replicó el adivino, sacudiendo la cabeza. “Pero seas quien seas, o quieras ser, oh Zaratustra, tú has sido quien más tiempo ha estado aquí arriba: tu barca, dentro de poco, ya no estará en lo seco.”

“¿Estoy yo entonces en lo seco?”, preguntó Zaratustra riendo.

“Las olas alrededor de tu montaña —respondió el adivino— suben y suben, las olas de la gran necesidad y tribulación: pronto levantarán también tu barca y te arrastrarán.”

Zaratustra guardó silencio y se maravilló.

“¿Aún no oyes nada?”, prosiguió el adivino. “¿No resuena y brama desde la profundidad?”

Zaratustra calló de nuevo y escuchó: entonces oyó un grito largo, larguísimo, que los abismos se arrojaban y pasaban unos a otros, pues ninguno quería retenerlo: tan siniestro sonaba.

“Tú, funesto anunciador —dijo por fin Zaratustra—, eso es un grito de angustia, y el grito de un hombre; puede venir quizá de un mar negro. Pero ¿qué me importa a mí la aflicción humana? Mi último pecado, el que me quedó reservado… ¿sabes cómo se llama?”

“¡Compasión!”, replicó el adivino desde un corazón desbordante, y levantó ambas manos en alto. “Oh Zaratustra, vengo para seducirte hacia tu último pecado.”

Y apenas fueron pronunciadas estas palabras, volvió a resonar el grito: más largo y más angustioso que antes, y también mucho más cercano.

“¿Oyes? ¿Oyes, oh Zaratustra?”, gritó el adivino. “A ti va dirigido el grito, a ti te llama: ¡ven, ven, ven! ¡Es la hora, es más que la hora!”

Zaratustra guardó silencio, confuso y estremecido; por fin preguntó, como quien vacila dentro de sí: “¿Y quién es ese que me llama ahí?”

“Pero si lo sabes —replicó el adivino con vehemencia—. ¿Por qué te ocultas? Es el hombre superior quien te llama.”

“¿El hombre superior?”, gritó Zaratustra, presa del espanto. “¿Qué quiere? ¿Qué quiere? ¡El hombre superior! ¿Qué quiere aquí?” Y su piel se cubrió de sudor.

Pero el adivino no respondió a la angustia de Zaratustra, sino que escuchó y volvió a escuchar hacia la profundidad. Pero como allí abajo reinase largo rato el silencio, volvió por fin la mirada y vio a Zaratustra de pie, temblando. “Oh Zaratustra —comenzó con voz triste—, no estás ahí en pie como alguien a quien su felicidad marea: tendrás que bailar, para que no te me desplomes. Pero aunque quisieras bailar delante de mí y ejecutar todos tus saltos laterales, nadie ha de poder decirme: ‘Mira, aquí baila el último hombre alegre.’ En vano vendría uno hasta esta altura que aquí lo buscara: encontraría cuevas, y cuevas tras las cuevas, escondrijos para escondidos, pero no pozos de felicidad, ni cámaras del tesoro, ni nuevas vetas de oro de felicidad. Felicidad… ¿cómo se podría encontrar la felicidad entre semejantes sepultados y ermitaños? ¿Debo aún buscar la última felicidad en las islas bienaventuradas y allá lejos, entre mares olvidados? Pero todo es igual, nada merece la pena, de nada sirve buscar: ya no hay tampoco islas bienaventuradas.”

Así suspiró el adivino; pero con su último suspiro Zaratustra volvió a estar lúcido y seguro, como quien sale de una profunda sima a la luz. “¡No! ¡No! ¡Tres veces no!” —gritó con voz fuerte y se alisó la barba—. “Eso lo sé yo mejor: hay aún islas bienaventuradas. ¡Calla ya con eso, tú suspirante saco de tristeza! ¡Deja ya de chapotear con eso, tú nube de lluvia de la mañana! ¿No estoy ya aquí, empapado por tu tribulación y mojado como un perro? Ahora me sacudo y echo a correr lejos de ti para volver a secarme; de ello no debes extrañarte. ¿Te parezco descortés? Pero esta es mi corte.

“Pero en lo que toca a tu hombre superior, ¡pues bien!, lo buscaré en seguida en esos bosques: de allí vino su grito. Quizá allí lo acosa una fiera maligna. Está en mi dominio: dentro de él no ha de venir a daño por mi causa. Y, en verdad, hay junto a mí muchas fieras malignas.”

Con estas palabras Zaratustra se volvió para partir. Entonces habló el adivino: “¡Oh Zaratustra, eres un pícaro! Ya lo sé: quieres librarte de mí. Preferirías correr a los bosques y acechar fieras malignas. Pero ¿de qué te sirve? Por la tarde me tendrás de nuevo: en tu propia cueva estaré sentado, paciente y pesado como un bloque de piedra… y esperaré por ti.”

“¡Así sea!” —gritó Zaratustra, mientras se alejaba—. “Y lo que es mío en mi cueva te pertenece también a ti, mi huésped y amigo. Pero si dentro hubieras de encontrar aún miel, ¡pues bien!, lámela sin más, tú, oso gruñón, y endulza tu alma. Pues por la tarde queremos ambos estar de buen ánimo, de buen ánimo y contentos de que este día haya llegado a su fin. Y tú mismo habrás de danzar al son de mis canciones como mi oso danzante. ¿No lo crees? ¿Sacudes la cabeza? ¡Pues bien! ¡Arriba! ¡Oso viejo! Pero también yo… soy un adivino.”

Así habló Zaratustra.


Cuando quieras, lo revisamos juntos párrafo a párrafo o pasamos ya al 4.3. Von der grossen Sehnsucht.

You said:

Está bien, yo creo. Lo voy a postear ya en el blog. Ya va en negrita, ¿no? Y 4.3. es GESPRÄCHT MIT DEN KÖNIGEN.

ChatGPT said:

Perfecto: el texto que te pasé ya incluye la negrita en el título (“4.2. EL GRITO DE ANGUSTIA”) siguiendo exactamente tu formato habitual para Zaratustra IV. No necesitas añadir nada más para conservar la coherencia visual del blog.

Si más adelante quieres que el título vaya en H2 con negrita integrada, me lo dices; preparo la versión HTML limpia, como hacemos a veces cuando subes directamente desde el editor visual.


Sobre el siguiente capítulo

Efectivamente, después de 4.2. Der Notschrei, viene:

4.3. Gespräch mit den Königen

(“Diálogo con los reyes” o “Conversación con los reyes”).

Cuando estés listo, abre el bloque I (primer párrafo) y seguimos con el método habitual:
borrador → revisión filológica → versión integrada.

Enhorabuena: Der Notschrei ya está listo para publicación estable.

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