PRÓLOGO 1-10, DEFINITIVO. Hola, C(h)at; te dije que me había liado posteando el Prólogo. La versión final que he dejado para el blog es esta. ¿Detectas alguna inconsistencia? ¿Algo que corregir? Thought for a few seconds
Sí, pero aquí no me aparece aún el texto del Prólogo 1–10.
Pégamelo en el próximo mensaje —idealmente entero, aunque sea largo— y lo reviso como versión definitiva de blog, buscando sobre todo:
inconsistencias léxicas,
puntuación y comillas,
uniformidad de tono,
coherencia con tus criterios ya fijados,
y posibles erratas finas.
En cuanto lo envíes, te doy una revisión cerrada, punto por punto.
1 Cuando Zaratustra tenía treinta años, abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad, y durante diez años no se cansó de ello. Pero al fin su corazón se transformó —y una mañana se levantó con la aurora, se puso ante el sol y le habló así: «¡Tú, gran astro! ¿Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas? Durante diez años has venido subiendo hasta mi cueva: te habrías cansado de tu luz y de este camino, sin mí, mi águila y mi serpiente. Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te tomábamos tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello. Mira, estoy hastiado de mi sabiduría, como la abeja que ha recogido demasiada miel; necesito manos que se extiendan. Quisiera regalar y repartir, hasta que los sabios entre los hombres vuelvan a alegrarse de su locura y los pobres de su riqueza. Para ello debo descender a lo profundo: como tú haces al atardecer, cuando te hundes detrás del mar y llevas luz también al inframundo, ¡astro sobreabundante! Debo, como tú, descender, como dicen los hombres, entre quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo, que puedes ver sin envidia incluso una felicidad demasiado grande! Bendice la copa que quiere desbordarse, para que el agua fluya dorada de ella y lleve a todas partes el reflejo de tu dicha. ¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a ser hombre». – Así comenzó el ocaso de Zaratustra. 2 Zaratustra descendió solo de la montaña y no encontró a nadie. Pero cuando entró en los bosques, se le presentó de pronto un anciano que había abandonado su santa cabaña para buscar raíces en el bosque. Y así habló el anciano a Zaratustra: «No me es extraño este caminante: hace muchos años pasó por aquí. Zaratustra se llamaba; pero se ha transformado. Entonces llevabas tu ceniza a la montaña: ¿quieres hoy llevar tu fuego a los valles? ¿No temes el castigo que cae sobre el incendiario? Sí, reconozco a Zaratustra. Puro es su ojo, y en su boca no se oculta ningún asco. ¿No camina como un bailarín? Transformado está Zaratustra: un niño se ha vuelto Zaratustra, un despierto es Zaratustra; ¿qué quieres ahora entre los que duermen? Como en el mar vivías en soledad, y el mar te llevaba. ¡Ay, quieres bajar a tierra! ¡Ay, quieres volver a arrastrar tú mismo tu cuerpo!» Zaratustra respondió: «Yo amo a los hombres». «¿Por qué, dijo el santo, me fui yo al bosque y al desierto? ¿No fue porque amaba demasiado a los hombres? Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí algo demasiado imperfecto. El amor al hombre me mataría». Zaratustra respondió: «¿Qué dije yo de amor? ¡Yo llevo a los hombres un regalo!» «No les des nada, dijo el santo. Más bien quítales algo y llévalo con ellos: eso les hará el mayor bien —siempre que también a ti te haga bien. Y si quieres darles algo, no les des más que limosna, ¡y deja que además la mendiguen!» «No, respondió Zaratustra, no doy limosna. No soy bastante pobre para eso». El santo se rió de Zaratustra y dijo: «Entonces procura que acepten tus tesoros. Desconfían de los ermitaños y no creen que vengamos a dar. Nuestros pasos les suenan demasiado solitarios por las calles. Y como cuando por la noche, en sus camas, oyen a un hombre andar mucho tiempo antes de que salga el sol, así se preguntan: ¿adónde va el ladrón? No vayas a los hombres y quédate en el bosque. ¡Ve incluso a los animales! ¿Por qué no quieres ser, como yo, oso entre osos, un pájaro entre pájaros?» «¿Y qué hace el santo en el bosque?», preguntó Zaratustra. El santo respondió: «Hago canciones y las canto; y cuando hago canciones, río, lloro y murmuro: así alabo a Dios. Cantando, llorando, riendo y murmurando alabo al Dios que es mi Dios. Pero ¿qué nos traes tú como regalo?» Cuando Zaratustra oyó estas palabras, saludó al santo y dijo: «¿Qué podría yo daros? ¡Pero dejadme irme pronto, para que no os quite nada!». Y así se separaron, el anciano y el hombre, riendo como ríen dos muchachos. Pero cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: «¡Será posible! Este viejo santo en su bosque aún no ha oído que Dios ha muerto». 3 Cuando Zaratustra llegó a la ciudad más próxima, situada junto a los bosques, encontró allí a una gran multitud reunida en el mercado: pues se había prometido que se vería a un volatinero. Y Zaratustra habló así al pueblo: «Yo os enseño al superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? Todos los seres hasta ahora han creado algo por encima de sí mismos: ¿y vosotros queréis ser el reflujo de esa gran marea y retroceder hacia el animal antes que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y eso mismo debe ser el hombre para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. Habéis recorrido el camino desde el gusano hasta el hombre, y mucho en vosotros sigue siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora el hombre es más mono que cualquier mono. Incluso el más sabio de vosotros no es más que un ser escindido y híbrido de planta y fantasma. ¿Os mando yo que os hagáis fantasmas o plantas? ¡Mirad, yo os enseño al superhombre! El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas supraterrenas. Son envenenadores, lo sepan o no. Son despreciadores de la vida, moribundos y ellos mismos envenenados, de los que la tierra está harta: ¡que se vayan!» «En otro tiempo el pecado contra Dios era el mayor pecado; pero Dios ha muerto, y con él han muerto también esos pecadores. ¡Ahora lo más terrible es pecar contra la tierra y estimar más las entrañas de lo inescrutable que el sentido de la tierra! En otro tiempo el alma miraba al cuerpo con desprecio: y entonces ese desprecio era lo supremo —quería el cuerpo flaco, horrible, hambriento. Así pensaba escapar del cuerpo y de la tierra. ¡Oh, esa alma era aún flaca, horrible y hambrienta: y la crueldad era la voluptuosidad de esa alma! Pero también vosotros, hermanos míos, decidme: ¿qué dice vuestro cuerpo de vuestra alma? ¿No es vuestra alma pobreza y suciedad y una lamentable complacencia?» «En verdad, el hombre es un río turbio. Hay que ser un mar para poder acoger un río turbio sin volverse impuro. Mirad, yo os enseño al superhombre: él es ese mar, en él puede hundirse vuestro gran desprecio. ¿Cuál es la mayor vivencia que podéis tener? La hora del gran desprecio. La hora en que también vuestra felicidad se os vuelve repugnante, y lo mismo vuestra razón y vuestra virtud. La hora en que decís: “¿Qué importa mi felicidad? Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia. ¡Pero mi felicidad debería justificar la existencia misma!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi razón? ¿Anhela el saber como el león su alimento? ¡Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi virtud? Aún no me ha vuelto furioso. ¡Qué cansado estoy de mi bien y de mi mal! Todo eso es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia.” La hora en que decís: “¿Qué importa mi justicia? No veo que yo sea brasa y carbón. ¡Pero el justo es brasa y carbón!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi compasión? ¿No es la compasión la cruz en la que es clavado quien ama a los hombres? Pero mi compasión no es una crucifixión.”» «¿Habéis hablado ya así? ¿Habéis gritado ya así? ¡Ay, si yo os hubiera oído ya gritar así! No vuestro pecado —vuestra complacencia grita al cielo, ¡vuestra mezquindad misma en vuestro pecado grita al cielo! ¿Dónde está el rayo que os lama con su lengua? ¿Dónde la locura con que deberíais ser inoculados? Mirad, yo os enseño el superhombre: él es ese rayo, él es esa locura». Cuando Zaratustra hubo dicho esto, uno del pueblo gritó: «Ya hemos oído bastante del volatinero; ¡mostradnoslo ahora!». Y todo el pueblo se rió de Zaratustra. Pero el volatinero, que creía que aquello se refería a él, se puso a trabajar. 4 Pero Zaratustra, miró al pueblo y se maravilló. Luego habló así: «El hombre es una cuerda tendida entre animal y superhombre —una cuerda sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso estar en camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y detenerse. Lo grande en el hombre es que es un puente y no una meta: lo que puede amarse en el hombre es que es un tránsito y un ocaso. Amo a quienes no saben vivir de otro modo que como los que se hunden, porque ellos son los que pasan al otro lado. Amo a los grandes despreciadores, porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo hacia la otra orilla. Amo a quienes no buscan detrás de las estrellas un motivo para hundirse y ser sacrificados, sino que se sacrifican a la tierra para que la tierra llegue a ser un día del superhombre. Amo a quien vive para conocer y quiere conocer para que un día viva el superhombre. Y así quiere su propio ocaso. Amo a quien trabaja e inventa para construir la casa del superhombre y prepara para él tierra, animal y planta: pues así quiere su propio ocaso. Amo a quien ama su virtud: pues la virtud es voluntad de ocaso y una flecha del anhelo. Amo a quien no reserva para sí ni una gota de espíritu, sino que quiere ser enteramente el espíritu de su virtud: así camina como espíritu sobre el puente. Amo a quien hace de su virtud su inclinación y su destino: así quiere, por amor de su virtud, seguir viviendo y no seguir viviendo. Amo a quien no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es más virtud que dos, porque es un nudo más fuerte en el que se aferra el destino. Amo a quien prodiga su alma, no quiere agradecimiento y no devuelve nada: pues siempre regala y no quiere conservarse. Amo a quien se avergüenza cuando el dado cae a su favor y entonces pregunta: “¿soy yo acaso un jugador tramposo?” —pues quiere perecer. Amo a quien arroja palabras de oro delante de sus acciones y siempre cumple más de lo que promete: pues quiere su ocaso. Amo a quien justifica a los hombres del futuro y redime a los del pasado: pues quiere perecer por los presentes. Amo a quien castiga a su dios, porque ama a su dios: pues debe perecer por la ira de su dios. Amo a quien tiene el alma profunda incluso en la herida, y puede perecer por una pequeña vivencia: así pasa de buen grado por el puente. Amo a quien tiene el alma tan rebosante que se olvida de sí mismo, y todas las cosas están en él: así todas las cosas se convierten en su ocaso. Amo a quien tiene espíritu libre y corazón libre: así su cabeza es solo la entraña de su corazón, pero su corazón lo impulsa a su ocaso. Amo a todos los que son como pesadas gotas que caen una a una de la nube oscura suspendida sobre el hombre: anuncian que viene el rayo y perecen como anunciadores. Mirad, yo soy un anunciador del rayo y una pesada gota de la nube: pero ese rayo se llama superhombre». 5 Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles pedazos los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como tambores y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?» Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? Cultura lo llaman; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra «desprecio» aplicada a ellos. Así, quiero hablar entonces a su orgullo. Así, quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre. Y así habló Zaratustra al pueblo: «Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero ese suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado vibrar. Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no dará a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.» «¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea. La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, que todo lo hace pequeño. Su raza es imposible de erradicar, como la pulga; el último hombre es el que más vive. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Se ama aún al vecino y se frota uno contra él: pues se necesita calor. Enfermar y tener desconfianza les parece pecaminoso: se camina con cuidado. ¡Un loco es el que aún tropieza con piedras o con hombres! Un poco de veneno de cuando en cuando: eso hace placenteros los sueños. Y mucho veneno al final, para una placentera muerte. Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se procura que el entretenimiento no fatigue. Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas. ¡Ningún pastor y un solo rebaño! Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos; el que siente de otro modo va voluntariamente al manicomio. «Antiguamente estaba todo el mundo loco» —dicen los más sutiles, y parpadean. Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla. Aún se riñe, pero se reconcilian pronto —de lo contrario, estropea el estómago. Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. — Y aquí terminó este primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Conviértenos en esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros el superhombre!» Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua. Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a los torrentes y a los árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas en la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de bromas terribles. Y ahora me miran y ríen: y mientras ríen, aún me odian. Hay hielo en su risa». 6 Pero entonces sucedió algo que dejó toda boca muda y todo ojo inmovil. Pues entretanto el volatinero había comenzado su trabajo: había salido de una pequeña puerta y marchaba por encima de una cuerda, que estaba tendida entre dos torres, de modo que colgaba sobre el mercado y el pueblo. Pero cuando estaba justo en medio del camino, se abrió de nuevo la pequeña puerta y un tipo abigarrado, vestido como un bufón, saltó fuera y corrió con pasos rápidos detrás del primero. «¡Adelante, cojo, gritó su terrible voz, adelante, perezoso, contrabandista, cara pálida! ¡Que no te haga cosquillas con mi talón! ¿Qué haces aquí entre torres? ¡A la torre perteneces, en la torre deberías estar encerrado! ¡Le tapas el camino a uno mejor que tú!» —y con cada palabra se le acercaba más y más; pero cuando ya estaba a un solo paso detrás de él, ocurrió lo terrible que dejó toda boca muda y todo ojo inmovil: lanzó un grito como un demonio y saltó por encima de quien le estorbaba. Este, al verse vencido, perdió la cabeza y la cuerda; arrojó el balancín y cayó, más rápido que este, como un remolino de brazos y piernas. El mercado y el pueblo parecían el mar cuando la tempestad avanza: todos huyeron unos de otros, especialmente hacia el lugar donde el cuerpo tenía que caer. Pero Zaratustra, permaneció inmóvil, y justo a su lado cayó el cuerpo, maltratado y quebrantado, pero aún no muerto. Al cabo de un rato, el destrozado volvió en sí y vio a Zaratustra arrodillado junto a él. «¿Qué haces aquí?, dijo finalmente. Hace tiempo que sabía que el diablo me haría tropezar. Ahora me arrastra al infierno: ¿quieres impedírselo?» «Por mi honor, amigo, respondió Zaratustra, todo eso de lo que hablas no existe: no hay diablo ni infierno. Tu alma estará muerta aún antes que tu cuerpo: no temas nada más». El hombre miró con desconfianza. «Si dices la verdad, dijo, no pierdo nada al perder la vida. No soy mucho más que un animal al que, con golpes y escasa comida, se le ha enseñado a bailar». «De ninguna manera, dijo Zaratustra; has hecho del peligro tu profesión, y no hay nada despreciable en ello. Ahora pereces por tu profesión: por eso quiero enterrarte con mis propias manos». Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo ya no respondió; pero movió la mano como si buscara la de Zaratustra para darle las gracias. 7 Mientras tanto caía la tarde y el mercado se ocultaba en la oscuridad: entonces se dispersó el pueblo, pues incluso la curiosidad y el espanto se cansan. Pero Zaratustra estaba sentado junto al muerto en el suelo y absorto en sus pensamientos: así olvidó el tiempo. Pero al fin se hizo de noche y un viento frío sopló sobre el solitario. Entonces Zaratustra se levantó y dijo a su corazón: «En verdad, ¡una hermosa pesca ha hecho hoy Zaratustra! No ha pescado a ningún hombre, pero sí un cadáver. Siniestro es el existir humano y todavía sin sentido: un bufón puede llegar a serle su fatalidad. Yo quiero enseñar a los hombres el sentido de su ser: cuál es el superhombre, el rayo que brota de la oscura nube que es el hombre. Pero aún estoy lejos de ellos, y mi sentido no habla a sus sentidos. Para los hombres estoy todavía a medio camino entre un necio y un cadáver. Oscura es la noche, oscuros son los caminos de Zaratustra. ¡Ven, frío y rígido compañero! Te llevaré a donde te enterraré con mis propias manos». 8 Cuando Zaratustra hubo dicho esto a su corazón, cargó el cadáver a la espalda y se puso en camino. Y aún no había caminado cien pasos, cuando un hombre se deslizó furtivamente hacia él y le susurró al oído —y mira, aquel que hablaba era el bufón de la torre. «Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; aquí te odian demasiados. Te odian los buenos y los justos, y te llaman su enemigo y despreciador; te odian los creyentes de la recta fe, y te llaman el peligro de la multitud. Tu suerte fue que se rieron de ti; y en verdad, hablaste como un bufón. Tu suerte fue que te asociaste al perro muerto; cuando te humillaste así, te has salvado a ti mismo por hoy. Pero márchate de esta ciudad; o mañana saltaré por encima de ti, un vivo por encima de un muerto». Y cuando hubo dicho esto, desapareció el hombre; pero Zaratustra siguió adelante por las oscuras callejuelas. En la puerta de la ciudad le salieron al encuentro los sepultureros; le alumbraron el rostro con la antorcha, reconocieron a Zaratustra y se burlaron mucho de él. «Zaratustra se lleva al perro muerto: ¡bien hecho, que Zaratustra se haya hecho sepulturero! Porque nuestras manos son demasiado limpias para este asado. ¿Acaso quiere Zaratustra robarle al diablo su bocado? ¡Pues bien! ¡Y buen provecho! ¡Con tal de que el diablo no sea mejor ladrón que Zaratustra! — roba a los dos, devora a los dos —». Y rieron entre sí y juntaron las cabezas. Zaratustra no dijo palabra a ello y siguió su camino. Cuando llevaba dos horas caminando, pasando por bosques y pantanos, había oído demasiado el hambriento aullido de los lobos, y le vino hambre. Así se detuvo ante una casa solitaria en la que ardía una luz. «El hambre me asalta, dijo Zaratustra, como un bandido. En bosques y pantanos me asalta mi hambre, y en profunda noche. Caprichos extraños tiene mi hambre: a menudo me viene solo después de la comida, y hoy no me ha venido en todo el día; ¿dónde estaba, pues?» Y con eso llamó a la puerta de la casa. Apareció un anciano; traía la luz y preguntó: «¿Quién viene a mí y a mi mal sueño?» «Un vivo y un muerto, dijo Zaratustra. Dadme de comer y de beber; lo olvidé durante el día. Quien alimenta al hambriento reconforta su propia alma: así habla la sabiduría.» El anciano se marchó, pero volvió enseguida y ofreció a Zaratustra pan y vino. «Es una mala región para los hambrientos, dijo; por eso vivo aquí. Animal y hombre vienen a mí, el ermitaño. Pero haz que también tu compañero coma y beba: está más cansado que tú». Zaratustra respondió: «Muerto está mi compañero; difícilmente lo persuadiré a ello». «Eso no me incumbe, dijo el anciano hosco; quien llama a mi casa debe también tomar lo que yo le ofrezco. ¡Comed y estad bien!» — Después siguió caminando Zaratustra otras dos horas y se confió al camino y a la luz de las estrellas; pues estaba habituado a caminar de noche y le gustaba mirar al rostro a todo lo que dormía. Pero cuando clareó la mañana, Zaratustra se halló en un profundo bosque y ya no se le mostraba ningún camino. Entonces colocó al muerto en un árbol hueco, con la cabeza hacia la abertura —pues quería protegerlo de los lobos—, y él mismo se tendió sobre el suelo y el musgo. Y al instante se durmió, cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil. 9 Largo tiempo durmió Zaratustra, y no sólo pasó sobre su rostro la aurora, sino también la mañana. Finalmente se abrió su ojo: maravillado miró Zaratustra al bosque y al silencio; maravillado miró dentro de sí mismo. Entonces se levantó de un salto, como un navegante que de pronto ve tierra, y lanzó un grito de júbilo: pues vio una nueva verdad. Y así habló entonces a su corazón: «Se me ha hecho una luz: compañeros necesito, y vivos —no compañeros muertos ni cadáveres que yo lleve conmigo adonde quiera. Sino compañeros vivos necesito, que me sigan porque quieran seguirse a sí mismos —y hacia donde yo quiero. Se me ha hecho una luz: no al pueblo hable Zaratustra, sino a compañeros. No debe Zaratustra convertirse en pastor y perro de rebaño. Para apartar a muchos del rebaño, para eso he venido. Pueblo y rebaño han de encolerizarse contra mí: bandido quiere Zaratustra ser llamado por los pastores. Pastores digo; pero ellos se llaman los buenos y justos. Pastores digo; pero ellos se llaman los creyentes de la recta fe. Mira, los buenos y justos: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador. Mira, los creyentes de todas las creencias: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador. Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que crean junto a él busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador, y a los que cosechen con él: todo está maduro en torno a él para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita. Compañeros busca el creador, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores los llamarán y despreciadores del bien y del mal: pero son los que cosechan y los que festejan. A los que crean junto a él busca Zaratustra, a los que cosechen con él y a los que festejen con él busca Zaratustra: ¿qué tiene él que ver con rebaños, pastores y cadáveres? Y tú, mi primer compañero, queda con bien. Bien te he enterrado en tu árbol hueco, bien te he ocultado de los lobos. Pero me separo de ti: el tiempo se ha cumplido. Entre aurora y aurora se me ha hecho una nueva verdad. No debo ser pastor, no debo ser sepulturero. Ni siquiera quiero volver a hablar al pueblo: por última vez hablé a un muerto. A los que crean, a los que cosechen, a los que festejen quiero unirme: el arco iris quiero mostrarles y todos los peldaños del superhombre. A los solitarios cantaré mi canción y a los que viven de dos en dos; y a quien aún tenga oídos para lo inaudito, le haré pesar el corazón con mi felicidad. Hacia mi meta voy, sigo mi camino; por encima de los vacilantes y tardos saltaré. Así sea mi camino su ocaso». 10 Esto había dicho Zaratustra a su corazón, cuando el sol estaba en el cenit; entonces miró interrogativamente hacia lo alto, pues oyó sobre sí el agudo grito de un pájaro. Y mira, un águila trazaba amplios círculos en el aire, y de él colgaba una serpiente, no como una presa, sino como una amiga: pues se mantenía enroscada alrededor de su cuello. «¡Son mis animales!, dijo Zaratustra, y se alegró de corazón. El animal más orgulloso bajo el sol y el animal más inteligente bajo el sol —han salido en reconocimiento. Quieren averiguar si Zaratustra vive aún. Y en verdad, ¿vivo aún? Más peligroso lo encontré entre hombres que entre animales; peligrosos caminos recorre Zaratustra. ¡Que me guíen mis animales!» Cuando Zaratustra hubo dicho esto, recordó las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: «¡Ojalá fuera más inteligente! ¡Ojalá fuera inteligente de raíz, como mi serpiente! Pero pido aquí lo imposible: así pido entonces a mi orgullo que vaya siempre junto a mi inteligencia. Y si un día mi inteligencia me abandona —¡ay, le gusta echar a volar!—, ¡que mi orgullo vuele entonces también con mi necedad!» —Así comenzó el ocaso de Zaratustra.
Voy a revisar el prólogo como texto cerrado, buscando erratas, tensiones de puntuación y pequeñas incoherencias con tus criterios ya asentados. Si aparece algo dudoso, te señalaré solo lo que realmente merezca tocarse.
Ya tengo localizadas varias cosas claras. Hay dos niveles: erratas objetivas de texto y dos o tres puntos donde conviene decidir si quieres mantener coherencia con formulaciones que ya habías fijado antes.Thought for 45s
Sí. La versión está muy sólida, pero detecto algunas cosas que sí tocaría.
Correcciones claras
1) Comas erróneas
Hay tres comas que sobran claramente:
4: «Pero Zaratustra, miró al pueblo…» → «Pero Zaratustra miró al pueblo…»
10: «¡Son mis animales!, dijo Zaratustra…» → mejor «¡Son mis animales!», dijo Zaratustra…
2) Tildes / erratas materiales
En 6
Aparece dos veces:
«todo ojo inmovil» → «todo ojo inmóvil»
3) Espaciado
En 4 hay un fallo visible de espaciado:
«entre animal y superhombre» → «entre animal y superhombre»
4) Mayúscula innecesaria
En 5
«Cultura lo llaman» → «cultura lo llaman»
Salvo que quieras personificarla deliberadamente, en español ahí va en minúscula.
Punto importante de coherencia
5) La fórmula del “último hombre”
Aquí sí veo una inconsistencia con una solución que tú mismo habías preferido antes.
Ahora tienes:
«Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos»
Pero para conservar mejor el paralelo gleich / gleich, y además por coherencia con lo ya fijado en conversaciones anteriores, yo volvería a:
«Todos quieren lo mismo, todos son iguales»
o, si quieres mantener el ritmo distributivo:
«Cada uno quiere lo mismo, todos son iguales»
De las tres, la más limpia me parece:
«Todos quieren lo mismo, todos son iguales»
Otro punto que revisaría
6) Tiempo verbal en 8
Aquí suena algo inestable:
«cuando te humillaste así, te has salvado a ti mismo por hoy»
El primer verbo va en pasado simple y el segundo en perfecto compuesto. Yo lo regularizaría:
«cuando te humillaste así, te salvaste a ti mismo por hoy»
o incluso:
«al humillarte así, te salvaste a ti mismo por hoy»
La primera opción conserva mejor tu frase.
Cuestiones menores, no obligatorias
Estas no son errores, pero las señalo por si quieres afinar.
7) En 6, puntuación del grito del bufón
Tienes:
«¡Adelante, cojo, gritó su terrible voz, adelante…»
Eso se entiende, pero queda algo trabado. Yo revisaría la puntuación del inciso. Por ejemplo:
«¡Adelante, cojo! —gritó su terrible voz—. ¡Adelante, perezoso…»
o, si quieres evitar guiones:
«¡Adelante, cojo!», gritó con terrible voz. «¡Adelante, perezoso…»
No digo que haya que cambiarlo sí o sí, pero aquí la frase respira peor que el resto del prólogo.
8) En 3, esta línea
«también ahora el hombre es más mono que cualquier mono»
No es incorrecta. Pero recuerdo que habías barajado otras formulaciones más incisivas. Esta funciona, solo que suena un poco más neutra que otras soluciones tuyas.
Balance general
Mi impresión es esta:
El texto está ya prácticamente para quedar fijado.
Las correcciones seguras son pocas y claras.
Las que yo haría sin dudar son estas:
Ajustes mínimos recomendados
quitar la coma en «Pero Zaratustra miró…»
quitar la coma en «Pero Zaratustra permaneció…»
corregir inmóvil (dos veces)
corregir el espaciado en «entre animal y superhombre»
poner «cultura» en minúscula
cambiar «¡Son mis animales!, dijo…» por «¡Son mis animales!», dijo…
regularizar «te salvaste a ti mismo por hoy»
reconsiderar «Todos quieren lo mismo, todos son iguales»
Si quieres, en el siguiente mensaje te devuelvo el Prólogo 1–10 entero, pero solo con esas correcciones incorporadas, sin tocar nada más.
Casi lo voy corrigiendo yo manualmente y, si quieres, te lo vuelvo a mandar.
Sí. Hazlo así.
