1.13. DE LA CASTIDAD

Amo el bosque. En las ciudades es malo vivir. Hay demasiados en celo. ¿No es mejor caer en manos de un asesino que en los sueños de una mujer en celo? Y miradme a estos hombres: su ojo lo dice – no conocen nada mejor en la tierra que yacer junto a una mujer. Barro hay en el fondo de su alma; y ¡ay! si su barro aun tiene espíritu. 

¡Ojalá fuerais al menos perfectos como animales! Pero al animal le pertenece la inocencia.

¿Os aconsejo la castidad? La castidad en algunos es una virtud, pero en muchos casi un vicio. Estos se abstienen, sí; pero la perra sensualidad mira con envidia desde todo lo que hacen. Incluso en las alturas de su virtud, y hasta el frío interior del espíritu, los sigue esta bestia y su desasosiego. Y con qué arte sabe la perra sensualidad mendigar un pedazo de espíritu cuando se le niega un pedazo de carne. 

¿Amais las tragedias y todo lo que parte el corazón? Pero yo desconfío de vuestra perra. Me tenéis ojos demasiado crueles y miráis con lujuria a los que sufren. ¿No se ha disfrazado solo vuestra lujuria y se llama a si misma compasión?

Y también os doy esta parábola: no pocos que quisieron expulsar a sus demonios, acabaron ellos mismos entre los puercos. 

A quien la castidad le resulte difícil, debería desaconsejársele: para que no se convierta en un camino hacia el infierno – hacia el barro y el celo del alma. 

¿Hablo de cosas sucias? Eso no es lo peor para mí. No cuando la verdad es sucia, sino cuando es superficial, entra el conocedor a desgana en sus aguas. En verdad, hay castos de raíz: son más amables de corazón, y ríen más y mejor que vosotros. Se ríen también de la castidad y preguntan: “¿Qué es la castidad? ¿No es la castidad locura? Pero esta locura vino a nosotros y no nosotros a ella. Ofrecimos a este huésped alojamiento y corazón: ahora vive con nosotros -¡que se quede el tiempo que quiera!«

Así habló Zaratustra.

Traducción revisada con asistencia de IA basada en la arquitectura Transformer. Edición orientada por el texto alemán (Colli y Montinari) y la división estructural de Walter Kaufmann.

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