3.5. DE LA VIRTUD QUE EMPEQUEÑECE

Cuando Zaratustra estuvo de nuevo sobre tierra firme, no se dirigió directamente a sus montañas y su cueva, sino que hizo muchos caminos y preguntas, e indagó esto y aquello, de modo que dijo de sí mismo en broma: «¡Mira, un río que, en muchos meandros, fluye de vuelta a su fuente!» Pues quería averiguar … Continuar leyendo 3.5. DE LA VIRTUD QUE EMPEQUEÑECE