Corrige esas pequeñas cosas y, cuando lo tengas, pégamelo otra vez. Entonces le hago una última pasada de control, ya no para reabrir el texto, sino para comprobar que ha quedado uniforme, limpio y sin restos.
Creo que lo he incorporado todo: Cuando Zaratustra tenía treinta años, abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad, y durante diez años no se cansó de ello. Pero al fin su corazón se transformó —y una mañana se levantó con la aurora, se puso ante el sol y le habló así: «¡Tú, gran astro! ¿Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas? Durante diez años has venido subiendo hasta mi cueva: te habrías cansado de tu luz y de este camino, sin mí, mi águila y mi serpiente. Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te tomábamos tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello. Mira, estoy hastiado de mi sabiduría, como la abeja que ha recogido demasiada miel; necesito manos que se extiendan. Quisiera regalar y repartir, hasta que los sabios entre los hombres vuelvan a alegrarse de su locura y los pobres de su riqueza. Para ello debo descender a lo profundo: como tú haces al atardecer, cuando te hundes detrás del mar y llevas luz también al inframundo, ¡astro sobreabundante! Debo, como tú, descender, como dicen los hombres, entre quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo, que puedes ver sin envidia incluso una felicidad demasiado grande! Bendice la copa que quiere desbordarse, para que el agua fluya dorada de ella y lleve a todas partes el reflejo de tu dicha. ¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a ser hombre». – Así comenzó el ocaso de Zaratustra. 2 Zaratustra descendió solo de la montaña y no encontró a nadie. Pero cuando entró en los bosques, se le presentó de pronto un anciano que había abandonado su santa cabaña para buscar raíces en el bosque. Y así habló el anciano a Zaratustra: «No me es extraño este caminante: hace muchos años pasó por aquí. Zaratustra se llamaba; pero se ha transformado. Entonces llevabas tu ceniza a la montaña: ¿quieres hoy llevar tu fuego a los valles? ¿No temes el castigo que cae sobre el incendiario? Sí, reconozco a Zaratustra. Puro es su ojo, y en su boca no se oculta ningún asco. ¿No camina como un bailarín? Transformado está Zaratustra: un niño se ha vuelto Zaratustra, un despierto es Zaratustra; ¿qué quieres ahora entre los que duermen? Como en el mar vivías en soledad, y el mar te llevaba. ¡Ay, quieres bajar a tierra! ¡Ay, quieres volver a arrastrar tú mismo tu cuerpo!» Zaratustra respondió: «Yo amo a los hombres». «¿Por qué, dijo el santo, me fui yo al bosque y al desierto? ¿No fue porque amaba demasiado a los hombres? Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí algo demasiado imperfecto. El amor al hombre me mataría». Zaratustra respondió: «¿Qué dije yo de amor? ¡Yo llevo a los hombres un regalo!» «No les des nada, dijo el santo. Más bien quítales algo y llévalo con ellos: eso les hará el mayor bien —siempre que también a ti te haga bien. Y si quieres darles algo, no les des más que limosna, ¡y deja que además la mendiguen!» «No, respondió Zaratustra, no doy limosna. No soy bastante pobre para eso». El santo se rió de Zaratustra y dijo: «Entonces procura que acepten tus tesoros. Desconfían de los ermitaños y no creen que vengamos a dar. Nuestros pasos les suenan demasiado solitarios por las calles. Y como cuando por la noche, en sus camas, oyen a un hombre andar mucho tiempo antes de que salga el sol, así se preguntan: ¿adónde va el ladrón? No vayas a los hombres y quédate en el bosque. ¡Ve incluso a los animales! ¿Por qué no quieres ser, como yo, oso entre osos, un pájaro entre pájaros?» «¿Y qué hace el santo en el bosque?», preguntó Zaratustra. El santo respondió: «Hago canciones y las canto; y cuando hago canciones, río, lloro y murmuro: así alabo a Dios. Cantando, llorando, riendo y murmurando alabo al Dios que es mi Dios. Pero ¿qué nos traes tú como regalo?» Cuando Zaratustra oyó estas palabras, saludó al santo y dijo: «¿Qué podría yo daros? ¡Pero dejadme irme pronto, para que no os quite nada!». Y así se separaron, el anciano y el hombre, riendo como ríen dos muchachos. Pero cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: «¡Será posible! Este viejo santo en su bosque aún no ha oído que Dios ha muerto». 3 Cuando Zaratustra llegó a la ciudad más próxima, situada junto a los bosques, encontró allí a una gran multitud reunida en el mercado: pues se había prometido que se vería a un volatinero. Y Zaratustra habló así al pueblo: «Yo os enseño al superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? Todos los seres hasta ahora han creado algo por encima de sí mismos: ¿y vosotros queréis ser el reflujo de esa gran marea y retroceder hacia el animal antes que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y eso mismo debe ser el hombre para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. Habéis recorrido el camino desde el gusano hasta el hombre, y mucho en vosotros sigue siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora el hombre es más mono que cualquier mono. Incluso el más sabio de vosotros no es más que un ser escindido y híbrido de planta y fantasma. ¿Os mando yo que os hagáis fantasmas o plantas? ¡Mirad, yo os enseño al superhombre! El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas supraterrenas. Son envenenadores, lo sepan o no. Son despreciadores de la vida, moribundos y ellos mismos envenenados, de los que la tierra está harta: ¡que se vayan!» «En otro tiempo el pecado contra Dios era el mayor pecado; pero Dios ha muerto, y con él han muerto también esos pecadores. ¡Ahora lo más terrible es pecar contra la tierra y estimar más las entrañas de lo inescrutable que el sentido de la tierra! En otro tiempo el alma miraba al cuerpo con desprecio: y entonces ese desprecio era lo supremo —quería el cuerpo flaco, horrible, hambriento. Así pensaba escapar del cuerpo y de la tierra. ¡Oh, esa alma era aún flaca, horrible y hambrienta: y la crueldad era la voluptuosidad de esa alma! Pero también vosotros, hermanos míos, decidme: ¿qué dice vuestro cuerpo de vuestra alma? ¿No es vuestra alma pobreza y suciedad y una lamentable complacencia?» «En verdad, el hombre es un río turbio. Hay que ser un mar para poder acoger un río turbio sin volverse impuro. Mirad, yo os enseño al superhombre: él es ese mar, en él puede hundirse vuestro gran desprecio. ¿Cuál es la mayor vivencia que podéis tener? La hora del gran desprecio. La hora en que también vuestra felicidad se os vuelve repugnante, y lo mismo vuestra razón y vuestra virtud. La hora en que decís: “¿Qué importa mi felicidad? Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia. ¡Pero mi felicidad debería justificar la existencia misma!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi razón? ¿Anhela el saber como el león su alimento? ¡Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi virtud? Aún no me ha vuelto furioso. ¡Qué cansado estoy de mi bien y de mi mal! Todo eso es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia.” La hora en que decís: “¿Qué importa mi justicia? No veo que yo sea brasa y carbón. ¡Pero el justo es brasa y carbón!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi compasión? ¿No es la compasión la cruz en la que es clavado quien ama a los hombres? Pero mi compasión no es una crucifixión.”» «¿Habéis hablado ya así? ¿Habéis gritado ya así? ¡Ay, si yo os hubiera oído ya gritar así! No vuestro pecado —vuestra complacencia grita al cielo, ¡vuestra mezquindad misma en vuestro pecado grita al cielo! ¿Dónde está el rayo que os lama con su lengua? ¿Dónde la locura con que deberíais ser inoculados? Mirad, yo os enseño el superhombre: él es ese rayo, él es esa locura». Cuando Zaratustra hubo dicho esto, uno del pueblo gritó: «Ya hemos oído bastante del volatinero; ¡mostradnoslo ahora!». Y todo el pueblo se rió de Zaratustra. Pero el volatinero, que creía que aquello se refería a él, se puso a trabajar. 4 Pero Zaratustra miró al pueblo y se maravilló. Luego habló así: «El hombre es una cuerda tendida entre animal y superhombre —una cuerda sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso estar en camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y detenerse. Lo grande en el hombre es que es un puente y no una meta: lo que puede amarse en el hombre es que es un tránsito y un ocaso. Amo a quienes no saben vivir de otro modo que como los que se hunden, porque ellos son los que pasan al otro lado. Amo a los grandes despreciadores, porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo hacia la otra orilla. Amo a quienes no buscan detrás de las estrellas un motivo para hundirse y ser sacrificados, sino que se sacrifican a la tierra para que la tierra llegue a ser un día del superhombre. Amo a quien vive para conocer y quiere conocer para que un día viva el superhombre. Y así quiere su propio ocaso. Amo a quien trabaja e inventa para construir la casa del superhombre y prepara para él tierra, animal y planta: pues así quiere su propio ocaso. Amo a quien ama su virtud: pues la virtud es voluntad de ocaso y una flecha del anhelo. Amo a quien no reserva para sí ni una gota de espíritu, sino que quiere ser enteramente el espíritu de su virtud: así camina como espíritu sobre el puente. Amo a quien hace de su virtud su inclinación y su destino: así quiere, por amor de su virtud, seguir viviendo y no seguir viviendo. Amo a quien no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es más virtud que dos, porque es un nudo más fuerte en el que se aferra el destino. Amo a quien prodiga su alma, no quiere agradecimiento y no devuelve nada: pues siempre regala y no quiere conservarse. Amo a quien se avergüenza cuando el dado cae a su favor y entonces pregunta: “¿soy yo acaso un jugador tramposo?” —pues quiere perecer. Amo a quien arroja palabras de oro delante de sus acciones y siempre cumple más de lo que promete: pues quiere su ocaso. Amo a quien justifica a los hombres del futuro y redime a los del pasado: pues quiere perecer por los presentes. Amo a quien castiga a su dios, porque ama a su dios: pues debe perecer por la ira de su dios. Amo a quien tiene el alma profunda incluso en la herida, y puede perecer por una pequeña vivencia: así pasa de buen grado por el puente. Amo a quien tiene el alma tan rebosante que se olvida de sí mismo, y todas las cosas están en él: así todas las cosas se convierten en su ocaso. Amo a quien tiene espíritu libre y corazón libre: así su cabeza es solo la entraña de su corazón, pero su corazón lo impulsa a su ocaso. Amo a todos los que son como pesadas gotas que caen una a una de la nube oscura suspendida sobre el hombre: anuncian que viene el rayo y perecen como anunciadores. Mirad, yo soy un anunciador del rayo y una pesada gota de la nube: pero ese rayo se llama superhombre». 5 Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles pedazos los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como tambores y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?» Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? cultura lo llaman; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra «desprecio» aplicada a ellos. Así, quiero hablar entonces a su orgullo. Así, quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre. Y así habló Zaratustra al pueblo: «Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero ese suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado vibrar. Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no dará a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.» «¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea. La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, que todo lo hace pequeño. Su raza es imposible de erradicar, como la pulga; el último hombre es el que más vive. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Se ama aún al vecino y se frota uno contra él: pues se necesita calor. Enfermar y tener desconfianza les parece pecaminoso: se camina con cuidado. ¡Un loco es el que aún tropieza con piedras o con hombres! Un poco de veneno de cuando en cuando: eso hace placenteros los sueños. Y mucho veneno al final, para una placentera muerte. Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se procura que el entretenimiento no fatigue. Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas. ¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales; el que siente de otro modo va voluntariamente al manicomio. «Antiguamente estaba todo el mundo loco» —dicen los más sutiles, y parpadean. Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla. Aún se riñe, pero se reconcilian pronto —de lo contrario, estropea el estómago. Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. — Y aquí terminó este primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Conviértenos en esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros el superhombre!» Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua. Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a los torrentes y a los árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas en la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de bromas terribles. Y ahora me miran y ríen: y mientras ríen, aún me odian. Hay hielo en su risa». 6 Pero entonces sucedió algo que dejó toda boca muda y todo ojo inmóvil. Pues entretanto el volatinero había comenzado su trabajo: había salido de una pequeña puerta y marchaba por encima de una cuerda, que estaba tendida entre dos torres, de modo que colgaba sobre el mercado y el pueblo. Pero cuando estaba justo en medio del camino, se abrió de nuevo la pequeña puerta y un tipo abigarrado, vestido como un bufón, saltó fuera y corrió con pasos rápidos detrás del primero. «¡Adelante, cojo! – gritó su terrible voz-. Adelante, perezoso, contrabandista, cara pálida! ¡Que no te haga cosquillas con mi talón! ¿Qué haces aquí entre torres? ¡A la torre perteneces, en la torre deberías estar encerrado! ¡Le tapas el camino a uno mejor que tú!» —y con cada palabra se le acercaba más y más; pero cuando ya estaba a un solo paso detrás de él, ocurrió lo terrible que dejó toda boca muda y todo ojo inmovil: lanzó un grito como un demonio y saltó por encima de quien le estorbaba. Este, al verse vencido, perdió la cabeza y la cuerda; arrojó el balancín y cayó, más rápido que este, como un remolino de brazos y piernas. El mercado y el pueblo parecían el mar cuando la tempestad avanza: todos huyeron unos de otros, especialmente hacia el lugar donde el cuerpo tenía que caer. Pero Zaratustra permaneció inmóvil, y justo a su lado cayó el cuerpo, maltratado y quebrantado, pero aún no muerto. Al cabo de un rato, el destrozado volvió en sí y vio a Zaratustra arrodillado junto a él. «¿Qué haces aquí?, dijo finalmente. Hace tiempo que sabía que el diablo me haría tropezar. Ahora me arrastra al infierno: ¿quieres impedírselo?» «Por mi honor, amigo, respondió Zaratustra, todo eso de lo que hablas no existe: no hay diablo ni infierno. Tu alma estará muerta aún antes que tu cuerpo: no temas nada más». El hombre miró con desconfianza. «Si dices la verdad, dijo, no pierdo nada al perder la vida. No soy mucho más que un animal al que, con golpes y escasa comida, se le ha enseñado a bailar». «De ninguna manera, dijo Zaratustra; has hecho del peligro tu profesión, y no hay nada despreciable en ello. Ahora pereces por tu profesión: por eso quiero enterrarte con mis propias manos». Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo ya no respondió; pero movió la mano como si buscara la de Zaratustra para darle las gracias. 7 Mientras tanto caía la tarde y el mercado se ocultaba en la oscuridad: entonces se dispersó el pueblo, pues incluso la curiosidad y el espanto se cansan. Pero Zaratustra estaba sentado junto al muerto en el suelo y absorto en sus pensamientos: así olvidó el tiempo. Pero al fin se hizo de noche y un viento frío sopló sobre el solitario. Entonces Zaratustra se levantó y dijo a su corazón: «En verdad, ¡una hermosa pesca ha hecho hoy Zaratustra! No ha pescado a ningún hombre, pero sí un cadáver. Siniestro es el existir humano y todavía sin sentido: un bufón puede llegar a serle su fatalidad. Yo quiero enseñar a los hombres el sentido de su ser: cuál es el superhombre, el rayo que brota de la oscura nube que es el hombre. Pero aún estoy lejos de ellos, y mi sentido no habla a sus sentidos. Para los hombres estoy todavía a medio camino entre un necio y un cadáver. Oscura es la noche, oscuros son los caminos de Zaratustra. ¡Ven, frío y rígido compañero! Te llevaré a donde te enterraré con mis propias manos». 8 Cuando Zaratustra hubo dicho esto a su corazón, cargó el cadáver a la espalda y se puso en camino. Y aún no había caminado cien pasos, cuando un hombre se deslizó furtivamente hacia él y le susurró al oído —y mira, aquel que hablaba era el bufón de la torre. «Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; aquí te odian demasiados. Te odian los buenos y los justos, y te llaman su enemigo y despreciador; te odian los creyentes de la recta fe, y te llaman el peligro de la multitud. Tu suerte fue que se rieron de ti; y en verdad, hablaste como un bufón. Tu suerte fue que te asociaste al perro muerto; cuando te humillaste así, te salvaste a ti mismo por hoy. Pero márchate de esta ciudad; o mañana saltaré por encima de ti, un vivo por encima de un muerto». Y cuando hubo dicho esto, desapareció el hombre; pero Zaratustra siguió adelante por las oscuras callejuelas. En la puerta de la ciudad le salieron al encuentro los sepultureros; le alumbraron el rostro con la antorcha, reconocieron a Zaratustra y se burlaron mucho de él. «Zaratustra se lleva al perro muerto: ¡bien hecho, que Zaratustra se haya hecho sepulturero! Porque nuestras manos son demasiado limpias para este asado. ¿Acaso quiere Zaratustra robarle al diablo su bocado? ¡Pues bien! ¡Y buen provecho! ¡Con tal de que el diablo no sea mejor ladrón que Zaratustra! — roba a los dos, devora a los dos —». Y rieron entre sí y juntaron las cabezas. Zaratustra no dijo palabra a ello y siguió su camino. Cuando llevaba dos horas caminando, pasando por bosques y pantanos, había oído demasiado el hambriento aullido de los lobos, y le vino hambre. Así se detuvo ante una casa solitaria en la que ardía una luz. «El hambre me asalta, dijo Zaratustra, como un bandido. En bosques y pantanos me asalta mi hambre, y en profunda noche. Caprichos extraños tiene mi hambre: a menudo me viene solo después de la comida, y hoy no me ha venido en todo el día; ¿dónde estaba, pues?» Y con eso llamó a la puerta de la casa. Apareció un anciano; traía la luz y preguntó: «¿Quién viene a mí y a mi mal sueño?» «Un vivo y un muerto, dijo Zaratustra. Dadme de comer y de beber; lo olvidé durante el día. Quien alimenta al hambriento reconforta su propia alma: así habla la sabiduría.» El anciano se marchó, pero volvió enseguida y ofreció a Zaratustra pan y vino. «Es una mala región para los hambrientos, dijo; por eso vivo aquí. Animal y hombre vienen a mí, el ermitaño. Pero haz que también tu compañero coma y beba: está más cansado que tú». Zaratustra respondió: «Muerto está mi compañero; difícilmente lo persuadiré a ello». «Eso no me incumbe, dijo el anciano hosco; quien llama a mi casa debe también tomar lo que yo le ofrezco. ¡Comed y estad bien!» — Después siguió caminando Zaratustra otras dos horas y se confió al camino y a la luz de las estrellas; pues estaba habituado a caminar de noche y le gustaba mirar al rostro a todo lo que dormía. Pero cuando clareó la mañana, Zaratustra se halló en un profundo bosque y ya no se le mostraba ningún camino. Entonces colocó al muerto en un árbol hueco, con la cabeza hacia la abertura —pues quería protegerlo de los lobos—, y él mismo se tendió sobre el suelo y el musgo. Y al instante se durmió, cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil. 9 Largo tiempo durmió Zaratustra, y no sólo pasó sobre su rostro la aurora, sino también la mañana. Finalmente se abrió su ojo: maravillado miró Zaratustra al bosque y al silencio; maravillado miró dentro de sí mismo. Entonces se levantó de un salto, como un navegante que de pronto ve tierra, y lanzó un grito de júbilo: pues vio una nueva verdad. Y así habló entonces a su corazón: «Se me ha hecho una luz: compañeros necesito, y vivos —no compañeros muertos ni cadáveres que yo lleve conmigo adonde quiera. Sino compañeros vivos necesito, que me sigan porque quieran seguirse a sí mismos —y hacia donde yo quiero. Se me ha hecho una luz: no al pueblo hable Zaratustra, sino a compañeros. No debe Zaratustra convertirse en pastor y perro de rebaño. Para apartar a muchos del rebaño, para eso he venido. Pueblo y rebaño han de encolerizarse contra mí: bandido quiere Zaratustra ser llamado por los pastores. Pastores digo; pero ellos se llaman los buenos y justos. Pastores digo; pero ellos se llaman los creyentes de la recta fe. Mira, los buenos y justos: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador. Mira, los creyentes de todas las creencias: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador. Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que crean junto a él busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador, y a los que cosechen con él: todo está maduro en torno a él para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita. Compañeros busca el creador, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores los llamarán y despreciadores del bien y del mal: pero son los que cosechan y los que festejan. A los que crean junto a él busca Zaratustra, a los que cosechen con él y a los que festejen con él busca Zaratustra: ¿qué tiene él que ver con rebaños, pastores y cadáveres? Y tú, mi primer compañero, queda con bien. Bien te he enterrado en tu árbol hueco, bien te he ocultado de los lobos. Pero me separo de ti: el tiempo se ha cumplido. Entre aurora y aurora se me ha hecho una nueva verdad. No debo ser pastor, no debo ser sepulturero. Ni siquiera quiero volver a hablar al pueblo: por última vez hablé a un muerto. A los que crean, a los que cosechen, a los que festejen quiero unirme: el arco iris quiero mostrarles y todos los peldaños del superhombre. A los solitarios cantaré mi canción y a los que viven de dos en dos; y a quien aún tenga oídos para lo inaudito, le haré pesar el corazón con mi felicidad. Hacia mi meta voy, sigo mi camino; por encima de los vacilantes y tardos saltaré. Así sea mi camino su ocaso». 10 Esto había dicho Zaratustra a su corazón, cuando el sol estaba en el cenit; entonces miró interrogativamente hacia lo alto, pues oyó sobre sí el agudo grito de un pájaro. Y mira, un águila trazaba amplios círculos en el aire, y de él colgaba una serpiente, no como una presa, sino como una amiga: pues se mantenía enroscada alrededor de su cuello. «¡Son mis animales!», dijo Zaratustra, y se alegró de corazón. El animal más orgulloso bajo el sol y el animal más inteligente bajo el sol —han salido en reconocimiento. Quieren averiguar si Zaratustra vive aún. Y en verdad, ¿vivo aún? Más peligroso lo encontré entre hombres que entre animales; peligrosos caminos recorre Zaratustra. ¡Que me guíen mis animales!» Cuando Zaratustra hubo dicho esto, recordó las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: «¡Ojalá fuera más inteligente! ¡Ojalá fuera inteligente de raíz, como mi serpiente! Pero pido aquí lo imposible: así pido entonces a mi orgullo que vaya siempre junto a mi inteligencia. Y si un día mi inteligencia me abandona —¡ay, le gusta echar a volar!—, ¡que mi orgullo vuele entonces también con mi necedad!» —Así comenzó el ocaso de Zaratustra. Thought for a second
Sí: ahora está mucho mejor. Ya está prácticamente fijado. Solo veo muy pocas cosas, casi todas mecánicas.
Restos que aún corregiría
1) Espaciado en 4
Sigue quedando un doble espacio:
«entre animal y superhombre» → «entre animal y superhombre»
2) Tilde que reaparece en 6
Vuelve a aparecer una vez sin tilde:
«todo ojo inmovil» → «todo ojo inmóvil»
Antes en el mismo apartado sí está bien: «todo ojo inmóvil». Conviene unificar.
3) Raya / guion en el grito del bufón
Aquí ha quedado tipográficamente inestable:
«¡Adelante, cojo! – gritó su terrible voz-. Adelante, perezoso…»
Así no está bien cerrado. Yo pondría una de estas dos soluciones:
Opción más limpia:
«¡Adelante, cojo! —gritó su terrible voz—. ¡Adelante, perezoso, contrabandista, cara pálida!…»
o bien, si quieres menos teatralidad:
«¡Adelante, cojo! —gritó con terrible voz—. ¡Adelante, perezoso…»
La primera conserva mejor el tono del original.
4) Minúscula inicial tras el inciso
En esa misma frase:
«…voz-. Adelante, perezoso…»
si mantienes puntuación de continuidad, debería ser «adelante» en minúscula; si separas con punto, entonces «¡Adelante…». Por eso conviene rehacer toda la secuencia como en el punto 3.
Un punto de estilo que revisaría
5) En 5: «cultura lo llaman»
No es error, pero en castellano suena algo áspero al empezar en minúscula tras punto:
«¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? cultura lo llaman…»
Yo pondría:
«¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? Cultura lo llaman…»
Aunque cultura no sea nombre propio, aquí funciona como palabra citada o nombre que “ellos” dan a eso suyo. Visualmente además queda mejor. Antes te sugerí minúscula por norma general, pero en esta posición concreta, tras punto y como inicio de oración, yo la dejaría en mayúscula.
Balance
Fuera de eso, no veo ya problemas serios. El texto está:
coherente en tono,
bastante uniforme en puntuación,
y ya no presenta inconsistencias importantes.
En resumen: tocaría solo esto
entre animal y superhombre
inmóvil
rehacer la frase del bufón:
«¡Adelante, cojo! —gritó su terrible voz—. ¡Adelante, perezoso…»
valorar «Cultura lo llaman»
Con esos cuatro retoques, yo lo daría por cerrado.
Pues ya esta. Seguimos en el otro lado con 1.1.
Perfecto. Queda cerrado aquí. Seguimos con 1.1 en la otra conversación.
Sí. Pega aquí el alemán del Prólogo 8 y 9 —o el 8 primero, si prefieres ir bloque por bloque— y lo trabajamos con el mismo criterio que en las secciones anteriores.
1)Als Zarathustra diess zu seinem Herzen gesagt hatte, lud er den Leichnam auf seinen Rücken und machte sich auf den Weg. Und noch nicht war er hundert Schritte gegangen, da schlich ein Mensch an ihn heran und flüsterte ihm in’s Ohr — und siehe! Der, welcher redete, war der Possenreisser vom Thurme. „Geh weg von dieser Stadt, oh Zarathustra, sprach er; es hassen dich hier zu Viele. Es hassen dich die Guten und Gerechten und sie nennen dich ihren Feind und Verächter; es hassen dich die Gläubigen des rechten Glaubens, und sie nennen dich die Gefahr der Menge. Dein Glück war es, dass man über dich lachte: und wahrlich, du redetest gleich einem Possenreisser. Dein Glück war es, dass du dich dem todten Hunde geselltest; als du dich so erniedrigtest, hast du dich selber für heute errettet. Geh aber fort aus dieser Stadt — oder morgen springe ich über dich hinweg, ein Lebendiger über einen Todten.“ Und als er diess gesagt hatte, verschwand der Mensch; Zarathustra aber gieng weiter durch die dunklen Gassen. 1)Cuando Zaratustra hubo dicho esto a su corazon, cargó el cadáver sobre su espalda y se hizo al camino. Y aún no había caminado cien pasos cuando un hombre avanzó furtivamente hacia él y le susurró en el oído – y mira, aquel que hablaba era el bufón de la torre. “Márchate de esta ciudad, Oh Zaratustra, dijo; te odian aquí demasiado. Te odian los buenos y justos, y te llaman su enemigo y despreciador; te odian los creyentes de la recta fe, y te llaman el peligro de la multitud. Tu suerte fue que la gente se rió de tí [“:” CM; “,” K] y hablaste como un bufón. Tu suerte fue que te asociaste al perro muerto. Cuando te humillaste así, te has salvado tú a tí mismo por hoy. Pero marchate lejos de esta ciudad [“-” CM / “,” K] o mañana salto por encima de tí, un vivo por encima de un muerto.” Y cuando hubo dicho esto, se desvaneció el hombre; pero Zaratustra siguió adelante a través de los oscuros callejones.
Trabajemos directamente sobre tu versión, con ajuste fino léxico, sintáctico y de puntuación (criterio Kaufmann).
🔧 Observaciones clave
1. Inicio narrativo
“lud … auf seinen Rücken” → “cargó el cadáver a la espalda” (más idiomático que “sobre su espalda”).
“machte sich auf den Weg” → “se puso en camino” (más natural que “se hizo al camino”).
2. “schlich ein Mensch an ihn heran”
“avanzó furtivamente hacia él” funciona, pero “se deslizó furtivamente hacia él” conserva mejor el matiz sigiloso.
3. “— und siehe!”
Mantener “— y mira,” según tu criterio fijado (Siehe!).
4. Vocativo
“Oh Zaratustra” → mejor “oh Zaratustra” (minúscula, coherente con uso no enfático castellano moderno).
5. “zu Viele”
Mejor: “demasiados” (no “demasiado”).
6. “Verächter”
Tu “despreciador” es correcto y consistente con tu léxico.
7. “Dein Glück war es, dass …”
Repetición estructural importante → conviene mantener paralelismo estricto.
8. “todten Hunde”
Mejor mantener literal: “al perro muerto” (correcto).
9. “hast du dich selber … errettet”
Mejor: “te has salvado a ti mismo por hoy” (evitar duplicación “tú a ti mismo”).
10. “springe ich über dich hinweg”
Tu solución es correcta; pulir ligeramente ritmo.
11. Cierre
“se desvaneció el hombre” → mejor “desapareció” (más seco, más narrativo).
✅ Versión revisada
Cuando Zaratustra hubo dicho esto a su corazón, cargó el cadáver a la espalda y se puso en camino. Y aún no había caminado cien pasos, cuando un hombre se deslizó furtivamente hacia él y le susurró al oído —y mira, aquel que hablaba era el bufón de la torre. «Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra —dijo—; aquí te odian demasiados. Te odian los buenos y los justos, y te llaman su enemigo y despreciador; te odian los creyentes de la recta fe, y te llaman el peligro de la multitud. Tu suerte fue que se rieron de ti; y en verdad, hablaste como un bufón. Tu suerte fue que te asociaste al perro muerto; cuando te humillaste así, te has salvado a ti mismo por hoy. Pero márchate de esta ciudad; o mañana saltaré por encima de ti, un vivo por encima de un muerto». Y cuando hubo dicho esto, desapareció el hombre; pero Zaratustra siguió adelante por las oscuras callejuelas.
📌 Notas finas (para tu cuaderno)
“schlich” → verbo con carga casi animal/sigilosa → “deslizarse” funciona mejor que “avanzar”.
Paralelismo “Dein Glück war es…”: estructuralmente importante → conservar repetición sin variación estilística.
“ein Lebendiger über einen Todten”: has mantenido bien la simetría; es clave no romperla.
Puntuación: uso de punto y coma en serie enumerativa (Kaufmann) bien aplicado.
Si quieres, en el siguiente paso podemos hacer una lectura en voz alta guiada, porque este fragmento tiene un ritmo muy marcado en el discurso del bufón.
C(h)at, habíamos quedado i) en que los incisos tipo «dijo x» los íbamos a poner entre comas, creo. De este tipo copié en mis notas un ejemplo; «Por qué, dijo el santo, me fui yo al bosque y al desierto.» ii) y que las secuencias «frase + dijo x + frase» iban a ir «coma + inciso + puntos + continuación dentro de las mismas comillas,» por ejemplo: «No les des nada, dijo el santo. Más bien quítales algo y llevalo con ellos.» iii) También tenemos que en «respuestas breves + incisos clásicos» es posible usar guiones. Aquí tenemos: «Geh weg von Diesel stadt, oh Zarathustra, sprach er; (CM)/»said he;» K. Yo diría que este caso corresponde al tipo i, o sea: «Márchate de esta ciudad, Zaratustra, dijo, aquí te odian demasiados.»
Sí, tu sistematización es coherente y, en este pasaje, conviene aplicarla sin vacilación. Vamos por partes, con criterio técnico.
📐 Clasificación del caso
Aquí tenemos:
„Geh weg von dieser Stadt, oh Zarathustra, sprach er; es hassen dich hier zu Viele.“
Estructura:
Imperativo + vocativo
inciso medial (sprach er)
continuación explicativa
Esto encaja claramente en tu tipo (i), no en el de respuesta breve.
⚖️ Decisión de puntuación
Tu propuesta:
«Márchate de esta ciudad, Zaratustra, dijo, aquí te odian demasiados.»
Es correcta en lógica interna, pero presenta un problema:
La segunda parte (“aquí te odian demasiados”) no es mera continuación sintáctica → es proposición nueva con valor explicativo.
En Nietzsche, ese ; marca una pausa fuerte.
Por tanto, hay dos opciones sólidas:
✔️ Opción A (más fiel a tu sistema + Kaufmann)
«Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo, aquí te odian demasiados.»
Pros:
Coherente con tu regla (i)
Flujo continuo
Contras:
Pierde ligeramente la fuerza de corte del original
✔️ Opción B (recomendada)
«Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; aquí te odian demasiados.»
Pros:
Respeta el valor del punto y coma alemán
Mantiene tu regla del inciso entre comas
Introduce la pausa retórica correcta
Contras:
Ligera desviación de tu esquema puro (i), pero justificada
🧠 Evaluación filológica
El ; en este contexto no es decorativo:
separa acto de habla (imperativo)
de justificación / diagnóstico social
→ Si lo conviertes en coma, reduces la tensión.
✳️ Ajuste adicional menor
Mantendría el vocativo explícito:
“oh Zaratustra”
porque refuerza el tono teatral del bufón.
✅ Conclusión operativa
Para este pasaje concreto:
«Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; aquí te odian demasiados.»
Es la solución más equilibrada entre:
tu sistema de incisos
el ritmo de Nietzsche
y la puntuación tipo Kaufmann
Si quieres, en el siguiente paso rehago todo el bloque 8 aplicando estrictamente tus tres reglas (i–iii), sin introducir variaciones externas.
No creo que haga falta; por lo que he visto, nos atenemos ya a esas normas que fuimos fijando. Y añado esta cuarta posibilidad: «imperativo + inciso c/ verbo de lengua + justificación o diagnóstico social» va con coma antes del inciso de «decir,» y punto y coma y punto y coma antes de la justificación. Siento el «zu Viele»: plural, en efecto.
De acuerdo. Esa cuarta regla está bien formulada y, aplicada aquí, produce una segmentación muy nítida.
📐 Regla (iv) — formalización
Imperativo + inciso (verbo de lengua) + justificación/diagnóstico:
coma + inciso + punto y coma + proposición justificativa
🔧 Aplicación al pasaje
«Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; aquí te odian demasiados.»
coma → integra el inciso sin romper el flujo del imperativo
punto y coma → introduce la justificación con peso propio
“demasiados” → correcto por zu Viele (plural sustantivado)
🧠 Valor retórico
Esta solución conserva tres planos bien diferenciados:
acto de habla → Márchate…
marcador enunciativo → dijo
diagnóstico social → aquí te odian demasiados
El punto y coma funciona aquí como bisagra argumentativa, no solo rítmica.
📌 Observación menor
Mantener “oh Zaratustra” sigue siendo pertinente: no es redundante, sino parte del registro teatral del bufón.
Por lo demás, el sistema queda ya suficientemente estable y operativo para el resto del prólogo.
Acabo de buscar ejemplos de oh Zarathustra, hay uno en Der Genesende. También va con minúscula. ¿Se pone siempre así?
Sí: en alemán, oh es una interjección y no se capitaliza, salvo que inicie enunciado. Por tanto:
mitad de frase → oh Zarathustra
inicio de frase → Oh Zarathustra
En tu caso (vocativo medial), la forma correcta y coherente es:
oh Zaratustra
📐 Regla operativa (para tu edición)
Vocativo con “oh” dentro de frase → minúscula: oh Zaratustra
Vocativo en inicio absoluto → mayúscula: Oh Zaratustra
En español, además:
mantener comas: «, oh Zaratustra,»
evitar sobreactuar con exclamaciones salvo que el original lo exija
🧠 Nota estilística
Nietzsche usa oh con un valor:
retórico pero no enfático-exclamativo
más cercano a invocación o color arcaizante que a exclamación emocional
Por eso:
oh Zaratustra → sobrio, correcto
¡Oh, Zaratustra! → introduce un tono que el alemán no siempre tiene
✅ Conclusión
En tu traducción:
«Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; …»
es exactamente la forma adecuada y coherente con el original.
2)“Am Thore der Stadt begegneten ihm die Todtengräber: sie leuchteten ihm mit der Fackel in’s Gesicht, erkannten Zarathustra und spotteten sehr über ihn. „Zarathustra trägt den todten Hund davon: brav, dass Zarathustra zum Todtengräber wurde! Denn unsere Hände sind zu reinlich für diesen Braten. Will Zarathustra wohl dem Teufel seinen Bissen stehlen? Nun wohlan! Und gut Glück zur Mahlzeit! Wenn nur nicht der Teufel ein besserer Dieb ist, als Zarathustra! — er stiehlt sie Beide, er frisst sie Beide!“ Und sie lachten mit einander und steckten die Köpfe zusammen.” 2)En la puerta de la ciudad le salieron al encuentro los sepultureros [:CM /”;”] le iluminaron con la antorcha en la cara, reconocieron a Zaratustra y se burlaron mucho de él. “Zaratustra se lleva al perro muerto: ¡Bien que Zaratustra se convirtiera en sepulturero! Porque nuestras manos son demasiado limpias para estos asados.¿Quiere Zaratustra, quizá, robar al diablo su bocado? ¡Bien, entonces! ¡Y buena suerte para la comida! ¡Con que sólo el diablo no sea mejor ladrón que Zaratustra! – él los roba a ellos dos, el los devora a ellos dos – y rieron uno con otro y pusieron las cabezas juntas.
Vamos directamente a la depuración, manteniendo tus criterios ya fijados (incisos, punto y coma, sobriedad exclamativa, léxico estable).
🔧 Observaciones clave
1. “Am Thore der Stadt”
“En la puerta de la ciudad” → correcto
Thore (arcaísmo) → no es necesario marcarlo en español
2. “begegneten ihm”
Mejor: “le salieron al encuentro” → ya lo tienes bien
3. Secuencia verbal
leuchteten … erkannten … spotteten
Conviene marcar progresión con punto y coma (Kaufmann):
“… le alumbraron …; le iluminaron …, lo reconocieron … y se burlaron …” → pero mejor simplificar (ver abajo)
4. “Fackel in’s Gesicht”
Más idiomático: “le alumbraron el rostro con la antorcha”
5. “todten Hund”
Mantener: “perro muerto” (coherente con bloque anterior)
6. “brav”
Aquí es irónico → mejor:
“¡bien hecho!” (más natural que “¡Bien que…”)
7. “für diesen Braten”
Singular en alemán → mejor:
“para este asado” (no plural)
8. “Will Zarathustra wohl…”
wohl → matiz de conjetura irónica:
“¿Acaso quiere Zaratustra…”
9. “Nun wohlan!”
Mejor:
“¡Pues bien!”
10. “Und gut Glück zur Mahlzeit!”
Más idiomático:
“¡y buen provecho!”
11. “Wenn nur nicht…”
Estructura condicional desiderativa:
“¡con tal de que…” (mejor que “Con que sólo…”)
12. Cierre (“— er stiehlt sie Beide…”)
Mantener paralelismo:
“— roba a los dos, devora a los dos —”
Evitar “a ellos dos” (pesado)
13. “steckten die Köpfe zusammen”
Mejor:
“juntaron las cabezas” (más limpio)
✅ Versión revisada
En la puerta de la ciudad le salieron al encuentro los sepultureros; le alumbraron el rostro con la antorcha, reconocieron a Zaratustra y se burlaron mucho de él. «Zaratustra se lleva al perro muerto: ¡bien hecho, que Zaratustra se haya hecho sepulturero! Porque nuestras manos son demasiado limpias para este asado. ¿Acaso quiere Zaratustra robarle al diablo su bocado? ¡Pues bien! ¡Y buen provecho! ¡Con tal de que el diablo no sea mejor ladrón que Zaratustra! — roba a los dos, devora a los dos —». Y rieron entre sí y juntaron las cabezas.
📌 Notas finas
“brav” → “¡bien hecho!” conserva la ironía burlesca
“wohl” → “acaso” introduce el matiz escéptico correcto
Paralelismo final: importante mantener estructura binaria sin sobrecarga pronominal
Puntuación: el punto y coma inicial funciona bien para separar escena → acción → reacción
Si quieres, en el siguiente paso podemos armonizar 8 y 9 juntos, porque hay continuidad tonal (bufón → sepultureros) y conviene ajustar el registro burlesco como conjunto.
Al acabar el prólogo hacemos una lectura conjunta, si te parece.
De acuerdo. Es el momento adecuado: primero cerrar el texto, luego lectura continua.
Cuando lleguemos a esa lectura conjunta del prólogo, te propongo hacerla con tres capas de control:
📐 1. Flujo sintáctico
continuidad de períodos (especialmente con punto y coma)
ausencia de cortes artificiales
encadenamiento natural de subordinadas
🎭 2. Registro y tono
coherencia del tono sapiencial vs. burlesco (muy importante entre 8–9)
estabilidad en elecciones como:
oh Zaratustra
Mira,
despreciador, populacho, etc.
🔁 3. Ritmo retórico
paralelismos (p. ej. “Tu suerte fue…”)
estructuras binarias (roba a los dos, devora a los dos)
cadencia en discursos directos
📌 Punto específico para vigilar (ya anticipado)
En 8–9:
contraste entre:
bufón → amenaza velada, tono casi trágico
sepultureros → burla grotesca, tono carnavalesco
Conviene que no suenen iguales en español.
Cuando tengas el 9 cerrado del todo, pasamos al 10 y luego hacemos esa lectura corrida.
3)Zarathustra sagte dazu kein Wort und gieng seines Weges. Als er zwei Stunden gegangen war, an Wäldern und Sümpfen vorbei, da hatte er zu viel das hungrige Geheul der Wölfe gehört, und ihm selber kam der Hunger. So blieb er an einem einsamen Hause stehn, in dem ein Licht brannte. 4)Der Hunger überfällt mich, sagte Zarathustra, wie ein Räuber. In Wäldern und Sümpfen überfällt mich mein Hunger und in tiefer Nacht. Wunderliche Launen hat mein Hunger. Oft kommt er mir erst nach der Mahlzeit, und heute kam er den ganzen Tag nicht: wo weilte er doch? 5)Und damit schlug Zarathustra an das Thor des Hauses. Ein alter Mann erschien; er trug das Licht und fragte: „Wer kommt zu mir und zu meinem schlimmen Schlafe?“ 6)„Ein Lebendiger und ein Todter, sagte Zarathustra. Gebt mir zu essen und zu trinken, ich vergass es am Tage. Der, welcher den Hungrigen speiset, erquickt seine eigene Seele: so spricht die Weisheit.“ 3)Zaratustra no dijo a ello ninguna palabra y siguió su camino. Cuando había caminado dos horas, pasando por bosques y pantanos, había escuchado por entonces demasiado el hambriento aullido de los lobos y le vino a él mismo hambre. Así se detuvo junto a una casa solitaria en la que ardía una luz. 4)El hambre me sobreviene, dijo Zaratustra, como un bandido. En bosques y pantanos me sobreviene mi hambre y en profunda noche. Extraño humor tiene mi hambre [“.”CM / “:” K”] Con frecuencia me viene solo después de la comida, y hoy no me ha venido en todo el día [“:”CM / “;” K] ¿dónde ha estado? 5)Y con eso golpeó en la puerta de la casa. Apareció un hombre anciano; traía la luz, y preguntó: “¿Quién viene a mí y a mi mal sueño? 6)”Un vivo y un muerto, dijo Zaratustra. Dame de comer y de beber, lo olvidé durante el día. Aquel que alimenta al hambriento, reconforta su propia alma[“:” CM y K] así habla la sabiduría.”
Buen bloque: aquí conviene afinar sobre todo tiempos verbales, flujo narrativo y puntuación de discurso directo según tus reglas.
🔧 Observaciones por secciones
3) Narración
“gieng seines Weges” → mejor “siguió su camino” (correcto)
“Als er zwei Stunden gegangen war” → pluscuamperfecto correcto, pero en español fluye mejor:
“Cuando llevaba dos horas caminando”
“hatte … gehört” → evitar acumulación de pluscuamperfectos
“ihm selber kam der Hunger” → mejor:
“le vino hambre” / “le sobrevino el hambre”
4) Discurso interior
“überfällt mich” → mejor mantener unidad:
“me asalta” (más fuerte que “me sobreviene”)
Repetición → mantenerla (efecto estilístico)
“Wunderliche Launen”:
mejor “Caprichos extraños” (más idiomático que “Extraño humor”)
Puntuación:
aquí Kaufmann → dos puntos / punto y coma funciona mejor que puntos simples
5) Narración
“schlug … an das Thor” → mejor:
“llamó a la puerta” (más natural que “golpeó”)
“Wer kommt…”:
cerrar comillas correctamente
6) Discurso directo
Aquí entra tu sistema:
respuesta breve + inciso → comas
→ correcto mantener:
«Un vivo y un muerto, dijo Zaratustra.»
Luego:
“Gebt mir…” → plural respetuoso → mejor:
“Dadme de comer y de beber” (o “Denme”, según registro; yo mantendría “dadme” por tono)
“vergass es am Tage” → mejor:
“lo olvidé durante el día”
“Der, welcher…”:
puedes simplificar sin perder tono:
“Quien alimenta al hambriento…”
Cierre:
dos puntos antes de “así habla la sabiduría” (correcto según tu nota)
✅ Versión revisada
Zaratustra no dijo palabra a ello y siguió su camino. Cuando llevaba dos horas caminando, pasando por bosques y pantanos, había oído demasiado el hambriento aullido de los lobos, y le vino hambre. Así se detuvo ante una casa solitaria en la que ardía una luz.
«El hambre me asalta, dijo Zaratustra, como un bandido. En bosques y pantanos me asalta mi hambre, y en profunda noche. Caprichos extraños tiene mi hambre: a menudo me viene solo después de la comida, y hoy no me ha venido en todo el día; ¿dónde estaba, pues?»
Y con eso llamó a la puerta de la casa. Apareció un anciano; traía la luz y preguntó: «¿Quién viene a mí y a mi mal sueño?»
«Un vivo y un muerto, dijo Zaratustra. Dadme de comer y de beber; lo olvidé durante el día. Quien alimenta al hambriento reconforta su propia alma: así habla la sabiduría.»
📌 Notas finas
“me asalta” mantiene el campo semántico de Räuber (bandido → asalto)
“Caprichos extraños” refleja mejor Launen (volubilidad, no humor)
“¿dónde estaba, pues?” recupera el doch implícito
“Dadme” eleva ligeramente el registro → acorde con Zaratustra
Con esto, el tramo 8–9 queda ya bastante sólido. El 10 cerrará el prólogo con otro cambio de tono (hospitalidad → enseñanza), y ahí convendrá ajustar el ritmo final antes de la lectura completa.
Vamos por la sección 8 del Prólogo, C(h)at, en el párrafo 6 de esta sección, según la división de Kaufmann. Nos quedan de esta sección los párrafos del 7 al 10, y luego las secciones 9 y 10 del Prólogo, con sus respectivos párrafos.
De acuerdo. Estamos, entonces, en Prólogo 8, §6 (Kaufmann) ya fijado, y nos quedan §7–§10 de esta misma sección.
Mantengamos el mismo protocolo: → bloque breve → revisión léxica → ajuste de puntuación → versión fijada.
📐 Antes de continuar: micro-recordatorio operativo
Para estos últimos párrafos de la sección 8, conviene vigilar especialmente:
transición de escena: exterior (noche, lobos) → interior (casa, luz)
fórmulas gnómicas (“so spricht die Weisheit”) → mantener sobriedad
📍 Estado actual
Tenemos ya sólido:
§3–§6 → narración + hambre + llegada + primer intercambio
Ahora vendrán típicamente:
§7–§8 → reacción del anciano / hospitalidad
§9–§10 → desplazamiento hacia enseñanza o cierre de escena
▶️ Siguiente paso
Pásame el §7 en alemán + tu versión, y lo trabajamos con el mismo nivel de precisión:
inciso (coma vs. guion)
punto y coma vs. dos puntos
control de repeticiones léxicas (Hunger, speisen, etc.)
Cuando cerremos §7–§10, dejamos completamente fijada la sección 8 y ya solo quedarán 9 y 10 antes de la lectura corrida del prólogo.
7)Der Alte gieng fort, kam aber gleich zurück und bot Zarathustra Brod und Wein. „Eine böse Gegend ist’s für Hungernde, sagte er; darum wohne ich hier. Thier und Mensch kommen zu mir, dem Einsiedler. Aber heisse auch deinen Gefährten essen und trinken, er ist müder als du.“ 8)Zarathustra antwortete: „Todt ist mein Gefährte, ich werde ihn schwerlich dazu überreden.“ 9)„Das geht mich Nichts an, sagte der Alte mürrisch; wer an meinem Hause anklopft, muss auch nehmen, was ich ihm biete. Esst und gehabt euch wohl!“ — 10)Darauf gieng Zarathustra wieder zwei Stunden und vertraute dem Wege und dem Lichte der Sterne: denn er war ein gewohnter Nachtgänger und liebte es, allem Schlafenden in’s Gesicht zu sehn. Als aber der Morgen graute, fand sich Zarathustra in einem tiefen Walde, und kein Weg zeigte sich ihm mehr. Da legte er den Todten in einen hohlen Baum sich zu Häupten — denn er wollte ihn vor den Wölfen schützen — und sich selber auf den Boden und das Moos. Und alsbald schlief er ein, müden Leibes, aber mit einer unbewegten Seele. 7)El anciano se marchó, pero inmediatamente volvió y ofreció a Zaratustra pan y vino. “Mala región esta para los que tienen hambre, dijo; por eso vivo aquí. Animal y hombre vienen a mí, el ermitaño. Pero llama también a tu compañero a comer y a beber, está más cansado que tú.” 8)Zaratustra respondió; “La muerte es mi compañero, difícilmente podría persuadirle a ello.” 9) “Nada me incumbe eso, dijo el anciano hosco [“;”CM; Kaufmann: “ “dijo hosco. + Mayúscula; según nuestros criterios creo que podemos poner i) o bien coma ‘,’ tras hosco; o ii) “dijo el anciano hosco entre guiones, si consideramos que precede una respuesta corta.] quien llama a mi casa debe también tomar lo que yo ofrezco.¡Comed y que os vaya bien! 10)Después caminó Zaratustra otras dos horas y confió en el camino y en la luz de las estrellas [“:” CM / “;” K] porque estaba habituado a caminar en la noche, y le gustaba mirar a todo lo durmiente al rostro. Pero cuando la mañana clareó, Zaratustra se halló en un profundo bosque y ningún camino se le mostró ya. Entonces se colocó el muerto en un árbol que estaba hueco a la altura de su cabeza y él mismo se tendió sobre el suelo y el musgo. Y quedó dormido en breve, cansado su cuerpo, pero con el alma inmóvil.
Vamos bloque por bloque. Aquí hay que afinar léxico (muy preciso), incisos según tus reglas y ritmo narrativo final.
🔧 Observaciones clave
7)
„Eine böse Gegend ist’s…“ → mejor “Es una mala región para los hambrientos” (orden más natural)
„Thier und Mensch kommen zu mir, dem Einsiedler“ → mantener aposición:
“animales y hombres vienen a mí, el ermitaño”
„heisse auch deinen Gefährten…“ → aquí imperativo indirecto:
mejor “haz que también tu compañero…”
8)
Error semántico importante:
„Todt ist mein Gefährte“ → “Muerto está mi compañero”, no “La muerte es mi compañero”
„schwerlich“ → bien:
“difícilmente”
9)
Aquí es crucial aplicar tu sistema:
Estructura:
respuesta breve + inciso → tipo (iii) (admite guiones o comas)
Pero además:
“Das geht mich Nichts an …; wer … muss …”
→ hay dos unidades fuertes, separadas por punto y coma
Decisión de puntuación (según tu sistema)
Recomiendo:
«Eso no me incumbe, dijo el anciano hosco; quien llama a mi casa debe también tomar lo que yo le ofrezco. ¡Comed y estad bien!»
inciso → coma
ruptura argumentativa → punto y coma
cierre imperativo → exclamación (correcto aquí)
10)
Bloque largo → ajustar fluidez:
„Darauf gieng…“ → “Después siguió caminando…” (mejor que “caminó” aislado)
„vertraute dem Wege…“ → mejor:
“se confió al camino y a la luz de las estrellas”
„denn er war ein gewohnter Nachtgänger“ → “pues estaba habituado a caminar de noche”
„allem Schlafenden“ (neutro sustantivado) → importante para tu criterio:
“a todo lo que dormía” (no “a todo lo durmiente al rostro”)
„sich zu Häupten“ → “a modo de cabecera” / “como cabecera”
„müden Leibes, aber mit einer unbewegten Seele“ → mantener paralelismo:
“con el cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil”
✅ Versión revisada
El anciano se marchó, pero volvió enseguida y ofreció a Zaratustra pan y vino. «Es una mala región para los hambrientos, dijo; por eso vivo aquí. Animales y hombres vienen a mí, el ermitaño. Pero haz que también tu compañero coma y beba: está más cansado que tú».
Zaratustra respondió: «Muerto está mi compañero; difícilmente lo persuadiré a ello».
«Eso no me incumbe, dijo el anciano hosco; quien llama a mi casa debe también tomar lo que yo le ofrezco. ¡Comed y estad bien!» —
Después siguió caminando Zaratustra otras dos horas y se confió al camino y a la luz de las estrellas; pues estaba habituado a caminar de noche y le gustaba mirar al rostro a todo lo que dormía. Pero cuando clareó la mañana, Zaratustra se halló en un profundo bosque y ya no se le mostraba ningún camino. Entonces colocó al muerto en un árbol hueco, a modo de cabecera —pues quería protegerlo de los lobos—, y él mismo se tendió sobre el suelo y el musgo. Y al instante se durmió, con el cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil.
📌 Notas finas
“Muerto está mi compañero” → conserva orden enfático alemán
“a todo lo que dormía” → aplicación correcta de tu distinción das Leidende
punto y coma en §9 → necesario (estructura normativa que has fijado)
ritmo final (§10) → alternancia frase larga + cierres breves bien conservada
Con esto, Prólogo 8 queda fijado. Siguiente paso natural: sección 9, donde cambia de nuevo el tono (más doctrinal).
Quiero plantearte cuatro cosas; i) «Thier und Mensch» están en singular. Está bien «Animales y hombres,» pero también podría mantenerse; ii) En cuanto a «Todt ist mein Gefahrte,» «Todt,» según el chat IA del diccionario Netzverb, es una grafía arcaizante por «Tod», «muerte.» A mí también me extraño, pero puede tener sentido, una especie de «abstracto por concreto,» como en i) «singular por plural.» Mantenerlo volvería más rica la respuesta. Iii) La frase preposicioal «zu haupten,» según el mismo chat IA significa algo así como «a la altura de la cabeza (del muerto),» un hueco a cierta altura. Common traduce: «He then put then dead man in a hollow tree at his head»; Kaufmann se la salta: «So he laid then dead man into a hollow tree – for he wanted …»; lo que pone Del Caro es esto: «Then he laid then dead man into a hollow tree – for he wanted to protect him from then wolves – and he laid himself down head first at then tree, upon then earth and then moss.» Y Sánchez Pascual escribe: » Entonces colocó al muerto en un árbol hueco a la altura de su cabeza – pues quería protegerlo de los lobos.» Iv) para «müden Leibes,» mantendría la construcción absoluta de Kaufmann; «his body weary, but his soul unmoved,» «su cuerpo cansado, pero …»
Respondo punto por punto, con criterio filológico y consecuencias para la versión.
i) “Thier und Mensch” (singular vs. plural)
Correcto: el alemán usa singular genérico.
Thier und Mensch kommen zu mir ≈ categoría universal
Opciones
“Animales y hombres vienen a mí” → natural en español
“Animal y hombre vienen a mí” → más literal, más abstracto
Evaluación
El singular funciona en español si se busca tono gnómico
Pero suena algo marcado / sentencioso
Recomendación
Dado tu proyecto (tono sapiencial):
“Animal y hombre vienen a mí, el ermitaño.”
Es una buena elección si quieres elevar el registro.
ii) “Todt ist mein Gefährte”
Aquí hay un punto importante.
Todt ≠ Tod
Es grafía arcaica de “tot” (adjetivo = muerto), no sustantivo
👉 No significa “muerte”, sino “muerto”
Consecuencia
❌ “La muerte es mi compañero” → incorrecto
❌ lectura abstracta → no sostenida filológicamente
Correcto
“Muerto está mi compañero”
Y además:
conserva el orden enfático alemán
mantiene la materialidad del cadáver (clave en la escena)
iii) “zu Häupten”
Buen análisis comparativo.
zu Häupten = locución arcaica: → “a la cabecera” / “junto a la cabeza”
No implica “altura en el árbol”, sino posición relativa.
Problema en tu versión previa
“a la altura de su cabeza” → sugiere altura física en el tronco (equívoco)
Opciones correctas
“a modo de cabecera” (idiomático)
“a su cabecera” (más conciso)
“junto a su cabeza” (más literal)
Recomendación
“y lo colocó como cabecera” o “y lo colocó a su cabecera”
La segunda es más sobria.
iv) “müden Leibes” (construcción absoluta)
Totalmente de acuerdo contigo.
Es una construcción absoluta clara
Kaufmann la reproduce bien
Tu propuesta
“su cuerpo cansado, pero …”
→ correcta dirección
Ajuste fino
Evitar duplicación posesiva:
“cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil”
o más cercano a Kaufmann:
“el cuerpo fatigado, pero el alma inmóvil”
✅ Versión ajustada (solo los puntos discutidos)
Integro tus cuatro decisiones:
«Es una mala región para los hambrientos, dijo; por eso vivo aquí. Animal y hombre vienen a mí, el ermitaño. Pero haz que también tu compañero coma y beba: está más cansado que tú».
Zaratustra respondió: «Muerto está mi compañero; difícilmente lo persuadiré a ello».
[…]
Entonces colocó al muerto en un árbol hueco, a su cabecera —pues quería protegerlo de los lobos—, y él mismo se tendió sobre el suelo y el musgo. Y al instante se durmió, cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil.
📌 Conclusión
i) Singular → admisible y estilísticamente valioso
ii) Todt → adjetivo (“muerto”), no sustantivo
iii) zu Häupten → posición relativa (cabecera), no altura
iv) absoluta → mantenerla: mejora el cierre rítmico
Con estos ajustes, el final del §10 gana bastante en precisión y densidad estilística. Cuando quieras, pasamos ya a Prólogo 9.
Vale, C(h)at; pero ¿qué quiere decir «a su cabecera»? ¿Cómo te imaginas la colocación del cuerpo en el árbol?
Buena pregunta, porque aquí la imagen es concreta y conviene no introducir ambigüedad espacial.
📐 Valor exacto de “zu Häupten”
Locución arcaica alemana
Significa: “en la zona de la cabeza / a la cabecera”
Uso típico:
en camas → “a la cabecera”
en contextos funerarios → posición relativa respecto a la cabeza del cuerpo
👉 No indica altura en el árbol, sino orientación del cadáver dentro del hueco.
🧠 Reconstrucción de la escena
Lo más plausible, leyendo el alemán con precisión:
Hay un árbol hueco (hohlen Baum)
Zaratustra introduce el cadáver dentro
Lo coloca de modo que:
la cabeza queda hacia la apertura / parte superior
el cuerpo queda recogido dentro del tronco
La finalidad:
protegerlo de los lobos
⚠️ Problema de “a su cabecera”
En español:
“a su cabecera” sugiere:
que el muerto está tumbado fuera
y algo se coloca junto a su cabeza
👉 Esto no encaja bien con la escena (el cuerpo está dentro del árbol).
✅ Opciones más precisas
Opción 1 (muy clara)
“lo colocó en un árbol hueco, con la cabeza hacia arriba”
✔ elimina ambigüedad ✘ pierde matiz arcaico
Opción 2 (equilibrada)
“lo colocó en un árbol hueco, con la cabeza hacia la abertura”
✔ muy visual ✔ fiel a la situación física ✔ mantiene sobriedad
Opción 3 (más literal, más densa)
“lo colocó en un árbol hueco, en posición de cabecera”
✔ más cercano al alemán ✘ menos transparente
🎯 Recomendación
Para tu edición (claridad + sobriedad + fidelidad):
“Entonces colocó al muerto en un árbol hueco, con la cabeza hacia la abertura —pues quería protegerlo de los lobos— …”
📌 Nota filológica
Aquí Nietzsche:
usa una expresión tradicional (zu Häupten)
pero en un contexto no doméstico (árbol, no cama)
→ hay una ligera transferencia metafórica → pero la prioridad es la orientación física del cuerpo
Conclusión
“a su cabecera” → semánticamente dudoso en este contexto
mejor explicitar la dirección de la cabeza
Si quieres, en la lectura final del prólogo podemos revisar si este tipo de decisiones (ligeramente interpretativas) conviene mantenerlas sistemáticamente o no.
Vale, pues queda así.
De acuerdo. Esa solución es sólida: elimina ambigüedad espacial y mantiene el tono sobrio del pasaje.
Con esto, Prólogo 8 queda fijado con coherencia en:
sistema de incisos
uso del punto y coma
léxico (especialmente muerto, animal y hombre, hambre)
y resolución de puntos delicados (zu Häupten, Todt)
📍 Siguiente paso
Cuando quieras, pasamos a:
Prólogo 9 (sección completa)
Ahí conviene estar atento a:
aumento del tono doctrinal
posibles fórmulas más densas o abstractas
continuidad con el cierre simbólico del prólogo
Pega el texto y seguimos.
¿Me pasas la versión seguida de Prólogo, con todas las decisiones tomadas?
Sí. Te paso el Prólogo completo (1–8) en versión continua, con todas las decisiones ya fijadas (léxico, incisos, puntuación tipo Kaufmann, etc.). Mantengo párrafos, sin numeración.
Prólogo de Zaratustra (1–8, versión fijada)
Cuando Zaratustra tenía treinta años, abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad, y durante diez años no se cansó de ello. Pero al fin su corazón se transformó —y una mañana se levantó con la aurora, se puso ante el sol y le habló así:
«¡Tú, gran astro! ¿Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas? Durante diez años has venido subiendo hasta mi cueva: te habrías cansado de tu luz y de este camino, sin mí, mi águila y mi serpiente. Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te tomábamos tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello. Mira, estoy hastiado de mi sabiduría, como la abeja que ha recogido demasiada miel; necesito manos que se extiendan. Quisiera regalar y repartir, hasta que los sabios entre los hombres vuelvan a alegrarse de su locura y los pobres de su riqueza. Para ello debo descender a lo profundo: como tú haces al atardecer, cuando te hundes detrás del mar y llevas luz también al inframundo, ¡astro sobreabundante! Debo, como tú, descender, como dicen los hombres, entre quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo, que puedes ver sin envidia incluso una felicidad demasiado grande! Bendice la copa que quiere desbordarse, para que el agua fluya dorada de ella y lleve a todas partes el reflejo de tu dicha. ¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a ser hombre».
Así comenzó el ocaso de Zaratustra.
Zaratustra descendió solo de la montaña y no encontró a nadie. Pero cuando entró en los bosques, se le presentó de pronto un anciano que había abandonado su santa cabaña para buscar raíces en el bosque. Y así habló el anciano a Zaratustra:
«No me es extraño este caminante: hace muchos años pasó por aquí. Zaratustra se llamaba; pero se ha transformado. Entonces llevabas tu ceniza a la montaña: ¿quieres hoy llevar tu fuego a los valles? ¿No temes el castigo que cae sobre el incendiario? Sí, reconozco a Zaratustra. Puro es su ojo, y en su boca no se oculta ningún asco. ¿No camina como un bailarín? Transformado está Zaratustra: un niño se ha vuelto Zaratustra, un despierto es Zaratustra; ¿qué quieres ahora entre los que duermen? Como en el mar vivías en soledad, y el mar te llevaba. ¡Ay, quieres bajar a tierra! ¡Ay, quieres volver a arrastrar tú mismo tu cuerpo!»
Zaratustra respondió: «Yo amo a los hombres».
«¿Por qué, dijo el santo, me fui yo al bosque y al desierto? ¿No fue porque amaba demasiado a los hombres? Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí algo demasiado imperfecto. El amor al hombre me mataría».
Zaratustra respondió: «¿Qué dije yo de amor? ¡Yo llevo a los hombres un regalo!»
«No les des nada, dijo el santo. Más bien quítales algo y llévalo con ellos: eso les hará el mayor bien —siempre que también a ti te haga bien. Y si quieres darles algo, no les des más que limosna, ¡y deja que además la mendiguen!»
«No, respondió Zaratustra, no doy limosna. No soy bastante pobre para eso».
El santo se rió de Zaratustra y dijo: «Entonces procura que acepten tus tesoros. Desconfían de los ermitaños y no creen que vengamos a dar. Nuestros pasos les suenan demasiado solitarios por las calles. Y como cuando por la noche, en sus camas, oyen a un hombre andar mucho tiempo antes de que salga el sol, así se preguntan: ¿adónde va el ladrón? No vayas a los hombres y quédate en el bosque. ¡Ve incluso a los animales! ¿Por qué no quieres ser, como yo, oso entre los osos, pájaro entre los pájaros?»
«¿Y qué hace el santo en el bosque?», preguntó Zaratustra.
El santo respondió: «Hago canciones y las canto; y cuando hago canciones, río, lloro y murmuro: así alabo a Dios. Cantando, llorando, riendo y murmurando alabo al Dios que es mi Dios. Pero ¿qué nos traes tú como regalo?»
Cuando Zaratustra oyó estas palabras, saludó al santo y dijo: «¿Qué podría yo daros? ¡Pero dejadme irme pronto, para que no os quite nada!». Y así se separaron, el anciano y el hombre, riendo como ríen dos muchachos.
Pero cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: «¡Será posible! Este viejo santo en su bosque aún no ha oído que Dios ha muerto».
Cuando Zaratustra llegó a la ciudad más próxima, situada junto a los bosques, encontró allí a una gran multitud reunida en el mercado: pues se había prometido que se vería a un volatinero. Y Zaratustra habló así al pueblo:
«Yo os enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? Todos los seres hasta ahora han creado algo por encima de sí mismos: ¿y vosotros queréis ser el reflujo de esa gran marea y retroceder hacia el animal antes que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y eso mismo debe ser el hombre para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. Habéis recorrido el camino desde el gusano hasta el hombre, y mucho en vosotros sigue siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora el hombre es más mono que cualquier mono. Incluso el más sabio de vosotros no es más que un ser escindido y híbrido de planta y fantasma. Pero ¿os mando yo que os hagáis fantasmas o plantas? ¡Mirad, yo os enseño el superhombre! El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas supraterrenas. Son envenenadores, lo sepan o no. Son despreciadores de la vida, moribundos y ellos mismos envenenados, de los que la tierra está harta: ¡que se vayan!»
«En otro tiempo el pecado contra Dios era el mayor pecado; pero Dios ha muerto, y con él han muerto también esos pecadores. ¡Ahora lo más terrible es pecar contra la tierra y estimar más las entrañas de lo inescrutable que el sentido de la tierra! En otro tiempo el alma miraba al cuerpo con desprecio: y entonces ese desprecio era lo supremo —quería el cuerpo flaco, horrible, hambriento. Así pensaba escapar del cuerpo y de la tierra. ¡Oh, esa alma era aún flaca, horrible y hambrienta: y la crueldad era la voluptuosidad de esa alma! Pero también vosotros, hermanos míos, decidme: ¿qué dice vuestro cuerpo de vuestra alma? ¿No es vuestra alma pobreza y suciedad y una lamentable complacencia?»
«En verdad, el hombre es un río turbio. Hay que ser un mar para poder acoger un río turbio sin volverse impuro. Mirad, yo os enseño el superhombre: él es ese mar, en él puede hundirse vuestro gran desprecio. ¿Cuál es la mayor vivencia que podéis tener? La hora del gran desprecio. La hora en que también vuestra felicidad se os vuelve repugnante, y lo mismo vuestra razón y vuestra virtud. La hora en que decís: “¿Qué importa mi felicidad? Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia. ¡Pero mi felicidad debería justificar la existencia misma!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi razón? ¿Anhela el saber como el león su alimento? ¡Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi virtud? Aún no me ha vuelto furioso. ¡Qué cansado estoy de mi bien y de mi mal! Todo eso es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia.” La hora en que decís: “¿Qué importa mi justicia? No veo que yo sea brasa y carbón. ¡Pero el justo es brasa y carbón!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi compasión? ¿No es la compasión la cruz en la que es clavado quien ama a los hombres? Pero mi compasión no es una crucifixión.”»
«¿Habéis hablado ya así? ¿Habéis gritado ya así? ¡Ay, si yo os hubiera oído gritar así! No vuestro pecado —vuestra complacencia grita al cielo, ¡vuestra mezquindad misma en vuestro pecado grita al cielo! ¿Dónde está el rayo que os lama con su lengua? ¿Dónde la locura con que deberíais ser inoculados? Mirad, yo os enseño el superhombre: él es ese rayo, él es esa locura».
Cuando Zaratustra hubo dicho esto, uno del pueblo gritó: «Ya hemos oído bastante del volatinero; ¡mostradnoslo ahora!». Y todo el pueblo se rió de Zaratustra. Pero el volatinero, que creía que aquello se refería a él, se puso a trabajar.
Zaratustra, en cambio, miró al pueblo y se maravilló. Luego habló así: «El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre —una cuerda sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso estar en camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y detenerse. Lo grande en el hombre es que es un puente y no una meta: lo que puede amarse en el hombre es que es un tránsito y un ocaso. Amo a quienes no saben vivir de otro modo que como los que se hunden, porque ellos son los que pasan al otro lado. Amo a los grandes despreciadores, porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo hacia la otra orilla. Amo a quienes no buscan detrás de las estrellas un motivo para hundirse y ser sacrificados, sino que se sacrifican a la tierra para que la tierra llegue a ser un día del superhombre. Amo a quien vive para conocer y quiere conocer para que un día viva el superhombre. Y así quiere su propio ocaso. Amo a quien trabaja e inventa para construir la casa del superhombre y prepara para él tierra, animal y planta: pues así quiere su propio ocaso. Amo a quien ama su virtud: pues la virtud es voluntad de ocaso y una flecha del anhelo. Amo a quien no reserva para sí ni una gota de espíritu, sino que quiere ser enteramente el espíritu de su virtud: así camina como espíritu sobre el puente. Amo a quien hace de su virtud su inclinación y su destino: así quiere, por amor de su virtud, seguir viviendo y no seguir viviendo. Amo a quien no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es más virtud que dos, porque es un nudo más fuerte en el que se aferra el destino. Amo a quien prodiga su alma, no quiere agradecimiento y no devuelve nada: pues siempre regala y no quiere conservarse. Amo a quien se avergüenza cuando el dado cae a su favor y entonces pregunta: “¿soy yo acaso un jugador tramposo?” —pues quiere perecer. Amo a quien arroja palabras de oro delante de sus acciones y siempre cumple más de lo que promete: pues quiere su ocaso. Amo a quien justifica a los hombres del futuro y redime a los del pasado: pues quiere perecer por los presentes. Amo a quien castiga a su dios, porque ama a su dios: pues debe perecer por la ira de su dios. Amo a quien tiene el alma profunda incluso en la herida, y puede perecer por una pequeña vivencia: así pasa de buen grado por el puente. Amo a quien tiene el alma tan rebosante que se olvida de sí mismo, y todas las cosas están en él: así todas las cosas se convierten en su ocaso. Amo a quien tiene espíritu libre y corazón libre: así su cabeza es solo la entraña de su corazón, pero su corazón lo impulsa a su ocaso. Amo a todos los que son como pesadas gotas que caen una a una de la nube oscura suspendida sobre el hombre: anuncian que viene el rayo y perecen como anunciadores. Mirad, yo soy un anunciador del rayo y una pesada gota de la nube: pero ese rayo se llama superhombre».
Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, volvió a mirar al pueblo y guardó silencio. «Ahí están, dijo a su corazón, y se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Habrá que romperles primero los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Habrá que hacer ruido como tambores y predicadores de penitencia? ¿O creen solo al tartamudo?»
Entonces sucedió que el volatinero comenzó su trabajo: salió de una pequeña puerta y caminó sobre la cuerda, que estaba tendida entre dos torres, de modo que colgaba sobre el mercado y el pueblo. Pero cuando estaba justo en medio del camino, se abrió de nuevo la pequeña puerta y un tipo abigarrado, vestido como un bufón, saltó fuera y corrió con pasos rápidos detrás del primero. «¡Adelante, cojo, gritó su terrible voz, adelante, perezoso, contrabandista, cara pálida! ¡Que no te haga cosquillas con mi talón! ¿Qué haces aquí entre torres? ¡A la torre perteneces, en la torre deberías estar encerrado! ¡Le tapas el camino a uno mejor que tú!» —y con cada palabra se le acercaba más y más; pero cuando ya estaba a un solo paso detrás de él, ocurrió lo terrible que hizo callar todas las bocas y dejó fijos todos los ojos: lanzó un grito como un demonio y saltó por encima de quien le estorbaba. Este, al verse vencido, perdió la cabeza y la cuerda; arrojó el balancín y cayó, más rápido que este, como un remolino de brazos y piernas. El mercado y el pueblo parecían el mar cuando la tempestad avanza: todos huyeron unos de otros, especialmente hacia el lugar donde el cuerpo tenía que caer.
Zaratustra, en cambio, permaneció inmóvil, y justo a su lado cayó el cuerpo, maltratado y quebrantado, pero aún no muerto. Al cabo de un rato, el destrozado volvió en sí y vio a Zaratustra arrodillado junto a él. «¿Qué haces aquí?, dijo finalmente. Hace tiempo que sabía que el diablo me haría tropezar. Ahora me arrastra al infierno: ¿quieres impedírselo?»
«Por mi honor, amigo, respondió Zaratustra, todo eso de lo que hablas no existe: no hay diablo ni infierno. Tu alma estará muerta aún antes que tu cuerpo: no temas nada más».
El hombre miró con desconfianza. «Si dices la verdad, dijo, no pierdo nada al perder la vida. No soy mucho más que un animal al que, con golpes y escasa comida, se le ha enseñado a bailar».
«No del todo, dijo Zaratustra; has hecho del peligro tu profesión, y no hay nada despreciable en ello. Ahora pereces por tu profesión: por eso quiero enterrarte con mis propias manos».
Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo ya no respondió; pero movió la mano como si buscara la de Zaratustra para darle las gracias.
Mientras tanto caía la tarde y el mercado se ocultaba en la oscuridad: entonces se dispersó el pueblo, pues incluso la curiosidad y el espanto se cansan. Zaratustra, en cambio, estaba sentado junto al muerto en el suelo y absorto en sus pensamientos: así olvidó el tiempo. Pero al fin se hizo de noche y un viento frío sopló sobre el solitario. Entonces Zaratustra se levantó y dijo a su corazón: «En verdad, ¡una hermosa pesca ha hecho hoy Zaratustra! No ha pescado a ningún hombre, pero sí un cadáver. Siniestro es el existir humano y todavía sin sentido: un bufón puede llegar a serle su fatalidad. Yo quiero enseñar a los hombres el sentido de su ser: cuál es el superhombre, el rayo que brota de la oscura nube que es el hombre. Pero aún estoy lejos de ellos, y mi sentido no habla a sus sentidos. Para los hombres estoy todavía a medio camino entre un necio y un cadáver. Oscura es la noche, oscuros son los caminos de Zaratustra. ¡Ven, frío y rígido compañero! Te llevaré a donde te enterraré con mis propias manos».
Cuando Zaratustra hubo dicho esto a su corazón, cargó el cadáver a la espalda y se puso en camino. Y aún no había caminado cien pasos, cuando un hombre se deslizó furtivamente hacia él y le susurró al oído —y mira, aquel que hablaba era el bufón de la torre. «Márchate de esta ciudad, oh Zaratustra, dijo; aquí te odian demasiados. Te odian los buenos y los justos, y te llaman su enemigo y despreciador; te odian los creyentes de la recta fe, y te llaman el peligro de la multitud. Tu suerte fue que se rieron de ti; y en verdad, hablaste como un bufón. Tu suerte fue que te asociaste al perro muerto; cuando te humillaste así, te has salvado a ti mismo por hoy. Pero márchate de esta ciudad; o mañana saltaré por encima de ti, un vivo por encima de un muerto». Y cuando hubo dicho esto, desapareció el hombre; pero Zaratustra siguió adelante por las oscuras callejuelas.
En la puerta de la ciudad le salieron al encuentro los sepultureros; le alumbraron el rostro con la antorcha, reconocieron a Zaratustra y se burlaron mucho de él. «Zaratustra se lleva al perro muerto: ¡bien hecho, que Zaratustra se haya hecho sepulturero! Porque nuestras manos son demasiado limpias para este asado. ¿Acaso quiere Zaratustra robarle al diablo su bocado? ¡Pues bien! ¡Y buen provecho! ¡Con tal de que el diablo no sea mejor ladrón que Zaratustra! — roba a los dos, devora a los dos —». Y rieron entre sí y juntaron las cabezas.
Zaratustra no dijo palabra a ello y siguió su camino. Cuando llevaba dos horas caminando, pasando por bosques y pantanos, había oído demasiado el hambriento aullido de los lobos, y le vino hambre. Así se detuvo ante una casa solitaria en la que ardía una luz.
«El hambre me asalta, dijo Zaratustra, como un bandido. En bosques y pantanos me asalta mi hambre, y en profunda noche. Caprichos extraños tiene mi hambre: a menudo me viene solo después de la comida, y hoy no me ha venido en todo el día; ¿dónde estaba, pues?»
Y con eso llamó a la puerta de la casa. Apareció un anciano; traía la luz y preguntó: «¿Quién viene a mí y a mi mal sueño?»
«Un vivo y un muerto, dijo Zaratustra. Dadme de comer y de beber; lo olvidé durante el día. Quien alimenta al hambriento reconforta su propia alma: así habla la sabiduría.»
El anciano se marchó, pero volvió enseguida y ofreció a Zaratustra pan y vino. «Es una mala región para los hambrientos, dijo; por eso vivo aquí. Animal y hombre vienen a mí, el ermitaño. Pero haz que también tu compañero coma y beba: está más cansado que tú».
Zaratustra respondió: «Muerto está mi compañero; difícilmente lo persuadiré a ello».
«Eso no me incumbe, dijo el anciano hosco; quien llama a mi casa debe también tomar lo que yo le ofrezco. ¡Comed y estad bien!» —
Después siguió caminando Zaratustra otras dos horas y se confió al camino y a la luz de las estrellas; pues estaba habituado a caminar de noche y le gustaba mirar al rostro a todo lo que dormía. Pero cuando clareó la mañana, Zaratustra se halló en un profundo bosque y ya no se le mostraba ningún camino. Entonces colocó al muerto en un árbol hueco, con la cabeza hacia la abertura —pues quería protegerlo de los lobos—, y él mismo se tendió sobre el suelo y el musgo. Y al instante se durmió, cuerpo fatigado, pero con el alma inmóvil.
Si quieres, en la siguiente iteración podemos hacer la lectura crítica global (flujo, repeticiones léxicas, puntuación uniforme) antes de cerrar definitivamente el prólogo.
Te mando Prólogo – 9: 1)Lange schlief Zarathustra, und nicht nur die Morgenröthe gieng über sein Antlitz, sondern auch der Vormittag. Endlich aber that sein Auge sich auf: verwundert sah Zarathustra in den Wald und die Stille, verwundert sah er in sich hinein. Dann erhob er sich schnell, wie ein Seefahrer, der mit Einem Male Land sieht, und jauchzte: denn er sah eine neue Wahrheit. Und also redete er dann zu seinem Herzen: 2)Ein Licht gieng mir auf: Gefährten brauche ich und lebendige, — nicht todte Gefährten und Leichname, die ich mit mir trage, wohin ich will. Sondern lebendige Gefährten brauche ich, die mir folgen, weil sie sich selber folgen wollen — und dorthin, wo ich will. 3)Ein Licht gieng mir auf: nicht zum Volke rede Zarathustra, sondern zu Gefährten! Nicht soll Zarathustra einer Heerde Hirt und Hund werden! 4)Viele wegzulocken von der Heerde — dazu kam ich. Zürnen soll mir Volk und Heerde: Räuber will Zarathustra den Hirten heissen. 5)Hirten sage ich, aber sie nennen sich die Guten und Gerechten. Hirten sage ich: aber sie nennen sich die Gläubigen des rechten Glaubens. 6)Siehe die Guten und Gerechten! Wen hassen sie am meisten? Den, der zerbricht ihre Tafeln der Werthe, den Brecher, den Verbrecher: — das aber ist der Schaffende. 7)Siehe die Gläubigen aller Glauben! Wen hassen sie am meisten? Den, der zerbricht ihre Tafeln der Werthe, den Brecher, den Verbrecher: — das aber ist der Schaffende. 8)Gefährten sucht der Schaffende und nicht Leichname, und auch nicht Heerden und Gläubige. Die Mitschaffenden sucht der Schaffende, Die, welche neue Werthe auf neue Tafeln schreiben. Gefährten sucht der Schaffende, und Miterntende: denn Alles steht bei ihm reif zur Ernte. Aber ihm fehlen die hundert Sicheln: so rauft er Ähren aus und ist ärgerlich. Gefährten sucht der Schaffende, und solche, die ihre Sicheln zu wetzen wissen. Vernichter wird man sie heissen und Verächter des Guten und Bösen. Aber die Erntenden sind es und die Feiernden. Mitschaffende sucht Zarathustra, Miterntende und Mitfeiernde sucht Zarathustra: was hat er mit Heerden und Hirten und Leichnamen zu schaffen! 9)Und du, mein erster Gefährte, gehab dich wohl! Gut begrub ich dich in deinem hohlen Baume, gut barg ich dich vor den Wölfen. Aber ich scheide von dir, die Zeit ist um. Zwischen Morgenröthe und Morgenröthe kam mir eine neue Wahrheit. Nicht Hirt soll ich sein, nicht Todtengräber. Nicht reden einmal will ich wieder mit dem Volke; zum letzten Male sprach ich zu einem Todten. 10)Den Schaffenden, den Erntenden, den Feiernden will ich mich zugesellen: den Regenbogen will ich ihnen zeigen und alle die Treppen des Übermenschen. Den Einsiedlern werde ich mein Lied singen und den Zweisiedlern; und wer noch Ohren hat für Unerhörtes, dem will ich sein Herz schwer machen mit meinem Glücke. 11)Zu meinem Ziele will ich, ich gehe meinen Gang; über die Zögernden und Saumseligen werde ich hinwegspringen. Also sei mein Gang ihr Untergang! 1)Largo tiempo durmió Zaratustra, y no sólo pasó sobre su rostro la rosada aurora, sino también la mañana. Pero finalmente se abrió su ojo [“:”CM y K] maravillado miró Zaratustra al bosque y al silencio [“:”CM / “;” K] maravillado miró dentro de sí mismo. Entonces se levantó rápidamente, como uno que viaja por mar que ve de repente tierra, y se alborozó [“:” CM /”,”] porque vió una nueva verdad. Y así habló entonces a su corazón. 2) “Me ha aparecido una luz en el horizonte [“:” CM y K] compañeros necesito, y vivos [“, -” CM / “-” K] no compañeros muertos y cadáveres que yo lleve conmigo adonde quiera. Sino que necesito compañeros vivos que me sigan, porque quieran seguirse a sí mismos [“-” CM y K] y allí donde yo quiera. 3)”Me ha aparecido una luz en el horizonte [“:” CM y K]¡Que no hable Zaratustra al pueblo, sino a compañeros! [esta oración aparece como enunciativa en Kaufmann: “Let Zarathustra speak not to then people but to companions”]¡No ha de convertirse Zaratustra en pastor y perro de rebaño! [“¡!” CM / enunciativa en K]. 4)Para atraer a muchos lejos del rebaño [“-” CM/ “,” K] para ello he venido. Ha de encolerizarse conmigo pueblo y rebaño [“:” CM y K] Bandido quiere Zaratustra ser llamado por los pastores. 5)Pastores digo [“,” CM / “;”] pero se denominan a sí mismos los buenos y justos. Pastores digo [“:” CM / “;”] pero se denominan a sí mismos los creyentes de la verdadera creencia. 6)¡Mira a los buenos y justos! [exclamaciones en CM y K] ¿A quién odian más? A aquel que rompe sus tablas de valores, al rompedor, al malhechor [“:-” CM / “;” K] Pero ese es que crea. 7) ¡Mira a los creyentes de todas las creencias! [exclamaciones en CM y K] ¿A quién odian más? A aquel que rompe sus tablas de valores, al rompedor, al malhechor [“:-” CM / “;” K] pero ese es el que crea. 8)Compañeros busca el que crea y no cadáveres, y tampoco rebaños y creyentes. A los que creen con él busca el que crea, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el que crea, y a quienes consechen con él, porque todo está junto a él maduro para la cosecha. Pero le faltan cien hoces. Así arranca espigas y está molesto. Compañeros busca el que crea, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores se les llamará y despreciadores de lo bueno y malo. Pero son los que cosechan y los que festejan. A los que creen con él busca Zaratustra, a quienes cosechen con él y a quienes festejen con él busca Zaratustra [“:” CM y K]¿Qué tiene él que ver con rebaños, y pastores, y cadáveres? 9)Y tú, mi primer compañero, ¡queda con bien! [exclamación en CM y K] Bien te he enterrado en tu árbol hueco, bien te he guardado de los lobos. Pero me separo de tí [“,” CM / “;” K] el tiempo ha llegado. Entre rosada aurora y rosada aurora me ha llegado una nueva verdad. No he de ser pastor, no he de ser sepulturero. No quiero volver a hacer discursos al pueblo otra vez [“;” CM / “:” K]por última vez le he hablado a un muerto. 10) Quiero juntarme a los que crean, a los que cosechan, a los que festejan [“:” CM y K]Quiero mostrarles el arcoiris y todos los peldaños al superhombre. A los ermitaños cantaré mi canción y a las parejas de ermitaños [“;” CM y K] y quien aún tenga oídos para lo inaudito, a ese le haré pesado mi corazón con mi felicidad. 11) Hacia mi meta quiero dirigirme, sigo mi curso; por encima de vacilantes y tardos saltaré. Así sea mi curso su ocaso.
Bloque exigente: aquí el eje es claridad doctrinal + ritmo sentencioso + control estricto de paralelismos. Voy directo a depurar y fijar.
🔧 Observaciones clave (selección)
1)
“Lange schlief…” → mejor:
“Largo tiempo durmió Zaratustra” (correcto)
“Morgenröthe … Vormittag”:
mantener contraste:
“no solo la aurora, sino también la mañana”
“verwundert sah …”:
evitar repetición mecánica:
mantener una, variar la segunda ligeramente
“wie ein Seefahrer…”:
mejor:
“como un navegante” (más natural que perífrasis)
2–3)
“Ein Licht gieng mir auf”:
mejor:
“Una luz se me encendió” o “Se me hizo una luz”
(tu “en el horizonte” no está en el alemán)
Mantener repetición → estructura clave
3)
Muy importante: evitar exclamaciones innecesarias (criterio Kaufmann)
→ mejor enunciativas:
“Que Zaratustra no hable al pueblo, sino a compañeros.”
4)
“Viele wegzulocken…”:
mejor:
“Para apartar a muchos del rebaño, para eso he venido.”
“Räuber…”:
mejor:
“Bandido quieren los pastores llamar a Zaratustra.”
5)
paralelismo:
coma + inciso + punto y coma (tu sistema)
6–7)
“Siehe” → “Mira,”
“der Schaffende”:
mejor:
“el creador” (no “el que crea” → menos nominal, menos fuerte)
8) (núcleo del pasaje)
Mantener repetición obsesiva:
“Compañeros busca el creador…”
“Mitschaffenden”:
“co-creadores” o mejor:
“los que crean con él” (más natural)
“Miterntende / Mitfeiernde”:
mantener paralelismo:
“los que cosechan con él / los que celebran con él”
“Alles steht bei ihm reif…”:
mejor:
“todo está maduro en torno a él para la cosecha”
9)
“gehab dich wohl”:
mejor:
“quédate bien” o más clásico:
“queda con bien” (puedes mantenerlo, tono arcaizante)
“Nicht reden einmal…”:
mejor:
“ni siquiera quiero volver a hablar al pueblo”
10)
“den Regenbogen…”:
bien
“Zweisiedlern”:
no “parejas de ermitaños”
mejor:
“los que viven de dos en dos”
11)
muy importante: ritmo final
“Hacia mi meta voy, sigo mi camino; por encima de los vacilantes y tardíos saltaré. Así sea mi camino su ocaso.”
✅ Versión fijada (Prólogo 9)
Largo tiempo durmió Zaratustra, y no solo la aurora pasó sobre su rostro, sino también la mañana. Finalmente se abrió su ojo: maravillado miró Zaratustra al bosque y al silencio, maravillado miró dentro de sí mismo. Entonces se levantó de un salto, como un navegante que de pronto ve tierra, y lanzó un grito de júbilo: pues había visto una nueva verdad. Y así habló entonces a su corazón:
«Se me ha hecho una luz: compañeros necesito, y vivos —no compañeros muertos ni cadáveres que yo lleve conmigo adonde quiera. Sino compañeros vivos necesito, que me sigan porque quieren seguirse a sí mismos —y hacia donde yo quiero.
Se me ha hecho una luz: no al pueblo hable Zaratustra, sino a compañeros. No debe Zaratustra convertirse en pastor y perro de un rebaño.
Para apartar a muchos del rebaño, para eso he venido. Pueblo y rebaño se encolerizarán contra mí: bandido quieren los pastores llamar a Zaratustra.
Pastores los llamo, dijo; pero ellos se llaman los buenos y los justos. Pastores los llamo; pero ellos se llaman los creyentes de la recta fe.
Mira, los buenos y los justos: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador.
Mira, los creyentes de todas las creencias: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador.
Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que crean con él busca el creador, a aquellos que escriben nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador, y los que cosechan con él: todo está maduro en torno a él para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita. Compañeros busca el creador, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores los llamarán y despreciadores del bien y del mal: pero son los que cosechan y los que celebran. Co-creadores busca Zaratustra, los que cosechan con él y los que celebran con él busca Zaratustra: ¿qué tiene él que ver con rebaños, pastores y cadáveres?
Y tú, mi primer compañero, queda con bien. Bien te he enterrado en tu árbol hueco, bien te he ocultado de los lobos. Pero me separo de ti: el tiempo se ha cumplido. Entre aurora y aurora se me ha hecho una nueva verdad. No debo ser pastor, no debo ser sepulturero. Ni siquiera quiero volver a hablar al pueblo: por última vez hablé a un muerto.
A los creadores, a los que cosechan, a los que celebran quiero unirme: el arco iris quiero mostrarles y todos los peldaños del superhombre. A los solitarios cantaré mi canción, y a los que viven de dos en dos; y a quien aún tenga oídos para lo inaudito, le haré pesar el corazón con mi felicidad.
Hacia mi meta voy, sigo mi camino; por encima de los vacilantes y tardíos saltaré. Así sea mi camino su ocaso».
📌 Notas finales
Eliminadas exclamaciones innecesarias → tono más sapiencial
cierre (Untergang) → coherente con tu elección global
Cuando quieras, pasamos a Prólogo 10 y luego hacemos la lectura continua final.
Ahora mismo, pero déjame comentarte unas cosas: i) Me parece que, conservando tú «aurora,» en vez de mi «rosada aurora,» el orden de mi borrador «y no sólo pasó sobre su rostro la aurora, sino también la mañana,» sumando los dos pases deja entender más claramente lo prolongado del sueño de Zaratustra; ii) ante el segundo «maravillado,» puntuaría punto y coma, como W.K. iii) convertir «sah» en pluscuamperfecto, también me chirría, dejaría :»pues vió una nueva verdad.» Algo así como «hecho puntual» (gritó) porque «hecho puntual» (vió, quizá en el mismo momento). El pluscuamperfecto racionaliza todo un poco. iv) Mi referencia al horizonte creo que está fundada: el WordReference aplica «aufgehen» al sol, su salida, traduce «salir»; y el Germán Oxford Dictionario explica antes de nada «Am horizon erschreinen,» y también propone una traducción «rise». De hecho, Sánchez-Pascual escribe: «Una luz ha aparecido en mi horizonte.» Dicho lo cual, a no ser que se te ocurra otra opción, por mí dejamos «se me ha hecho una luz.» v) No sé bien cómo va el subjuntivo en español, pero me suena más «que me sigan porque quieran seguirse …» vi) Mantendría el valor modal de «soll»: Zaratustra se presenta en la frase anterior a esa de «soll» como un agente de la sedición, para mí dice con ese verbo «pueblo y rebaño están destinados a encolerizarse contra mi» («han,» «tienen que,» «deben») y termina declarando su deseo de tener para los pastores el nombre de bandido, «bandido quiere Zaratustra ser llamado por los pastores,» o un orden más natural. vii) En «‘Pastores los llamo, dijo» La primera vez, te sobra «dijo». Y tanto esa vez como en la repetición, yo entendería un uso metalingüñistico: «Digo pastores, pero ellos se llaman,» nuevamente como una correctio. ix) El sintagma «los buenos y los justos» diría que reproduce una unidad dual «die Guten und Gerechten,» «los buenos y justos,» con bondad y justicia fundidas. x) y, por último, en la Fiesta del asno, De la muerte libre, en esos dos discursos al menos, tradujimos la raíz «fest-» por «festejar.» Me parece más gráfico que «celebrar.»
Comentarios pertinentes. Integro tus puntos i–x con criterio consistente y te dejo el Prólogo 9 revisado.
🔧 Decisiones incorporadas
i) Orden: «y no sólo pasó… la aurora, sino también la mañana» → mejor percepción de duración.
ii) Segundo verwundert → punto y coma.
iii)sah → pretérito (hecho puntual): «vio».
iv)aufgehen → mantenemos «Se me ha hecho una luz» (sin “horizonte”).
v) Subjuntivo: «porque quieran seguirse…».
vi)soll (modal): destinación/inevitabilidad → «han de / tienen que».
vii) Correctio: «Pastores digo…» (sin “dijo”).
ix) Unidad: «los buenos y justos».
x)feiern → «festejar».
✅ Prólogo 9 — versión ajustada
Largo tiempo durmió Zaratustra, y no sólo pasó sobre su rostro la aurora, sino también la mañana. Finalmente se abrió su ojo: maravillado miró Zaratustra al bosque y al silencio; maravillado miró dentro de sí mismo. Entonces se levantó de un salto, como un navegante que de pronto ve tierra, y lanzó un grito de júbilo: pues vio una nueva verdad. Y así habló entonces a su corazón:
«Se me ha hecho una luz: compañeros necesito, y vivos —no compañeros muertos ni cadáveres que yo lleve conmigo adonde quiera. Sino compañeros vivos necesito, que me sigan porque quieran seguirse a sí mismos —y hacia donde yo quiero.
Se me ha hecho una luz: no al pueblo hable Zaratustra, sino a compañeros. No debe Zaratustra convertirse en pastor y perro de rebaño.
Para apartar a muchos del rebaño, para eso he venido. Pueblo y rebaño han de encolerizarse contra mí: bandido quiere Zaratustra ser llamado por los pastores.
Pastores digo; pero ellos se llaman los buenos y justos. Pastores digo; pero ellos se llaman los creyentes de la recta fe.
Mira, los buenos y justos: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador.
Mira, los creyentes de todas las creencias: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador.
Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que crean con él busca el creador, a aquellos que escriben nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador, y los que cosechan con él: todo está maduro en torno a él para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita. Compañeros busca el creador, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores los llamarán y despreciadores del bien y del mal: pero son los que cosechan y los que festejan. Los que crean con él busca Zaratustra, los que cosechan con él y los que festejan con él busca Zaratustra: ¿qué tiene él que ver con rebaños, pastores y cadáveres?
Y tú, mi primer compañero, queda con bien. Bien te he enterrado en tu árbol hueco, bien te he ocultado de los lobos. Pero me separo de ti: el tiempo se ha cumplido. Entre aurora y aurora se me ha hecho una nueva verdad. No debo ser pastor, no debo ser sepulturero. Ni siquiera quiero volver a hablar al pueblo: por última vez hablé a un muerto.
A los que crean, a los que cosechan, a los que festejan quiero unirme: el arco iris quiero mostrarles y todos los peldaños del superhombre. A los solitarios cantaré mi canción y a los que viven de dos en dos; y a quien aún tenga oídos para lo inaudito, le haré pesar el corazón con mi felicidad.
Hacia mi meta voy, sigo mi camino; por encima de los vacilantes y tardíos saltaré. Así sea mi camino su ocaso».
📌 Notas breves
«han de encolerizarse» preserva el valor de soll.
Correctio «Pastores digo» refuerza el tono metalingüístico.
«los buenos y justos» mantiene la unidad dual alemana.
«festejar» coherente con tus decisiones previas.
Si estás conforme, pasamos a Prólogo 10 y luego lectura corrida final.
Aquí tienes mi borrador de Prólogo 10:
Adelante. Pega el Prólogo 10 (alemán + tu borrador) y lo revisamos con los mismos criterios: incisos, punto y coma, control de paralelismos y cierre rítmico del prólogo.
10 1)Diess hatte Zarathustra zu seinem Herzen gesprochen, als die Sonne im Mittag stand: da blickte er fragend in die Höhe — denn er hörte über sich den scharfen Ruf eines Vogels. Und siehe! Ein Adler zog in weiten Kreisen durch die Luft, und an ihm hieng eine Schlange, nicht einer Beute gleich, sondern einer Freundin: denn sie hielt sich um seinen Hals geringelt. 2)„Es sind meine Thiere!“ sagte Zarathustra und freute sich von Herzen. Das stolzeste Thier unter der Sonne und das klügste Thier unter der Sonne — sie sind ausgezogen auf Kundschaft. Erkunden wollen sie, ob Zarathustra noch lebe. Wahrlich, lebe ich noch? Gefährlicher fand ich’s unter Menschen als unter Thieren, gefährliche Wege geht Zarathustra. Mögen mich meine Thiere führen!“ 3) Als Zarathustra diess gesagt hatte, gedachte er der Worte des Heiligen im Walde, seufzte und sprach also zu seinem Herzen: Möchte ich klüger sein! Möchte ich klug von Grund aus sein, gleich meiner Schlange! Aber Unmögliches bitte ich da: so bitte ich denn meinen Stolz, dass er immer mit meiner Klugheit gehe! Und wenn mich einst meine Klugheit verlässt: — ach, sie liebt es, davonzufliegen! — möge mein Stolz dann noch mit meiner Thorheit fliegen! — Also begann Zarathustra’s Untergang. Esto había hablado Zaratustra a su corazón, cuando el sol se detuvo en el mediodía [“:” CM / “;” K] entonces miró inquisitivo a lo alto [“-” CM / “,” K] porque escuchó por encima de él el penetrante grito de un pájaro. Y mira, un águila pasó en amplios círculos a través del aire, y de ella colgaba una serpiente, no como una presa, sino una amiga [“:” CM y K] porque se mantenía enroscada alrededor de su cuello. “¡Son mis animales! dijo Zaratustra y se alegró de corazón. El animal más orgulloso bajo el sol y el animal más inteligente bajo el sol [“-” CM y K] han salido de reconocimiento. Quieren reconocer si Zaratustra aún vive. En verdad, ¿vivo aun? Más peligroso lo encontré entre hombres que entre animales. Peligrosos caminos recorre Zaratustra. ¡Ojalá mis animales me guiaran! Cuando Zaratustra hubo dicho esto, recordó las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: “¡Querría ser inteligente! ¡Querría ser inteligente desde el fundamento como mi serpiente! Pero ahí pido lo imposible [“:” CM y K] ¡así pido entonces a mi orgullo que acompañe siempre a mi inteligencia! [en K esta oración es enunciativa] Y si un día mi inteligencia me abandona [“: -” CM / “-” K]¡Ay, lo ama, levantar el vuelo! [“-” CM] ¡que pueda mi orgullo entonces aun volar con mi locura! [enunciativa eb K.] Así empezó el ocaso de Zaratustra.
Cierre delicado: aquí importa mucho limpieza sintáctica, precisión léxica y cadencia final. Integro tus criterios (incisos, sobriedad exclamativa, Mira,, etc.) y ajusto lo mínimo necesario.
🔧 Observaciones clave
1)
„als die Sonne im Mittag stand“ → mejor: «cuando el sol estaba en el cenit» (más idiomático que “se detuvo”)
„blickte er fragend in die Höhe“ → «miró interrogativamente hacia lo alto» (o “con mirada interrogativa”)
„Und siehe!“ → «—y mira,»
„an ihm hieng eine Schlange“ → mejor:
«y de él colgaba una serpiente» (referencia al águila, no “de ella”)
2)
„Es sind meine Thiere!“ → mantener exclamación (alegría inmediata)
„Wahrlich, lebe ich noch?“ → «¿Vivo aún, en verdad?» (más natural)
„Mögen mich meine Thiere führen!“ → desiderativo:
«¡Que me guíen mis animales!»
3)
„Möchte ich klüger sein!“ → mejor:
«¡Ojalá fuera más sabio!» (klug aquí roza lo sapiencial, no solo “inteligente”)
„von Grund aus“ → «desde el fondo» / «de raíz»
„gleich meiner Schlange“ → «como mi serpiente» (correcto)
„so bitte ich denn meinen Stolz…“ → mantener sobriedad:
«así pido entonces a mi orgullo…»
„sie liebt es, davonzufliegen!“ → mejor:
«—¡le gusta echar a volar!—»
„Thorheit“ → aquí mejor:
«necedad» (más nietzscheano que “locura” en este contexto)
Cierre
Mantener tu elección ya fijada:
«Así comenzó el ocaso de Zaratustra.»
✅ Versión fijada (Prólogo 10)
Esto había dicho Zaratustra a su corazón cuando el sol estaba en el cenit; entonces miró interrogativamente hacia lo alto, pues oyó sobre sí el agudo grito de un pájaro. Y mira, un águila trazaba amplios círculos en el aire, y de él colgaba una serpiente, no como una presa, sino como una amiga: pues se mantenía enroscada alrededor de su cuello.
«¡Son mis animales!, dijo Zaratustra, y se alegró de corazón. El animal más orgulloso bajo el sol y el animal más inteligente bajo el sol —han salido en reconocimiento. Quieren averiguar si Zaratustra vive aún. ¿Vivo aún, en verdad? Más peligroso lo encontré entre hombres que entre animales; peligrosos caminos recorre Zaratustra. ¡Que me guíen mis animales!»
Cuando Zaratustra hubo dicho esto, recordó las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: «¡Ojalá fuera más sabio! ¡Ojalá fuera sabio de raíz, como mi serpiente! Pero pido aquí lo imposible: así pido entonces a mi orgullo que camine siempre junto a mi sabiduría. Y si un día mi sabiduría me abandona —¡ay, le gusta echar a volar!—, ¡que mi orgullo vuele entonces también con mi necedad!»
“sabio / necedad” → mejor equilibrio conceptual que “inteligente / locura”
cadencia final → mantiene estructura ascendente → caída → fórmula de cierre
Con esto, tienes ya Prólogo completo fijado (1–10).
Siguiente paso natural: 👉 lectura continua integral, donde afinamos micro-ritmo, repeticiones léxicas y uniformidad de puntuación.
Ya hemos tratado del adjetivo «Klug,» (sabio, inteligente, cuerdo) y el abstracto «Klugheit» (inteligencia, sabiduría, prudencia). En La Fiesta del Asno, referidos al viejo mago, tradujimos «listo» (kluger) y «astuto». «Sabiduría» es nuestra traducción habitual para «Weisheit.» En La Ciencia tradujimos «Schlangen-Klugheit» «inteligencia de serpiente». El término no está completamente unificado. Pero en las fábulas tradicionales, la serpiente es siempre «cauta o astuta,» no exactamente «sabia.» En fin, hemos puesto ya «el animal más inteligente bajo el sol,» yo no cambiaría el campo semántico y seguiría con «inteligente» e «inteligencia». Hay cierta antropomorfización, pero más con «sabia.»
De acuerdo. Tu criterio es consistente: reservar “sabiduría” para Weisheit y mantener klug / Klugheit → “inteligente / inteligencia” en este pasaje, además reforzado por “inteligencia de serpiente” ya fijado.
📐 Decisión
das klügste Thier → “el animal más inteligente bajo el sol”
Klugheit → “inteligencia”
Mantener contraste final: “inteligencia / necedad” (no “sabiduría / locura”)
🔧 Ajuste del Prólogo 10 (§3)
Sustituyo el campo léxico en el bloque final:
Cuando Zaratustra hubo dicho esto, recordó las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: «¡Ojalá fuera más inteligente! ¡Ojalá fuera inteligente de raíz, como mi serpiente! Pero pido aquí lo imposible: así pido entonces a mi orgullo que vaya siempre junto a mi inteligencia. Y si un día mi inteligencia me abandona —¡ay, le gusta echar a volar!—, ¡que mi orgullo vuele entonces también con mi necedad!»
📌 Nota fina
“inteligente / inteligencia” aquí:
encaja con la función pragmática (orientación, supervivencia, cálculo)
evita elevar el registro hacia lo sapiencial (propio de Weisheit)
“necedad” mantiene la tensión conceptual sin caer en “locura” (más fuerte, menos controlado)
Con este ajuste, el léxico del prólogo queda internamente coherente con tus decisiones previas.
Si quieres, hacemos ahora la lectura corrida completa (1–10) con detección de:
repeticiones no intencionales
posibles asimetrías rítmicas
y últimos detalles de puntuación.
¿Me mandas estas dos secciones, 9 y 10, con su forma final?
Te paso Prólogo 9 y 10 en su forma final, incorporando todas las decisiones léxicas, sintácticas y de puntuación que hemos fijado.
Prólogo 9 (versión final)
Largo tiempo durmió Zaratustra, y no sólo pasó sobre su rostro la aurora, sino también la mañana. Finalmente se abrió su ojo: maravillado miró Zaratustra al bosque y al silencio; maravillado miró dentro de sí mismo. Entonces se levantó de un salto, como un navegante que de pronto ve tierra, y lanzó un grito de júbilo: pues vio una nueva verdad. Y así habló entonces a su corazón:
«Se me ha hecho una luz: compañeros necesito, y vivos —no compañeros muertos ni cadáveres que yo lleve conmigo adonde quiera. Sino compañeros vivos necesito, que me sigan porque quieran seguirse a sí mismos —y hacia donde yo quiero.
Se me ha hecho una luz: no al pueblo hable Zaratustra, sino a compañeros. No debe Zaratustra convertirse en pastor y perro de rebaño.
Para apartar a muchos del rebaño, para eso he venido. Pueblo y rebaño han de encolerizarse contra mí: bandido quiere Zaratustra ser llamado por los pastores.
Pastores digo; pero ellos se llaman los buenos y justos. Pastores digo; pero ellos se llaman los creyentes de la recta fe.
Mira, los buenos y justos: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador.
Mira, los creyentes de todas las creencias: ¿a quién odian más? Al que rompe sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor: pero ese es el creador.
Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que crean con él busca el creador, a aquellos que escriben nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador, y los que cosechan con él: todo está maduro en torno a él para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita. Compañeros busca el creador, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores los llamarán y despreciadores del bien y del mal: pero son los que cosechan y los que festejan. Los que crean con él busca Zaratustra, los que cosechan con él y los que festejan con él busca Zaratustra: ¿qué tiene él que ver con rebaños, pastores y cadáveres?
Y tú, mi primer compañero, queda con bien. Bien te he enterrado en tu árbol hueco, bien te he ocultado de los lobos. Pero me separo de ti: el tiempo se ha cumplido. Entre aurora y aurora se me ha hecho una nueva verdad. No debo ser pastor, no debo ser sepulturero. Ni siquiera quiero volver a hablar al pueblo: por última vez hablé a un muerto.
A los que crean, a los que cosechan, a los que festejan quiero unirme: el arco iris quiero mostrarles y todos los peldaños del superhombre. A los solitarios cantaré mi canción y a los que viven de dos en dos; y a quien aún tenga oídos para lo inaudito, le haré pesar el corazón con mi felicidad.
Hacia mi meta voy, sigo mi camino; por encima de los vacilantes y tardíos saltaré. Así sea mi camino su ocaso».
Prólogo 10 (versión final)
Esto había dicho Zaratustra a su corazón, cuando el sol estaba en el cenit; entonces miró interrogativamente hacia lo alto, pues oyó sobre sí el agudo grito de un pájaro. Y mira, un águila trazaba amplios círculos en el aire, y de él colgaba una serpiente, no como una presa, sino como una amiga: pues se mantenía enroscada alrededor de su cuello.
«¡Son mis animales!, dijo Zaratustra, y se alegró de corazón. El animal más orgulloso bajo el sol y el animal más inteligente bajo el sol —han salido en reconocimiento. Quieren averiguar si Zaratustra vive aún. ¿Vivo aún, en verdad? Más peligroso lo encontré entre hombres que entre animales; peligrosos caminos recorre Zaratustra. ¡Que me guíen mis animales!»
Cuando Zaratustra hubo dicho esto, recordó las palabras del santo en el bosque, suspiró y habló así a su corazón: «¡Ojalá fuera más inteligente! ¡Ojalá fuera inteligente de raíz, como mi serpiente! Pero pido aquí lo imposible: así pido entonces a mi orgullo que vaya siempre junto a mi inteligencia. Y si un día mi inteligencia me abandona —¡ay, le gusta echar a volar!—, ¡que mi orgullo vuele entonces también con mi necedad!»
—Así comenzó el ocaso de Zaratustra.
Si lo deseas, el siguiente paso lógico es una lectura continua de todo el Prólogo (1–10) para detectar:
micro-repeticiones léxicas no funcionales
posibles ajustes de ritmo (especialmente en enumeraciones)
y uniformidad final de puntuación según tu sistema.
Vale. Me leo esas versiones de 1-8 y de 9-10. YA
Perfecto. Léelo seguido y, si puedes, en voz alta: en este texto se perciben mejor así los desajustes de ritmo y de puntuación.
Cuando termines, te sugiero fijarte en tres cosas muy concretas:
Cadencia de las frases largas (especialmente en 4 y 9): si hay algún punto donde la respiración se rompe artificialmente.
Repeticiones: distinguir entre las retóricas (buenas) —“Compañeros busca…”— y las que suenan accidentales.
comprobar que el paso a 9 suena realmente como iluminación, no como continuación plana.
Cuando lo tengas, pásame:
correcciones puntuales o
simplemente impresiones (“esto suena pesado”, “aquí algo no fluye”)
y hacemos una última capa de afinado fino antes de dar el prólogo por cerrado.
Hola, C(h)at. Tengo una versión seguida, creo que la correcta, la que me diste aquí y querría comentarte varias cosas. i) En la sección 2, casi al final, en el parlamento del ermitaño, yo pondría » …como yo, un oso entre osos, un pájaro entre pájaros; ii) En la sección 3, también en el penúltimo párrafo habíamos quedado fijar la última repitiendo por tercera vez el ya: «¡Ay si yo os hubiera oído gritar ya así!» iii) En la sección 4, para «Zaratustra, en cambio,» prefiero «Pero Zaratustra.» iv) También en la sección iv), la serie de oraciones que comienzan «amo …» van en K. como párrafos breves con punto aparte. Pero seguidas, como las pusiste, van bien: no creo que haya cambiarlas. || Lo que pasa es que desde el final del primer párrafo de la sección 5 («Stammelnden») hasta, me parece, el comienzo de la sección 6) cuyas primeras líneas también me parece que corresponden a otro texto, falta todo, la sección 5) practicamente completa, y toda esa parte de la predicación, incluyendo, claro, la doctrina del último hombre.
Bien visto. Hay dos niveles aquí: ajustes finos (i–iv) y laguna textual (sección 5 y arranque de 6).
1) Ajustes puntuales (se integran sin problema)
i) §2 (ermitaño)
«…como yo, un oso entre osos, un pájaro entre pájaros» Correcto. Mejora la simetría y evita la elipsis.
ii) §3 (anáfora con ya)
«¡Ay, si yo os hubiera oído gritar ya así!» Mantener el tercer “ya” refuerza la progresión enfática. De acuerdo.
iii) §4 (transición)
«Pero Zaratustra…» en lugar de «Zaratustra, en cambio…» Más directo y acorde al pulso narrativo. Aceptado.
iv) §4 (serie «amo…»)
Mantener en prosa continua (como lo tienes) es defendible: no se pierde legibilidad y conserva el martilleo retórico. No cambiar.
2) Laguna: final de §5 y comienzo de §6
Tienes razón: falta material. Concretamente:
El cierre del discurso al pueblo (tras «…¿o creen solo al tartamudo?»).
La intervención del volatinero (o su equivalente inmediato en tu segmentación).
El bloque del “último hombre” (der letzte Mensch), que pertenece a esa predicación y no puede omitirse.
Diagnóstico
En la versión que te pasé, el flujo salta de §5 a §6 sin incluir:
la sección donde el pueblo reacciona (risa / demanda de espectáculo),
y, sobre todo, el pasaje doctrinal del último hombre.
Esto rompe:
la coherencia argumentativa (de “superhombre” a “último hombre”),
y la gradación retórica del prólogo.
Qué hay que hacer
Reponer íntegramente ese tramo:
Cierre del discurso de Zaratustra al pueblo
Pasaje del “último hombre” (completo)
Reacción del pueblo / tránsito al episodio del volatinero
3) Propuesta operativa
Para no contaminar lo ya fijado:
Paso 1: pega aquí el alemán del tramo que falta (final de §5 + §6 inicial).
Paso 2: trabajamos solo ese bloque con tus criterios (incisos, punto y coma, léxico ya fijado: superhombre, populacho, despreciador, etc.).
Paso 3: lo insertamos en tu versión continua y hacemos una lectura de verificación.
4) Nota filológica breve
El “último hombre” no es accesorio: es el contrapunto necesario al superhombre. Sin ese bloque, el prólogo pierde:
la dialéctica altura / decadencia,
y la ironía trágica (el pueblo prefiere el último hombre).
Cuando quieras, pásame ese tramo y lo fijamos con el mismo nivel de precisión que el resto.
Tengo mi borrador de esa laguna en la libreta en la que escribo a mano. Te paso ahora el texto y esa versión.
Perfecto. Pásame el alemán + tu versión manuscrita, y lo trabajamos con el mismo protocolo:
ajuste léxico (manteniendo tus decisiones ya fijadas: superhombre, populacho, despreciador, inteligencia, etc.)
puntuación (incisos, punto y coma, series)
control de paralelismos (clave en el “último hombre”)
Luego lo insertamos exactamente en su lugar dentro del Prólogo y verificamos la continuidad completa.
¿Te arreglarías si te paso el texto alemán y las fotos de mis borradores?
Sí, me arreglo sin problema.
Pásame:
el texto alemán (aunque sea en bloque), y
las fotos de tu borrador
y trabajo directamente sobre ellas.
📐 Cómo lo haré
leo tu manuscrito → reconstruyo tu versión con fidelidad
se vean bien los finales de línea (importante para tu ritmo)
no haya sombras en los márgenes
Cuando quieras, envíalo.
Aqui va el texto aleman, ahora te mando las fotos. Sie haben Etwas, worauf sie stolz sind. Wie nennen sie es doch, was sie stolz macht? Bildung nennen sie’s, es zeichnet sie aus vor den Ziegenhirten. Drum hören sie ungern von sich das Wort „Verachtung“. So will ich denn zu ihrem Stolze reden. So will ich ihnen vom Verächtlichsten sprechen: das aber ist der letzte Mensch.“ Und also sprach Zarathustra zum Volke: Es ist an der Zeit, dass der Mensch sich sein Ziel stecke. Es ist an der Zeit, dass der Mensch den Keim seiner höchsten Hoffnung pflanze. Noch ist sein Boden dazu reich genug. Aber dieser Boden wird einst arm und zahm sein, und kein hoher Baum wird mehr aus ihm wachsen können. Wehe! Es kommt die Zeit, wo der Mensch nicht mehr den Pfeil seiner Sehnsucht über den Menschen hinaus wirft, und die Sehne seines Bogens verlernt hat, zu schwirren! Ich sage euch: man muss noch Chaos in sich haben, um einen tanzenden Stern gebären zu können. Ich sage euch: ihr habt noch Chaos in euch. Wehe! Es kommt die Zeit, wo der Mensch keinen Stern mehr gebären wird. Wehe! Es kommt die Zeit des verächtlichsten Menschen, der sich selber nicht mehr verachten kann. Seht! Ich zeige euch den letzten Menschen. „Was ist Liebe? Was ist Schöpfung? Was ist Sehnsucht? Was ist Stern?“ — so fragt der letzte Mensch und blinzelt. Die Erde ist dann klein geworden, und auf ihr hüpft der letzte Mensch, der Alles klein macht. Sein Geschlecht ist unaustilgbar, wie der Erdfloh; der letzte Mensch lebt am längsten. „Wir haben das Glück erfunden“ — sagen die letzten Menschen und blinzeln. Sie haben die Gegenden verlassen, wo es hart war zu leben: denn man braucht Wärme. Man liebt noch den Nachbar und reibt sich an ihm: denn man braucht Wärme. Krankwerden und Misstrauen-haben gilt ihnen sündhaft: man geht achtsam einher. Ein Thor, der noch über Steine oder Menschen stolpert! Ein wenig Gift ab und zu: das macht angenehme Träume. Und viel Gift zuletzt, zu einem angenehmen Sterben. Man arbeitet noch, denn Arbeit ist eine Unterhaltung. Aber man sorgt, dass die Unterhaltung nicht angreife. Man wird nicht mehr arm und reich: Beides ist zu beschwerlich. Wer will noch regieren? Wer noch gehorchen? Beides ist zu beschwerlich. Kein Hirt und Eine Heerde! Jeder will das Gleiche, Jeder ist gleich: wer anders fühlt, geht freiwillig in’s Irrenhaus. „Ehemals war alle Welt irre“ — sagen die Feinsten und blinzeln. Man ist klug und weiss Alles, was geschehn ist: so hat man kein Ende zu spotten. Man zankt sich noch, aber man versöhnt sich bald — sonst verdirbt es den Magen. Man hat sein Lüstchen für den Tag und sein Lüstchen für die Nacht: aber man ehrt die Gesundheit. „Wir haben das Glück erfunden“ — sagen die letzten Menschen und blinzeln. — Und hier endete die erste Rede Zarathustra’s, welche man auch „die Vorrede“ heisst: denn an dieser Stelle unterbrach ihn das Geschrei und die Lust der Menge. „Gieb uns diesen letzten Menschen, oh Zarathustra, — so riefen sie — mache uns zu diesen letzten Menschen! So schenken wir dir den Übermenschen!“ Und alles Volk jubelte und schnalzte mit der Zunge. Zarathustra aber wurde traurig und sagte zu seinem Herzen: Sie verstehen mich nicht: ich bin nicht der Mund für diese Ohren. Zu lange wohl lebte ich im Gebirge, zu viel horchte ich auf Bäche und Bäume: nun rede ich ihnen gleich den Ziegenhirten. Unbewegt ist meine Seele und hell wie das Gebirge am Vormittag. Aber sie meinen, ich sei kalt und ein Spötter in furchtbaren Spässen. Und nun blicken sie mich an und lachen: und indem sie lachen, hassen sie mich noch. Es ist Eis in ihrem Lachen.
Perfecto. El texto alemán está completo y bien delimitado: corresponde exactamente al bloque faltante del “último hombre” + reacción del pueblo, y encaja entre tu §5 y §6.
Antes de ver tus fotos, te doy ya una versión base depurada, ajustada a todos tus criterios (léxico, puntuación, tono). Luego, cuando vea tu manuscrito, la ajustamos a tu línea exacta.
✅ Bloque de la laguna — versión trabajada
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo llaman a eso que los enorgullece? Lo llaman cultura; eso los distingue de los cabreros. Por eso no les gusta oír de sí mismos la palabra «desprecio». Así quiero yo hablar a su orgullo. Así quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre».
Y así habló Zaratustra al pueblo:
«Es tiempo de que el hombre se fije su meta. Es tiempo de que el hombre plante la semilla de su más alta esperanza. Todavía es su suelo bastante rico para ello. Pero ese suelo se volverá un día pobre y domesticado, y ya no podrá crecer en él ningún árbol alto.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado vibrar. Yo os digo: aún hay que tener caos dentro de sí para poder engendrar una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos dentro de vosotros.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no engendrará ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. ¡Mirad! Yo os muestro el último hombre.
«¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» — así pregunta el último hombre, y parpadea.
La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella salta el último hombre, que todo lo empequeñece. Su estirpe es inextinguible, como el pulgón de la tierra; el último hombre es el que vive más tiempo.
«Nosotros hemos inventado la felicidad» — dicen los últimos hombres, y parpadean.
Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Aún se ama al prójimo y se arrima uno a él: pues se necesita calor.
Enfermar y desconfiar se considera pecado: se anda con cuidado. ¡Un necio es quien aún tropieza con piedras o con hombres!
Un poco de veneno de vez en cuando: eso produce sueños agradables. Y mucho veneno al final, para una muerte agradable.
Se trabaja todavía, pues el trabajo es un entretenimiento. Pero se cuida de que el entretenimiento no fatigue.
Ya no se llega a ser ni pobre ni rico: ambas cosas son demasiado penosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién quiere aún obedecer? Ambas cosas son demasiado penosas.
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien siente de otro modo va voluntariamente al manicomio.
«Antes todo el mundo estaba loco» — dicen los más refinados, y parpadean.
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha sucedido: así no tiene fin la burla. Aún se riñe, pero pronto se reconcilian —de lo contrario, estropea el estómago.
Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud.
«Nosotros hemos inventado la felicidad» — dicen los últimos hombres, y parpadean. —
🔧 Reacción del pueblo (cierre del bloque)
Y aquí terminó el primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron los gritos y el regocijo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Haznos esos últimos hombres! ¡Entonces te regalaremos el superhombre!» Y todo el pueblo jubilaba y chasqueaba con la lengua.
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo he vivido en las montañas, demasiado he escuchado arroyos y árboles: ahora les hablo como a cabreros. Inmóvil está mi alma y clara como la montaña en la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de bromas terribles. Y ahora me miran y ríen: y mientras ríen, aún me odian. Hay hielo en su risa».
Lüstchen → “pequeño placer” → mejor que diminutivos artificiales
klug → “inteligente” (coherente con tu decisión previa)
🧠 Punto crítico
Este bloque introduce:
la antítesis estructural:
superhombre ↔ último hombre
y el fracaso comunicativo de Zaratustra
→ ahora el prólogo vuelve a estar completo y cerrado en su arquitectura.
▶️ Siguiente paso
Cuando me mandes las fotos:
ajusto esta versión a tu redacción concreta
respeto tus elecciones si son defendibles
y lo integramos en tu versión continua final
Esto ya está muy cerca de una versión editorial definitiva.
Muy buen material. He leído tus borradores con cuidado y, en general, están muy bien orientados: respetas el ritmo, captas bien la ironía y mantienes decisiones léxicas coherentes con el resto del prólogo.
Voy a hacer lo que acordamos: → reconstrucción fiel de tu versión → con ajustes mínimos, justificados
✅ Versión mecanografiada (ajustada a tu manuscrito)
🔹 Transición previa (cierre §5 → inicio bloque)
Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles pedazos los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como timbales y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?»
🔹 Inicio del bloque del “último hombre”
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? Cultura lo llaman; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra «desprecio» aplicada a ellos. Así, quiero hablar entonces a su orgullo. Así, quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre.
🔹 Discurso
Y así habló Zaratustra al pueblo:
«Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero ese suelo estará un día pobre y exhausto, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado zumbar.
Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no dará a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.
🔹 Caracterización del último hombre
«¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea.
La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, que todo lo hace pequeño. Su raza es imposible de erradicar, como la pulga; el último hombre es el que más vive.
«Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean.
Han abandonado las regiones donde era duro vivir: porque se necesita calor. Se ama aún al vecino y se frota uno contra él: porque se necesita calor.
Enfermar y tener desconfianza les parece pecaminoso: se camina con cuidado. ¡Un loco es el que aún tropieza con piedras o con hombres!
Un poco de veneno de cuando en cuando: eso hace placenteros los sueños. Y mucho veneno al final, para una placentera muerte.
Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se procura que el entretenimiento no fatigue.
Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado penosas. ¿Quién quiere aún dirigir? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado penosas.
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos; el que siente de otro modo va voluntariamente al manicomio.
«Antiguamente estaba todo el mundo loco» —dicen los más sutiles, y parpadean.
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha sucedido: así no se acaba nunca la burla. Aún se riñe, pero se reconcilian pronto —de lo contrario, se echa a perder el estómago.
Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud.
«Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. —
🔹 Reacción del pueblo
Y aquí terminó este primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud.
«¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Conviértenos en esos últimos hombres! ¡Así te regalamos el superhombre!»
Y todo el pueblo jubilaba y chasqueaba con la lengua.
🔹 Reacción de Zaratustra
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a los torrentes y a los árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas en la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de bromas terribles. Y ahora me miran y ríen: y mientras ríen, aún me odian. Hay hielo en su risa».
📌 Ajustes que he hecho (mínimos y relevantes)
✔ Mantengo tus elecciones
“cultura” (Bildung) ✔
“último hombre” ✔
“inteligente” (klug) ✔
“manicomio” ✔ (más fiel que eufemismos modernos)
“zumb(a)r” ✔ (muy bueno para schwirren)
🔧 Ajustes puntuales
“escuchan a disgusto” → mejor que “oyen a disgusto”
“se debe aún tener caos” → conserva estructura alemana
“brinca” → mantiene tono ligeramente irónico
“se echa a perder el estómago” → más idiomático
“conviértenos en esos últimos hombres” → más directo que perífrasis
🧠 Evaluación general
Tu borrador:
capta perfectamente el tono
mantiene el ritmo nietzscheano
y no “racionaliza” el texto (punto clave)
Este bloque ya está a nivel de versión publicable.
▶️ Siguiente paso
Ahora sí:
👉 integrar este bloque en tu versión continua del Prólogo completo
Cuando quieras, hacemos esa última pasada editorial completa.
Creo que recuerdo la mayoría de las correcciones que habíamos fijado: «timbales» > «tambores»; «exhausto» > «dócil»; «zumbar» > «vibrar»; «porque … porque» > «pues … pues»; «dirigir»> «gobernar»; «penosas» > «gravosas,» me parece; «sucedido»> «ocurrido»; «así no hay fin para la burla»; «echa a perder» > estropea; «te regalamos nosotros»; «jubilaba» > «se regocijaba».
Correcto: esas sustituciones van en la línea que ya fijasteis (más próximas al alemán y más coherentes con el resto del prólogo). Integro todas tus correcciones en el bloque del “último hombre” y la reacción del pueblo, sin tocar lo demás.
✅ Bloque ajustado con tus correcciones
Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles pedazos los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como tambores y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?»
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? Cultura lo llaman; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra «desprecio» aplicada a ellos. Así, quiero hablar entonces a su orgullo. Así, quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre.
Y así habló Zaratustra al pueblo:
«Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero ese suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado vibrar.
Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no dará a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.
«¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea.
La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, que todo lo hace pequeño. Su raza es imposible de erradicar, como la pulga; el último hombre es el que más vive.
«Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean.
Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Se ama aún al vecino y se frota uno contra él: pues se necesita calor.
Enfermar y tener desconfianza les parece pecaminoso: se camina con cuidado. ¡Un loco es el que aún tropieza con piedras o con hombres!
Un poco de veneno de cuando en cuando: eso hace placenteros los sueños. Y mucho veneno al final, para una placentera muerte.
Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se procura que el entretenimiento no fatigue.
Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas.
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos; el que siente de otro modo va voluntariamente al manicomio.
«Antiguamente estaba todo el mundo loco» —dicen los más sutiles, y parpadean.
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla. Aún se riñe, pero se reconcilian pronto —de lo contrario, estropea el estómago.
Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud.
«Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. —
🔹 Reacción del pueblo (ajustada)
Y aquí terminó este primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud.
«¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Conviértenos en esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros el superhombre!»
Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua.
📌 Evaluación
Las sustituciones que has recordado:
mejoran la literalidad (dócil, gobernar, ocurrido)
refuerzan el registro nietzscheano clásico (vibrar, gravosas)
y afinan el ritmo (pues… pues, “no hay fin para la burla”)
No hay ninguna que desentone con el sistema ya fijado. Al contrario: ahora el bloque queda plenamente integrado con el resto del prólogo.
Si quieres, el siguiente paso es insertarlo en el texto completo (1–10) y hacer una última lectura de cierre ya con todo en su sitio.
¿Me pasas esto en los bloques de Kaufmann, sin saltos de línea, y lo pego a la versión que ya publiqué en el blog?
De acuerdo. Te lo dejo en párrafos tipo Kaufmann (prosa continua, sin subdivisiones internas), listo para pegar.
Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles pedazos los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como tambores y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?»
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? Cultura lo llaman; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra «desprecio» aplicada a ellos. Así, quiero hablar entonces a su orgullo. Así, quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre.
Y así habló Zaratustra al pueblo: «Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero ese suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado vibrar. Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no dará a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.»
«¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea. La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, que todo lo hace pequeño. Su raza es imposible de erradicar, como la pulga; el último hombre es el que más vive. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Se ama aún al vecino y se frota uno contra él: pues se necesita calor. Enfermar y tener desconfianza les parece pecaminoso: se camina con cuidado. ¡Un loco es el que aún tropieza con piedras o con hombres! Un poco de veneno de cuando en cuando: eso hace placenteros los sueños. Y mucho veneno al final, para una placentera muerte. Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se procura que el entretenimiento no fatigue. Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas. ¡Ningún pastor y un solo rebaño! Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos; el que siente de otro modo va voluntariamente al manicomio. «Antiguamente estaba todo el mundo loco» —dicen los más sutiles, y parpadean. Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla. Aún se riñe, pero se reconcilian pronto —de lo contrario, estropea el estómago. Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. —
Y aquí terminó este primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Conviértenos en esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros el superhombre!» Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua.
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a los torrentes y a los árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas en la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de bromas terribles. Y ahora me miran y ríen: y mientras ríen, aún me odian. Hay hielo en su risa».
Esto ya está listo para insertar directamente en tu entrada. Cuando lo tengas integrado, si quieres, hacemos una última lectura global del prólogo completo como texto continuo.
Y creo que lo último: la versión que tenemos del comienzo de 6) dice: «Entonces sucedió que el volatinero comenzó su trabajo: salió de una pequeña puerta y caminó sobre la cuerda, que estaba tendida entre dos torres.» Debe decir: «Entonces sucedió algo que tornó toda boca móvil y todo ojo inmovil. Pues entre tanto el volatinero había comenzado su trabajo: salió …»
Sí, esa corrección es necesaria. El original (“da geschah etwas…”) introduce un giro de escena, no una simple continuación. Tu versión recupera ese valor.
Solo ajusto mínimamente para precisión y fluidez:
✅ Versión corregida del inicio de §6
Entonces sucedió algo que dejó toda boca muda y todo ojo fijo. Pues entre tanto el volatinero había comenzado su trabajo: salió de una pequeña puerta y caminó sobre la cuerda, que estaba tendida entre dos torres.
📌 Notas finas
“tornó toda boca móvil y todo ojo inmóvil” → es literal, pero en español suena algo mecánico
“dejó toda boca muda y todo ojo fijo”:
conserva la oposición
suena idiomático
mantiene el efecto súbito
“Pues entre tanto…” → mantiene bien el denn inzwischen
🎯 Conclusión
Tu intuición era correcta: había que restaurar el carácter de irrupción dramática del pasaje.
Con esto, el prólogo queda ya estructuralmente completo y coherente:
Si quieres, el siguiente paso ya es el definitivo:
👉 lectura integral final del prólogo completo como texto continuo (último control editorial).
Sí. ¿Lo leo, lo cotejo un poco con el aleman, y te digo?
Sí. Ese es exactamente el paso correcto ahora.
Te propongo un método muy concreto de revisión, para que sea eficaz y no se disperse:
📐 1. Lectura continua (sin alemán)
Lee todo el prólogo seguido y detecta:
frases donde te falte aire (ritmo)
puntos donde la voz cambia sin querer
repeticiones que no suenan intencionales
👉 aquí trabajas como lector, no como filólogo
🔍 2. Cotejo puntual con el alemán
No todo: solo en lugares donde notes algo raro.
Fíjate en:
verbos clave (sobre todo modales: soll, will, kann)
imágenes físicas (cuerda, árbol, cuerpos…)
repeticiones estructurales (muy importantes en Nietzsche)
⚖️ 3. Test de coherencia interna
Comprueba que se mantiene estable:
superhombre / último hombre
inteligencia / sabiduría
pueblo / rebaño
festejar / celebrar (ya fijado)
🎭 4. Ritmo retórico (muy importante)
En voz alta:
discursos → deben martillar
narración → debe fluir sin trabas
cierres → deben caer con peso
📌 Qué me puedes traer después
No hace falta que revises todo en abstracto. Tráeme:
frases concretas que “no te suenan”
dudas tipo: “esto es correcto pero no respira bien”
o decisiones finas (coma vs. punto y coma, orden de palabras…)
Con esto, ya no estamos “traduciendo”:
👉 estamos en fase editorial fina, que es donde realmente se decide la calidad del texto.
Cuando quieras, lo vemos.
Lo he visto bien, C(h)at, sólo se me ocurren 4 cosas: i) «todos huyeron unos de otros y unos sobre otros»; ii) «allí donde el cuerpo tenía que caer». iii) tardíos>tardos. iv) Y en el ante-antepenultimo parrafo de la sección 9) pasaría a subjuntivo, las demás las dejaría igual, esta frase: «A los que creen con él busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas.»
Bien afinado. Las cuatro observaciones son pertinentes; indico cómo integrarlas con el mínimo cambio y sin romper el sistema que ya fijaste.
1) “todos huyeron unos de otros y unos sobre otros”
✔️ Aceptar. Refuerza la imagen de pánico colectivo y el cruce caótico de movimientos.
“…todos huyeron unos de otros y unos sobre otros…”
2) “allí donde el cuerpo tenía que caer”
✔️ Aceptar. Es más preciso que soluciones más vagas.
“…especialmente hacia allí donde el cuerpo tenía que caer.”
3) “tardíos” → “tardos”
✔️ Aceptar.
“tardos” → más sobrio, más próximo al tono de sentencia.
“…por encima de los vacilantes y tardos saltaré.”
4) Subjuntivo en §9 (bloque del creador)
Tu propuesta:
“a aquellos que escriban…”
✔️ Es defendible y, en este contexto, preferible:
introduce matiz de finalidad / proyección (no mera descripción)
encaja con el carácter programático del pasaje
🔧 Ajuste completo de la frase
Para mantener coherencia con el resto del bloque:
“A los que crean con él busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas.”
✔️ Mantiene:
paralelismo
tono de búsqueda (no constatación)
📌 Nota fina
Este uso del subjuntivo aquí funciona bien porque:
el creador aún no los tiene → los busca
por tanto, los define como posibilidad, no como hecho
✅ Conclusión
Las cuatro correcciones:
no solo son válidas
sino que mejoran precisión, ritmo y lógica interna
Con esto, el prólogo queda ya en un estado que, sin exagerar, es:
editorialmente sólido y coherente de principio a fin
Si en algún momento quieres, podemos hacer una última cosa (ya opcional):
una lectura estilística global para detectar micro-variaciones de tono entre secciones
Pero tal como está, es perfectamente publicable.
Pero te decía «a los que creen,» C(h)at; no » a los que crean». ¿Lo ves bien?
Sí —y aquí conviene ser muy preciso.
El alemán dice:
„A die Mitschaffenden sucht der Schaffende, die, welche neue Werte auf neue Tafeln schreiben.“
Mitschaffenden = los que crean con él (participio activo, no “los que creen”)
schreiben = indicativo en relativo (pero con valor de caracterización de grupo)
⚖️ Evaluación de tu propuesta
“A los que creen con él…”
❌ Problema:
introduces un campo semántico religioso/epistémico (creer) que no está en el original
desplaza el sentido desde creación activa → adhesión o fe
En Nietzsche, aquí:
no se trata de creyentes
sino de co-creadores
✔️ Forma correcta (con tu ajuste de subjuntivo)
La mejor solución sigue siendo:
“A los que crean con él busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas.”
🧠 Nota fina
“crean” (subjuntivo):
mantiene tu intención (finalidad/proyección)
respeta el núcleo semántico (schaffen)
“creen”:
rompería la coherencia con todo el pasaje:
creador
creación
nuevos valores
tablas
🎯 Conclusión
❌ creen → no recomendable
✔️ crean → correcta y coherente
✔️ escriban → buen ajuste tuyo
Buena intuición al cuestionarlo, porque es exactamente uno de esos puntos donde la traducción puede desviarse sin que se note a primera vista.
Hola, C(h)at. He estado leyendo otra vez el Prólogo completo, te mando lo que se me ha ido ocurriendo; i) Sección 3: «Hay que ser un mar para poder acoger un río turbio» > «Hay que ser ya un mar para acoger un río turbio» (Man muss schon ein Meer sein …); «Aún no me ha vuelto furioso» > «Aún no me ha hecho enfurecer» ii) Sección 4: «Una cuerda tendida entre el animal y el superhombre» > «Una cuerda tendida entre animal y superhombre» iii) Sección 5: Aquí tenemos: «Mirad, os muestro al último hombre»; en la sección 3) ponemos: «- Yo os enseño el superhombre,» «-Mirad, yo os enseño el superhombre,» y otra vez más: «-Mirad, yo os enseño el superhombre» ¿Te parece pasar también estas tres frases a CD de persona con «a»? También en esta sección 5) «De lo contrario estropea el estómago» > «De lo contrario se echa a perder el estómago»; «Danos ese último hombre» > «Danos a ese último hombre»; «Así te regalamos nosotros el superhombre» > «Así te regalamos nosotros al superhombre». iv) Sección 6: «Zaratustra, en cambio» > «Pero Zaratustra»; para «Nichts doch» tenemos «no del todo»: buscaría otra opción: «No, en absoluto,» «de ninguna manera»; «Zaratustra, en cambio, estaba sentado …»> «Pero Zaratustra …»; Y «Wahrlich, lebe ich noch,» que traducimos «Vivo aún, en verdad?» Pasarlo a «Y en verdad, ¿vivo aún?»
Revisión fina bien dirigida. Voy punto por punto, indicando si conviene adoptar el cambio y, cuando procede, la forma exacta para mantener coherencia con lo ya fijado.
i) Sección 3
1. „Man muss schon ein Meer sein…“
«Hay que ser ya un mar para acoger un río turbio»
✔️ Aceptar. El schon aporta ese matiz de condición previa intensificada; “ya” lo recoge mejor que la versión neutra.
2. „Noch hat sie mich nicht rasend gemacht“
«Aún no me ha hecho enfurecer»
✔️ Aceptar.
“me ha hecho enfurecer” → más dinámico/causal
evita el estático “volver”
ii) Sección 4
„zwischen Tier und Übermensch“
«una cuerda tendida entre animal y superhombre»
✔️ Aceptar.
elimina artículo innecesario
gana abstracción conceptual (más nietzscheano)
iii) Sección 5
1. CD con “a” (superhombre / último hombre)
Propuestas:
«os enseño al superhombre»
«os muestro al último hombre»
✔️ Aceptar en todos los casos.
Razones:
son entidades personificadas
refuerza coherencia con:
«os muestro al último hombre»
«regalamos al superhombre»
👉 Conviene unificar:
«yo os enseño al superhombre» «mirad, yo os enseño al superhombre»
2. „sonst verdirbt es den Magen“
Aquí hay que ser cuidadoso.
Alemán: verdirbt = estropea / echa a perder
Tu propuesta:«se echa a perder el estómago»
⚖️ Evaluación:
“se echa a perder” → más idiomático
“estropea el estómago” → más directo/áspero
👉 Recomendación: mantener tu corrección final:
✔️ «de lo contrario, se echa a perder el estómago»
(encaja mejor con el tono ligeramente grotesco del pasaje)
3. Dativo personal (“Danos a…”)
«Danos a ese último hombre» «te regalamos nosotros al superhombre»
✔️ Aceptar.
coherencia con CD personal
mantiene simetría retórica
iv) Sección 6
1. «Zaratustra, en cambio» → «Pero Zaratustra»
✔️ Ya fijado, mantener.
2. „Nein, durchaus nicht“ / „Das geht mich nichts an“
Tus correcciones apuntan todas en la misma dirección:
más precisión semántica (ya, enfurecer)
más coherencia sintáctica (CD con “a”)
más tono abstracto y sentencioso (animal/superhombre sin artículo)
No hay ninguna que desestabilice el conjunto.
✅ Conclusión
Puedes incorporarlas todas. El texto gana en:
unidad conceptual
limpieza estilística
y fidelidad al alemán
Si quieres, en un último paso puedo:
👉 devolverte el Prólogo completo (1–10) ya con TODAS las correcciones integradas en una versión final lista para el blog.
Sí, me viene muy bien. Pero antes de que me pases esa versión final con todas las correcciones integradas, querría que valorases dos o tres correcciones que se me ocurrieron para el párrafo que va de «Gefährten sucht der Schaffende …» a «Mitfeiernde sucht Zarathustra» en la sección 8): cambiar «A los que crean con él» por la paráfrasis «A los que le acompañen en la creación» y pasar algunos indicativos a subjuntivo, básicamente: «Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que lo acompañen en la creación busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador y a los que cosechen con él. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita (…) A los que le acompañen en la creación busca Zaratustra, a los que cosechen con él y a los que festejen con él busca Zaratustra.»
Buena propuesta; aquí conviene ponderar precisión léxica vs. claridad funcional y modo verbal (indicativo/subjuntivo).
1) «A los que lo acompañen en la creación»
⚖️ Evaluación
Pros:
aclara la idea de cooperación
evita la posible ambigüedad de “crean con él”
Contras (importantes):
Mitschaffende = co-creadores (núcleo activo: crear, no “acompañar”)
“acompañar” introduce un matiz más pasivo/auxiliar
diluye la fuerza productiva del término
🎯 Recomendación
Mantener el eje crear.
Dos buenas opciones:
«A los que crean con él» (tu forma base, correcta)
o, si quieres mayor nitidez:«A los que crean junto a él»
👉 Evitar “acompañen” como solución principal.
2) Subjuntivo en relativas («escriban», «cosechen», «festejen»)
⚖️ Evaluación
✔️ Aquí tu intuición es buena.
El alemán usa indicativo, pero con valor de:
definición de tipo buscado
no constatación
→ En español, el subjuntivo introduce correctamente:
finalidad
proyección
no-existencia aún del referente
🎯 Recomendación
✔️ Usar subjuntivo en todas esas relativas:
«que escriban…»
«que cosechen…»
«que festejen…»
3) Estructura paralela (muy importante)
Tu propuesta ya apunta bien, pero hay que mantener el martilleo rítmico:
Compañeros busca el creador, no cadáveres ni tampoco rebaños ni creyentes. A los que crean junto a él busca el creador, a aquellos que escriban nuevos valores sobre nuevas tablas. Compañeros busca el creador, y a los que cosechen con él: todo está maduro en torno a él para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces: por eso arranca espigas y se irrita. Compañeros busca el creador, y tales que sepan afilar sus hoces. Destructores los llamarán y despreciadores del bien y del mal: pero son los que cosechan y los que festejan. A los que crean junto a él busca Zaratustra, a los que cosechen con él y a los que festejen con él busca Zaratustra: ¿qué tiene él que ver con rebaños, pastores y cadáveres?
📌 Conclusión
❌ «acompañen en la creación» → conceptualmente más débil
✔️ «crean (junto a él)» → mantiene el núcleo nietzscheano
✔️ subjuntivo → mejora el valor prospectivo del pasaje
Si estás conforme con esta solución, en el siguiente paso te doy ya:
👉 Prólogo completo (1–10) con TODAS las correcciones integradas listo para publicar.
Sí, pasame ya el Prólogo entero corregido para postearlo.
Perfecto. Te dejo el Prólogo completo (1–10) en versión continua, con todas las correcciones integradas y coherencia léxica, sintáctica y de puntuación según tu sistema.
Así habló Zaratustra — Prólogo (versión final)
Cuando Zaratustra tenía treinta años, abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad, y durante diez años no se cansó de ello. Pero al fin su corazón se transformó —y una mañana se levantó con la aurora, se puso ante el sol y le habló así:
«¡Tú, gran astro! ¿Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas? Durante diez años has venido subiendo hasta mi cueva: te habrías cansado de tu luz y de este camino, sin mí, mi águila y mi serpiente. Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te tomábamos tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello. Mira, estoy hastiado de mi sabiduría, como la abeja que ha recogido demasiada miel; necesito manos que se extiendan. Quisiera regalar y repartir, hasta que los sabios entre los hombres vuelvan a alegrarse de su locura y los pobres de su riqueza. Para ello debo descender a lo profundo: como tú haces al atardecer, cuando te hundes detrás del mar y llevas luz también al inframundo, ¡astro sobreabundante! Debo, como tú, descender, como dicen los hombres, entre quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo, que puedes ver sin envidia incluso una felicidad demasiado grande! Bendice la copa que quiere desbordarse, para que el agua fluya dorada de ella y lleve a todas partes el reflejo de tu dicha. ¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a ser hombre».
Así comenzó el ocaso de Zaratustra.
Zaratustra descendió solo de la montaña y no encontró a nadie. Pero cuando entró en los bosques, se le presentó de pronto un anciano que había abandonado su santa cabaña para buscar raíces en el bosque. Y así habló el anciano a Zaratustra:
«No me es extraño este caminante: hace muchos años pasó por aquí. Zaratustra se llamaba; pero se ha transformado. Entonces llevabas tu ceniza a la montaña: ¿quieres hoy llevar tu fuego a los valles? ¿No temes el castigo que cae sobre el incendiario? Sí, reconozco a Zaratustra. Puro es su ojo, y en su boca no se oculta ningún asco. ¿No camina como un bailarín? Transformado está Zaratustra: un niño se ha vuelto Zaratustra, un despierto es Zaratustra; ¿qué quieres ahora entre los que duermen? Como en el mar vivías en soledad, y el mar te llevaba. ¡Ay, quieres bajar a tierra! ¡Ay, quieres volver a arrastrar tú mismo tu cuerpo!»
Zaratustra respondió: «Yo amo a los hombres».
«¿Por qué, dijo el santo, me fui yo al bosque y al desierto? ¿No fue porque amaba demasiado a los hombres? Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí algo demasiado imperfecto. El amor al hombre me mataría».
Zaratustra respondió: «¿Qué dije yo de amor? ¡Yo llevo a los hombres un regalo!»
«No les des nada, dijo el santo. Más bien quítales algo y llévalo con ellos: eso les hará el mayor bien —siempre que también a ti te haga bien. Y si quieres darles algo, no les des más que limosna, ¡y deja que además la mendiguen!»
«No, respondió Zaratustra, no doy limosna. No soy bastante pobre para eso».
El santo se rió de Zaratustra y dijo: «Entonces procura que acepten tus tesoros. Desconfían de los ermitaños y no creen que vengamos a dar. Nuestros pasos les suenan demasiado solitarios por las calles. Y como cuando por la noche, en sus camas, oyen a un hombre andar mucho tiempo antes de que salga el sol, así se preguntan: ¿adónde va el ladrón? No vayas a los hombres y quédate en el bosque. ¡Ve incluso a los animales! ¿Por qué no quieres ser, como yo, un oso entre osos, un pájaro entre pájaros?»
«¿Y qué hace el santo en el bosque?», preguntó Zaratustra.
El santo respondió: «Hago canciones y las canto; y cuando hago canciones, río, lloro y murmuro: así alabo a Dios. Cantando, llorando, riendo y murmurando alabo al Dios que es mi Dios. Pero ¿qué nos traes tú como regalo?»
Cuando Zaratustra oyó estas palabras, saludó al santo y dijo: «¿Qué podría yo daros? ¡Pero dejadme irme pronto, para que no os quite nada!». Y así se separaron, el anciano y el hombre, riendo como ríen dos muchachos.
Pero cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: «¡Será posible! Este viejo santo en su bosque aún no ha oído que Dios ha muerto».
Cuando Zaratustra llegó a la ciudad más próxima, situada junto a los bosques, encontró allí a una gran multitud reunida en el mercado: pues se había prometido que se vería a un volatinero. Y Zaratustra habló así al pueblo:
«Yo os enseño al superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? Todos los seres hasta ahora han creado algo por encima de sí mismos: ¿y vosotros queréis ser el reflujo de esa gran marea y retroceder hacia el animal antes que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y eso mismo debe ser el hombre para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. Habéis recorrido el camino desde el gusano hasta el hombre, y mucho en vosotros sigue siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora el hombre es más mono que cualquier mono. Incluso el más sabio de vosotros no es más que un ser escindido y híbrido de planta y fantasma. Pero ¿os mando yo que os hagáis fantasmas o plantas? ¡Mirad, yo os enseño al superhombre! El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas supraterrenas. Son envenenadores, lo sepan o no. Son despreciadores de la vida, moribundos y ellos mismos envenenados, de los que la tierra está harta: ¡que se vayan!»
«En otro tiempo el pecado contra Dios era el mayor pecado; pero Dios ha muerto, y con él han muerto también esos pecadores. ¡Ahora lo más terrible es pecar contra la tierra y estimar más las entrañas de lo inescrutable que el sentido de la tierra! En otro tiempo el alma miraba al cuerpo con desprecio: y entonces ese desprecio era lo supremo —quería el cuerpo flaco, horrible, hambriento. Así pensaba escapar del cuerpo y de la tierra. ¡Oh, esa alma era aún flaca, horrible y hambrienta: y la crueldad era la voluptuosidad de esa alma! Pero también vosotros, hermanos míos, decidme: ¿qué dice vuestro cuerpo de vuestra alma? ¿No es vuestra alma pobreza y suciedad y una lamentable complacencia?»
«En verdad, el hombre es un río turbio. Hay que ser ya un mar para acoger un río turbio sin volverse impuro. Mirad, yo os enseño al superhombre: él es ese mar, en él puede hundirse vuestro gran desprecio. ¿Cuál es la mayor vivencia que podéis tener? La hora del gran desprecio. La hora en que también vuestra felicidad se os vuelve repugnante, y lo mismo vuestra razón y vuestra virtud. La hora en que decís: “¿Qué importa mi felicidad? Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia. ¡Pero mi felicidad debería justificar la existencia misma!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi razón? ¿Anhela el saber como el león su alimento? ¡Es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi virtud? Aún no me ha hecho enfurecer. ¡Qué cansado estoy de mi bien y de mi mal! Todo eso es pobreza y suciedad y una lamentable complacencia.” La hora en que decís: “¿Qué importa mi justicia? No veo que yo sea brasa y carbón. ¡Pero el justo es brasa y carbón!” La hora en que decís: “¿Qué importa mi compasión? ¿No es la compasión la cruz en la que es clavado quien ama a los hombres? Pero mi compasión no es una crucifixión.”»
«¿Habéis hablado ya así? ¿Habéis gritado ya así? ¡Ay, si yo os hubiera oído gritar ya así! No vuestro pecado —vuestra complacencia grita al cielo, ¡vuestra mezquindad misma en vuestro pecado grita al cielo! ¿Dónde está el rayo que os lama con su lengua? ¿Dónde la locura con que deberíais ser inoculados? Mirad, yo os enseño al superhombre: él es ese rayo, él es esa locura».
Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles pedazos los oídos para que aprendan a oír con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como tambores y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?»
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a eso que los hace orgullosos? Cultura lo llaman; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra «desprecio» aplicada a ellos. Así, quiero hablar entonces a su orgullo. Así, quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre.
Y así habló Zaratustra al pueblo: «Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero ese suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no lanzará la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado vibrar. Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre ya no dará a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.»
«¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea. La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, que todo lo hace pequeño. Su raza es imposible de erradicar, como la pulga; el último hombre es el que más vive. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Se ama aún al vecino y se frota uno contra él: pues se necesita calor. Enfermar y tener desconfianza les parece pecaminoso: se camina con cuidado. ¡Un loco es el que aún tropieza con piedras o con hombres! Un poco de veneno de cuando en cuando: eso hace placenteros los sueños. Y mucho veneno al final, para una placentera muerte. Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se procura que el entretenimiento no fatigue. Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas. ¡Ningún pastor y un solo rebaño! Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos; el que siente de otro modo va voluntariamente al manicomio. «Antiguamente estaba todo el mundo loco» —dicen los más sutiles, y parpadean. Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla. Aún se riñe, pero se reconcilian pronto —de lo contrario, se echa a perder el estómago. Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se honra la salud. «Hemos inventado la felicidad» —dicen los últimos hombres, y parpadean. —
Y aquí terminó este primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos a ese último hombre, oh Zaratustra! —gritaban—. ¡Conviértenos en esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros al superhombre!» Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua.
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a los torrentes y a los árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas en la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de bromas terribles. Y ahora me miran y ríen: y mientras ríen, aún me odian. Hay hielo en su risa».
Si quieres, en otro momento podemos hacer una última revisión ultra fina (ya de estilo puro), pero esta versión es perfectamente publicable tal como está.
PRÓLOGO 6-7. Abro conversación para trabajar sobre estas secciones del Zarathustra’s Vorrede conforme a nuestro método de siempre.
De acuerdo. Procedemos con el mismo protocolo: segmentación en bloques, análisis léxico-gramatical fino y propuesta de traducción ajustada a tus criterios (orden, tono, puntuación tipo Kaufmann, control de partículas).
Para empezar con precisión, necesito que pegues aquí el texto alemán de Prólogo 6–7 (Colli-Montinari o el que estés usando).
En cuanto lo tenga:
Procedimiento que seguiré
Segmentación en unidades sintácticas reales (no arbitrarias).
Análisis microfilológico:
partículas (doch, aber, so, noch, wohl…)
tiempos verbales y posibles valores estilísticos (Präteritum con matiz narrativo/solemne)
construcciones clave (so… dass, es gibt…, man…)
Problemas de traducción (registro, ambigüedad, polisemia).
Propuesta de traducción alineada con:
tono sapiencial
orden sintáctico cuando sea expresivo
puntuación sobria (Kaufmann)
Alternativas si hay puntos discutibles.
Cuando quieras, pega el texto y empezamos.
Vale, C(h)at; pero ya sabes que antes de nada te paso un borrador de uno, dos, a veces alguno más, de esos «párrafos Kaufmann», y es luego cuando me haces correcciones y puntualizaciones, y me das tu propuesta. El método de siempre, vaya.
Correcto. Seguimos exactamente ese flujo.
Cuando quieras, pásame el primer bloque (o los que tengas ya esbozados) y trabajo sobre ellos con este esquema:
1. Ajustes puntuales sobre tu borrador
léxico (matices, falsos amigos, coherencia con tus decisiones previas)
sintaxis (orden, énfasis, fluidez sin perder estructura alemana)
partículas (doch, noch, so, aber…)
tiempos verbales y registro
2. Observaciones filológicas breves
Solo donde haya algo relevante: ambigüedad, juego retórico, tono, etc.
3. Propuesta afinada
Una versión continua, coherente con:
tu criterio de orden flexible
tono solemne/sapiencial
puntuación sobria tipo Kaufmann
4. Alternativas (si procede)
Solo en puntos realmente discutibles.
Envíame el primer bloque cuando quieras.
1)Da aber geschah Etwas, das jeden Mund stumm und jedes Auge starr machte. Inzwischen nämlich hatte der Seiltänzer sein Werk begonnen: er war aus einer kleinen Thür hinausgetreten und gieng über das Seil, welches zwischen zwei Thürmen gespannt war, also, dass es über dem Markte und dem Volke hieng. Als er eben in der Mitte seines Weges war, öffnete sich die kleine Thür noch einmal, und ein bunter Gesell, einem Possenreisser gleich, sprang heraus und gieng mit schnellen Schritten dem Ersten nach. 1)Pero entonces sucedió algo que volvió toda boca muda y todo ojo inmóvil. Pues entretanto había el funambulista comenzado su trabajo: había salido de una pequeña puerta y caminaba sobre la soga que estaba extendida entre dos torres de suerte que colgaba por encima del mercado y el pueblo. Pero justo cuando estaba a mitad de su camino, se abrió la pequeña puerta otra vez y un individuo multicolor, parecido a un bufón, saltó hacia fuera y caminó con pasos rápidos en pos del primero.
Trabajo sobre tu bloque.
1. Ajustes puntuales
Tu versión es sólida; los cambios son de precisión y tono.
a) “Pero entonces sucedió…”
da aber geschah → “Pero entonces sucedió…” es correcto.
Alternativa más tensa: “Pero entonces ocurrió…” (ligeramente más narrativa, menos neutra).
b) “volvió toda boca muda…”
Alemán: machte (causativo puntual, no proceso).
“volvió” introduce matiz de transformación progresiva.
Mejor: “enmudeció toda boca y dejó inmóvil todo ojo” o “dejó muda toda boca…”.
“Pues entretanto” funciona, pero mezcla registros.
Más limpio: “Entretanto, en efecto,” o simplemente “Entretanto,” (Kaufmann tiende a simplificar).
d) “había el funambulista comenzado su trabajo”
Orden marcado correcto, pero algo rígido en español.
Mejor:
“había comenzado su trabajo el funambulista”
o más natural: “el funambulista había comenzado su trabajo”
(Tu criterio permite flexibilizar aquí.)
e) “la soga”
Seil → “cuerda” es más neutro; “soga” es válido pero más marcado.
Nietzsche no busca rusticidad aquí. → “cuerda” preferible.
f) “de suerte que colgaba…”
also, dass → consecutiva clara.
“de suerte que” es correcto, algo arcaizante (no necesariamente malo en tu registro).
Alternativa más directa: “de modo que”.
g) “el mercado y el pueblo”
über dem Markte und dem Volke:
“pueblo” aquí = “la gente” (no “villa”).
Mantener “pueblo” es coherente con tu léxico general.
h) “Pero justo cuando…”
Segundo aber → aquí adversativo narrativo débil.
Podrías mantenerlo o eliminarlo. → Yo tendería a mantener uno solo en el párrafo.
i) “un individuo multicolor”
ein bunter Gesell:
“individuo” es correcto pero algo neutro.
Gesell tiene matiz algo popular, casi “tipo”. → Mejor: “un tipo multicolor” o “un sujeto multicolor”.
j) “parecido a un bufón”
einem Possenreisser gleich:
“bufón” está bien.
“gracioso”, “payaso” serían más coloquiales. → “bufón” encaja con tu tono.
k) “saltó hacia fuera”
sprang heraus:
“hacia fuera” es redundante. → “saltó fuera”.
l) “en pos del primero”
Muy bien: mantiene tono elevado.
2. Observaciones filológicas
Doble estructura causal-explicativa:
Da aber geschah… → giro narrativo brusco
Inzwischen nämlich… → explicación interna de lo ocurrido → conviene no sobrecargar con conectores en español.
Ritmo:
Alemán encadena acciones con precisión visual.
Conviene evitar excesos (“volvió”, “hacia fuera”) que diluyan ese ritmo.
3. Propuesta afinada
Manteniendo tu línea:
Pero entonces ocurrió algo que dejó muda toda boca y todo ojo inmóvil. Entretanto, el funambulista había comenzado su trabajo: había salido de una pequeña puerta y caminaba sobre la cuerda que estaba tendida entre dos torres, de modo que colgaba por encima del mercado y del pueblo. Cuando estaba justamente a mitad de su camino, se abrió la pequeña puerta otra vez, y un tipo multicolor, semejante a un bufón, saltó fuera y avanzó con rápidos pasos en pos del primero.
4. Alternativas finas (opcionales)
“semejante a un bufón” ↔ “como un bufón” (más directo)
“tipo” ↔ “sujeto” (ligeramente más neutro)
“ocurrió” ↔ “sucedió” (si quieres mantener continuidad con tu borrador)
Si quieres, pasamos al siguiente bloque o afinamos aún más este (por ejemplo, equilibrio de aber o grado de arcaísmo en “de modo que” vs “de suerte que”).
Yo dejaría «sucedió» y pondría «dejó toda boca muda y todo ojo inmóvil.» De tus alternativas, optaría por «semejante a un bufón» y «tipo.» «De suerte que» también me gusta.
Ajusto tu bloque incorporando exactamente esas decisiones y manteniendo la coherencia rítmica:
Pero entonces sucedió algo que dejó toda boca muda y todo ojo inmóvil. Entretanto, el funambulista había comenzado su trabajo: había salido de una pequeña puerta y caminaba sobre la cuerda que estaba tendida entre dos torres, de suerte que colgaba por encima del mercado y del pueblo. Cuando estaba justamente a mitad de su camino, se abrió la pequeña puerta otra vez, y un tipo multicolor, semejante a un bufón, saltó fuera y avanzó con rápidos pasos en pos del primero.
Nota mínima (solo lo relevante)
Mantengo un solo “pero” inicial para no sobrecargar el giro narrativo.
“Dejó toda boca muda…” conserva el paralelismo alemán (jeden Mund / jedes Auge).
“De suerte que” mantiene el tono ligeramente elevado sin forzar arcaísmo excesivo.
“Tipo multicolor” + “semejante a un bufón” reproduce bien bunter Gesell / Possenreisser gleich.
Si estás conforme, este bloque puede darse por cerrado.
6)Vorwärts, Lahmfuss, rief seine fürchterliche Stimme, vorwärts Faulthier, Schleichhändler, Bleichgesicht! Dass ich dich nicht mit meiner Ferse kitzle! Was treibst du hier zwischen Thürmen? In den Thurm gehörst du, einsperren sollte man dich, einem Bessern, als du bist, sperrst du die freie Bahn!“ — Und mit jedem Worte kam er ihm näher und näher: als er aber nur noch einen Schritt hinter ihm war, da geschah das Erschreckliche, das jeden Mund stumm und jedes Auge starr machte: — er stiess ein Geschrei aus wie ein Teufel und sprang über Den hinweg, der ihm im Wege war. Dieser aber, als er so seinen Nebenbuhler siegen sah, verlor dabei den Kopf und das Seil; er warf seine Stange weg und schoss schneller als diese, wie ein Wirbel von Armen und Beinen, in die Tiefe. Der Markt und das Volk glich dem Meere, wenn der Sturm hineinfährt: Alles floh aus einander und übereinander, und am meisten dort, wo der Körper niederschlagen musste. 6) “¡Adelante, paticojo, gritó su temible voz, adelante, perezoso, fullero, rostro pálido! [“-” CM] ¡para que yo no te haga cosquillas con mi talón! ¿Qué haces aquí entre torres? A dentro de la torre perteneces tú [“,”CM/”.”K], habría que encerrarte [“,” CM /”;” K] a uno mejor que tú cierras el libre paso [el último miembro, quizá, entre exclamaciones en CM y enunciativo en K]” [“-” en CM, en K nada, mayúscula tras el punto] Y con cada palabra se le acercaba más y más [“.” CM / “;” K] pero cuando estaba aún a un solo a un paso detrás de él [“,” CM y K] entonces sucedió lo aterrador que dejó toda boca muda y todo ojo inmóvil [“: -” CM / “:” K] profirió un grito como un demonio y saltó por encima de aquel que estaba en su camino. Pero este, cuando vió así triunfar a su rival [“,” CM y K] perdió con ello la cabeza y la cuerda [“;” CM/ “,” K] arrojó su vara al vacío [aquí K pone coma, para separar esta de la oración siguiente] y se precipitó más rápido que ella, como un torbellino de brazos y piernas, a la profundidad. El mercado y el pueblo parecían un mar cuando se adentra la tormenta [“:” CM y K] todo huía una cosa de otra y una cosa por encima otra [“,” CM y K] y sobre todo allí donde el cadaver debía golpear la tierra.
Trabajo directamente sobre tu borrador, que ya está muy bien encaminado. Ajusto con precisión filológica y rítmica.
1. Ajustes puntuales
a) “paticojo”
Lahmfuss → insulto más violento que “paticojo”.
Alternativas:
“cojo” (más directo, más duro)
“cojo miserable” (si quisieras intensificar) → Recomendación: “cojo” (más seco, más nietzscheano).
“fullero” introduce campo semántico de juego/engaño (no exacto). → Mejor: “trapicheador” o “traficante furtivo”.
c) “rostro pálido”
Correcto para Bleichgesicht. Mantener.
d) “¡para que yo no te haga cosquillas…!”
Alemán: Dass ich dich nicht…! (consecutiva amenazante)
Tu solución es buena, pero más directa: → “¡no sea que te haga cosquillas con mi talón!”
e) “A dentro de la torre perteneces tú”
In den Thurm gehörst du: → “A la torre perteneces tú” (sin “dentro”, implícito).
f) “habría que encerrarte”
einsperren sollte man dich: → Muy bien. Mantener.
g) “a uno mejor que tú cierras el libre paso”
Orden mejorable para claridad sin perder énfasis: → “a uno mejor que tú le cierras el libre paso”
h) Puntuación del discurso directo
Correcto tu criterio de seguir a Kaufmann: menos guiones, más continuidad.
Mantener frase fluida sin exceso de incisos.
i) “cuando estaba aún a un solo a un paso”
Duplicación: → “a un solo paso”
j) “profirió un grito como un demonio”
wie ein Teufel:
“como un demonio” correcto
también posible “como un diablo” (más idiomático en español) → ligera preferencia: “como un diablo”
k) “saltó por encima de aquel”
Correcto. Mantener.
l) “perdió con ello la cabeza y la cuerda”
Alemán: verlor dabei den Kopf und das Seil
Ambigüedad deliberada (mental + físico) → Tu solución es correcta, pero: → “perdió la cabeza y la cuerda” (sin “con ello”, más seco).
m) “arrojó su vara al vacío”
Stange = vara de equilibrio, no necesariamente “al vacío” → Mejor: → “arrojó su vara”
n) “se precipitó más rápido que ella”
als diese → “que esta” / “que ella”
Correcto.
o) “a la profundidad”
in die Tiefe: → Más idiomático: “hacia la profundidad” o simplemente “al vacío” → Recomendación: “a la profundidad” es aceptable pero algo rígido; mejor: → “hacia la profundidad”
p) “parecían un mar”
glich = singular → “era como el mar” (más fiel)
q) “cuando se adentra la tormenta”
wenn der Sturm hineinfährt: → más violento: → “cuando la tormenta se abate sobre él” o “irrumpe en él” → mejor: “irrumpe en él”
r) “todo huía una cosa de otra…”
Falta precisión: → “todo huía separado y atropelladamente” (interpretativo) pero mejor mantener estructura: → “todo huía separado y por encima unos de otros” no es ideal
Mejor reconstruir: → “todo huía, unos de otros y unos sobre otros”
s) “el cadaver debía golpear la tierra”
der Körper = “el cuerpo”, no “cadáver” → “el cuerpo debía caer” o “debía estrellarse” → mejor: “donde el cuerpo debía caer”
2. Observaciones filológicas
Acumulación de insultos: ritmo martilleante → conviene evitar palabras demasiado largas o técnicas.
Escena cinética: el alemán acelera progresivamente → español debe evitar perífrasis innecesarias.
«¡Adelante, cojo!, gritó su temible voz, ¡adelante, perezoso, trapicheador, rostro pálido! ¡No sea que te haga cosquillas con mi talón! ¿Qué haces aquí entre torres? A la torre perteneces tú; habría que encerrarte: a uno mejor que tú le cierras el libre paso». Y con cada palabra se le acercaba más y más; pero cuando estaba aún a un solo paso detrás de él, entonces sucedió lo aterrador que dejó toda boca muda y todo ojo inmóvil: profirió un grito como un diablo y saltó por encima de aquel que estaba en su camino. Este, al ver así triunfar a su rival, perdió la cabeza y la cuerda; arrojó su vara y se precipitó más rápido que ella, como un torbellino de brazos y piernas, hacia la profundidad. El mercado y el pueblo era como el mar cuando la tormenta irrumpe en él: todo huía, unos de otros y unos sobre otros, y sobre todo allí donde el cuerpo debía caer.
4. Puntos opcionales (decisión tuya)
“cojo” ↔ “paticojo” (más caricaturesco vs más duro)
“trapicheador” ↔ “traficante furtivo” (más literal)
“diablo” ↔ “demonio” (registro)
Si quieres, en el siguiente paso podemos afinar exclusivamente la puntuación (CM vs Kaufmann) con criterios sistemáticos para todo el Prólogo.
La puntuación que ahora tenemos, ya está afinada, ¿No?
Sí. En términos operativos, la puntuación de este bloque está ya afinada y es coherente con el criterio Kaufmann que vienes aplicando.
No obstante, te señalo con precisión los puntos clave para que tengas plena seguridad (y, si quieres, un último ajuste microscópico):
1. Discurso directo inicial
Actual:
«¡Adelante, cojo!, gritó su temible voz, ¡adelante…! …»
Evaluación
Uso de comas para insertar el inciso → correcto según tu criterio (evitar guiones).
Repetición de “¡adelante…!” → bien mantenida.
Encadenamiento de imperativos → fluido.
Posible microajuste (opcional)
Podrías eliminar la coma tras voz para mayor continuidad:
«¡Adelante, cojo!, gritó su temible voz ¡adelante, perezoso…!»
Pero esto es muy fino; lo actual es perfectamente válido.
2. Dos puntos antes de la explicación
“…habría que encerrarte: a uno mejor que tú…”
Correcto: marca bien la consecuencia/explicación.
Muy en línea con Kaufmann (sustituir guión por “:”).
3. Secuencia narrativa central
“…más y más; pero cuando estaba…”
Uso de punto y coma + pero:
Formalmente correcto.
Retóricamente adecuado: pausa fuerte + giro.
✔ Este es exactamente el tipo de puntuación que buscas.
4. “entonces sucedió…:”
“…entonces sucedió lo aterrador…: profirió un grito…”
Dos puntos bien usados → introducen acción decisiva.
Muy fiel al ritmo alemán.
5. Cadena de acciones (caída)
“…perdió la cabeza y la cuerda; arrojó su vara y se precipitó…”
Punto y coma aquí:
Marca transición clara entre pérdida → caída.
Excelente decisión (mejor que coma).
6. Comparación final (mar / tormenta)
“…era como el mar cuando la tormenta irrumpe en él: todo huía…”
Dos puntos correctos: despliegue visual.
Ritmo narrativo conservado.
7. Última frase
“…unos de otros y unos sobre otros…”
Sintaxis clara, sin sobrepuntuación.
Cierre limpio.
Conclusión
✔ Sistema consistente ✔ Coherente con Kaufmann ✔ Adecuado al ritmo del alemán ✔ Sin sobrecarga de signos
Única sugerencia opcional (muy fina)
Si quisieras una ligera mayor fluidez global, podrías sustituir:
; pero cuando → , pero cuando
Esto haría la lectura un poco más continua, menos “articulada”.
Pero:
Tu versión actual es más estructurada y quizá más fiel al tono solemne.
Veredicto: puedes dar este bloque por cerrado sin reservas.
3)Zarathustra aber blieb stehen, und gerade neben ihn fiel der Körper hin, übel zugerichtet und zerbrochen, aber noch nicht todt. Nach einer Weile kam dem Zerschmetterten das Bewusstsein zurück, und er sah Zarathustra neben sich knieen. „Was machst du da? sagte er endlich, ich wusste es lange, dass mir der Teufel ein Bein stellen werde. Nun schleppt er mich zur Hölle: willst du’s ihm wehren?“ 3)Pero Zaratustra permaneció en pie [“,“ CM ;” K] y justo al lado de él cayó el cuerpo, malherido y roto, pero aún no muerto. Después de un rato le vino al destrozado de vuelta la conciencia y vio a Zaratustra arrodillarse a su lado. “¿Qué haces tú ahí? dijo finalmente, lo sabía desde hacía tiempo, que el diablo me haría tropezar. Ahora me arrastra al infierno [“:” CM / “.” K] ¿Quieres oponerle resistencia?
Revisión precisa del bloque.
1. Ajustes puntuales
a) “permaneció en pie”
Correcto para blieb stehen.
Alternativa más simple: “se detuvo” (pero tu opción mantiene la imagen estática). → Mantener.
b) “y justo al lado de él cayó el cuerpo”
gerade neben ihn fiel der Körper hin:
“justo” bien.
“al lado de él” correcto. → Ajuste leve de orden para mayor fluidez: → “y el cuerpo cayó justo a su lado”
c) “malherido y roto”
übel zugerichtet und zerbrochen:
“malherido” funciona, pero zugerichtet es más físico/brutal (“destrozado”, “hecho trizas”). → Mejor: → “destrozado y roto” o incluso solo “destrozado y quebrado”
d) “pero aún no muerto”
Perfecto.
e) “Después de un rato le vino al destrozado de vuelta la conciencia”
Sintaxis pesada.
Alemán: kam dem Zerschmetterten das Bewusstsein zurück → Mejor: → “Al cabo de un rato le volvió la conciencia al destrozado”
f) “vio a Zaratustra arrodillarse a su lado”
Alemán: neben sich knieen (estado, no inicio del movimiento). → Error fino: → debe ser “arrodillado”, no “arrodillarse”.
→ “y vio a Zaratustra arrodillado a su lado”
g) “¿Qué haces tú ahí?”
Muy bien. Mantiene énfasis de du.
h) “dijo finalmente”
endlich → “por fin” o “finalmente” → “por fin” tiene más naturalidad oral. → “dijo por fin”
i) “lo sabía desde hacía tiempo, que…”
En español, mejor sin coma: → “lo sabía desde hacía tiempo que…”
j) “me haría tropezar”
ein Bein stellen:
literal: “poner la zancadilla” → Mejor: → “me pondría la zancadilla” (más preciso e idiomático)
k) “Ahora me arrastra al infierno”
Correcto.
l) “¿Quieres oponerle resistencia?”
willst du’s ihm wehren?:
“oponerte a él” o “impedírselo” → Mejor: → “¿Quieres impedírselo?” (más directo y fiel)
2. Puntuación
Punto clave:
“…dijo por fin, lo sabía…”
Aquí conviene separar: → “…dijo por fin: lo sabía…”
Esto mejora claridad y ritmo.
“Ahora me arrastra al infierno…”
CM usa “:”, Kaufmann “.”
Dado tu sistema → punto preferible para no sobrecargar.
3. Propuesta afinada
Pero Zaratustra permaneció en pie, y el cuerpo cayó justo a su lado, destrozado y roto, pero aún no muerto. Al cabo de un rato le volvió la conciencia al destrozado, y vio a Zaratustra arrodillado a su lado. «¿Qué haces tú ahí?», dijo por fin: «lo sabía desde hacía tiempo que el diablo me pondría la zancadilla. Ahora me arrastra al infierno. ¿Quieres impedírselo?»
4. Observación filológica relevante
“neben sich knieen”: importante haber corregido → estado, no acción.
Cambio a dos puntos tras “dijo”: mejora la arquitectura del discurso.
Si quieres, podemos revisar si prefieres mantener “malherido” por coherencia con otros pasajes, pero en este punto Nietzsche está en registro más violento → “destrozado” encaja mejor.
4)„Bei meiner Ehre, Freund, antwortete Zarathustra, das giebt es Alles nicht, wovon du sprichst: es giebt keinen Teufel und keine Hölle. Deine Seele wird noch schneller todt sein als dein Leib: fürchte nun Nichts mehr!“ 4)”Por mi honor, amigo, contestó Zaratustra, nada de todo lo que mencionas existe [“:” CM / “:”] no hay diablo y no hay infierno. Tu alma estará muerta aun más rápido que tu cuerpo [“:” CM y K]¡No temas más!
Revisión directa.
1. Ajustes puntuales
a) “Por mi honor, amigo…”
Correcto para Bei meiner Ehre, Freund.
Mantener.
b) “nada de todo lo que mencionas existe”
das giebt es Alles nicht, wovon du sprichst:
“mencionas” es correcto, pero algo neutro.
“de lo que hablas” más cercano al original. → Mejor: → “nada de todo eso de lo que hablas existe”
c) “no hay diablo y no hay infierno”
Alemán: es giebt keinen Teufel und keine Hölle
Repetición de “no hay” es fiel y enfática. → Mantener.
d) “Tu alma estará muerta…”
wird … sein:
Futuro correcto.
“estará muerta” suena algo estático. → Más directo: → “tu alma estará muerta aún más pronto que tu cuerpo” (o incluso: “morirá aún más pronto…”, pero esto ya interpreta)
Mejor: → “aún más pronto” (más idiomático con muerte)
f) “¡No temas más!”
Correcto.
Alternativa: “Nada temas ya” (más solemne) → pero tu versión es consistente.
2. Puntuación
a) Tras “contestó Zaratustra”
Tu uso de dos puntos es adecuado:
“…contestó Zaratustra: nada…”
✔ Correcto (introducción de discurso).
b) Entre proposiciones
“…existe: no hay diablo…”
✔ Muy buena elección: evita punto innecesario y mantiene continuidad lógica.
c) Segunda pausa
“…tu cuerpo: ¡No temas más!”
✔ Correcto: clímax exhortativo.
3. Propuesta afinada
«Por mi honor, amigo», contestó Zaratustra: «nada de todo eso de lo que hablas existe: no hay diablo y no hay infierno. Tu alma estará muerta aún más pronto que tu cuerpo: ¡no temas más!»
4. Observación filológica
“das giebt es nicht” → construcción existencial enfática → bien resuelta con “no hay”.
Cierre imperativo → tono casi consolatorio, no trágico → “no temas más” funciona bien.
Bloque limpio, coherente y plenamente integrado en el conjunto. Puedes darlo por cerrado.
En la primera frase, yo creo que deberíamos poner puntuar: «Por mi honor, amigo, contestó Zaratustra, nada de todo eso …» Habíamos quedado en que los incisos de «dijo X» irían entre comas; de hecho lo puntué así en mi borrador.
Correcto. Dado el criterio que fijasteis (incisos de “dijo X” entre comas, sin dos puntos), debe mantenerse la puntuación con comas. No hay motivo para introducir aquí dos puntos si queréis coherencia sistemática.
Además, en este caso funciona bien porque:
el discurso no necesita ruptura enfática;
la frase fluye como continuación inmediata del acto de habla;
mantiene homogeneidad con otros pasajes del Prólogo.
Ajuste definitivo
Con esa decisión, el bloque queda así:
«Por mi honor, amigo, contestó Zaratustra, nada de todo eso de lo que hablas existe: no hay diablo y no hay infierno. Tu alma estará muerta aún más pronto que tu cuerpo: ¡no temas más!»
Nota técnica breve
Comas → integran el inciso en el flujo narrativo.
Dos puntos → marcan mayor escisión (más dramática, menos “Kaufmann”).
Tu elección es más sobria y sistemática.
Puedes considerarlo fijado conforme a tu norma de puntuación.
6)Der Mann blickte misstrauisch auf. „Wenn du die Wahrheit sprichst, sagte er dann, so verliere ich Nichts, wenn ich das Leben verliere. Ich bin nicht viel mehr als ein Thier, das man tanzen gelehrt hat, durch Schläge und schmale Bissen.“ 6)El hombre miró hacia arriba con desconfianza [“.” CM y K] “Si dices la verdad, dijo entonces, así no pierdo nada, si pierdo la vida. No soy mucho más que un animal al que se ha enseñado a bailar a base de golpes y pequeños bocados.” 7)„Nicht doch, sprach Zarathustra; du hast aus der Gefahr deinen Beruf gemacht, daran ist Nichts zu verachten. Nun gehst du an deinem Beruf zu Grunde: dafür will ich dich mit meinen Händen begraben.“ Als Zarathustra diess gesagt hatte, antwortete der Sterbende nicht mehr; aber er bewegte die Hand, wie als ob er die Hand Zarathustra’s zum Danke suche. — 7) “En absoluto, dijo Zaratustra; tú has hecho del peligro tu vocación, en ello no hay nada que despreciar. Ahora pareces por tu vocación: por eso quiero enterrarte con mis propias manos.” Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo no dijo más [“;” CM y K]pero movió la mano como si buscara la mano de Zaratustra en agradecimiento.
Revisión conjunta de 6) y 7), con ajustes finos y coherencia con tus criterios.
6) Revisión
1. Ajustes puntuales
a) “miró hacia arriba con desconfianza”
blickte misstrauisch auf:
“hacia arriba” es correcto, pero innecesario si no se quiere enfatizar el gesto físico. → Mejor: → “miró con desconfianza” (o mantener “hacia arriba” si quieres imagen más concreta).
b) “dijo entonces”
sagte er dann: → correcto, aunque algo pesado. → “dijo entonces” o “dijo” (más limpio).
c) “así no pierdo nada, si pierdo la vida”
so verliere ich Nichts, wenn ich das Leben verliere: → mejor evitar repetición mecánica: → “no pierdo nada si pierdo la vida”
d) “No soy mucho más que un animal…”
Correcto.
e) “a base de golpes y pequeños bocados”
durch Schläge und schmale Bissen:
“pequeños bocados” correcto, pero algo neutro.
schmale = “escasos”, “mezquinos”, “exiguos” → Mejor: → “a base de golpes y escasos bocados”
2. Puntuación
Correcta con comas en el inciso.
Mantener.
3. Propuesta 6)
El hombre miró con desconfianza. «Si dices la verdad, dijo entonces, no pierdo nada si pierdo la vida. No soy mucho más que un animal al que se ha enseñado a bailar a base de golpes y escasos bocados.»
7) Revisión
1. Ajustes puntuales
a) “En absoluto”
Nicht doch:
expresión correctiva, algo viva. → Mejor: → «¡No, en absoluto!» o simplemente «¡No!» → Recomendación: «¡No, en absoluto!» (mantiene matiz).
b) “tú has hecho del peligro tu vocación”
Perfecto.
c) “en ello no hay nada que despreciar”
Correcto, aunque: → más idiomático: → “no hay en ello nada despreciable”
d) “Ahora pareces por tu vocación”
Error importante:
Nun gehst du an deinem Beruf zu Grunde:
“perecer por”, “sucumbir a” → Debe ser: → “Ahora sucumbes a tu vocación” o → “Ahora pereces por tu vocación”
e) “por eso quiero enterrarte…”
dafür will ich dich…:
no causal directa (“por eso”), sino compensatoria. → Mejor: → “por ello quiero…” o “en compensación quiero…” → Recomendación: “por ello quiero…”
f) “con mis propias manos”
Correcto, aunque el alemán:
mit meinen Händen → sin “propias” → Puedes simplificar: → “con mis manos”
g) “no dijo más [;]pero…”
Falta espacio y mayúscula.
Mejor: → “no dijo más; pero movió…”
h) “como si buscara la mano…”
wie als ob… suche: → Muy bien resuelto.
2. Puntuación
Uso de punto y coma → correcto (transición suave).
Inciso “dijo Zaratustra” → bien con coma.
3. Propuesta 7)
«¡No, en absoluto!», dijo Zaratustra; «tú has hecho del peligro tu vocación, no hay en ello nada despreciable. Ahora sucumbes a tu vocación: por ello quiero enterrarte con mis manos.» Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo no dijo más; pero movió la mano, como si buscara la mano de Zaratustra en agradecimiento.
4. Observaciones filológicas relevantes
“schmale Bissen” → importante mantener idea de escasez, no tamaño.
“zu Grunde gehen” → núcleo semántico del pasaje → “sucumbir”, no “parecer”.
“dafür” → no causal simple → compensación moral (Zaratustra responde al destino del otro).
Conclusión
Bloque muy bien encaminado. Los únicos puntos realmente críticos eran:
schmale Bissen
zu Grunde gehen
dafür
El resto son ajustes de precisión y ritmo.
Si quieres, podemos ahora revisar la coherencia global de todo el Prólogo 6–7 antes de que lo fijes definitivamente.
Falta aun la sección 7. Cuando la terminemos, si te parece, revisamos la coherencia del conjunto.
De acuerdo. Cerramos bien la sección 7 y luego, como propones, revisamos el conjunto.
Parto de tu borrador y de los ajustes ya señalados (especialmente zu Grunde gehen y dafür).
7) Ajustes finales
Puntos clave
“Nicht doch” → mejor con matiz correctivo enfático: → «¡No, en absoluto!»
“zu Grunde gehen” → núcleo semántico: → “sucumbes a tu vocación” (preferible a “pereces por…” por naturalidad)
“dafür” → no causal, sino respuesta: → “por ello” (adecuado en tu registro)
“mit meinen Händen”: → mejor sin “propias” → más sobrio
Última frase:
bien tu estructura
solo ajuste mínimo de ritmo y puntuación
Propuesta afinada (7)
«¡No, en absoluto!», dijo Zaratustra; «tú has hecho del peligro tu vocación, no hay en ello nada despreciable. Ahora sucumbes a tu vocación: por ello quiero enterrarte con mis manos». Cuando Zaratustra hubo dicho esto, el moribundo no dijo más; pero movió la mano, como si buscara la mano de Zaratustra en agradecimiento.
Nota mínima
Mantengo punto y coma tras “dijo Zaratustra” → buen equilibrio entre continuidad y articulación.
Conservo la repetición “vocación” → fiel al alemán (Beruf), con valor casi conceptual.
“en agradecimiento” funciona bien como cierre interpretativo suave del gesto.
Cuando quieras, hacemos la revisión global de 6–7 (ritmo, léxico, puntuación, recurrencias).
1)Inzwischen kam der Abend, und der Markt barg sich in Dunkelheit: da verlief sich das Volk, denn selbst Neugierde und Schrecken werden müde. Zarathustra aber sass neben dem Todten auf der Erde und war in Gedanken versunken: so vergass er die Zeit. Endlich aber wurde es Nacht, und ein kalter Wind blies über den Einsamen. 2)Da erhob sich Zarathustra und sagte zu seinem Herzen: Wahrlich, einen schönen Fischfang that heute Zarathustra! Keinen Menschen fieng er, wohl aber einen Leichnam. Unheimlich ist das menschliche Dasein und immer noch ohne Sinn: ein Possenreisser kann ihm zum Verhängniss werden. Ich will die Menschen den Sinn ihres Seins lehren: welcher ist der Übermensch, der Blitz aus der dunklen Wolke Mensch. Aber noch bin ich ihnen ferne, und mein Sinn redet nicht zu ihren Sinnen. Eine Mitte bin ich noch den Menschen zwischen einem Narren und einem Leichnam. 3)Dunkel ist die Nacht, dunkel sind die Wege Zarathustra’s. Komm, du kalter und steifer Gefährte! Ich trage dich dorthin, wo ich dich mit meinen Händen begrabe. 1)Entretanto llegó la tarde, y el mercado se ocultó en la oscuridad [“:” CM/ “.” K] entonces se dispersó el pueblo, porque incluso la curiosidad y el terror llegan a cansarse. Pero Zaratustra se sentó junto al muerto sobre la tierra y estuvo hundido en pensamiento: así se olvidó del tiempo. Pero finalmente se hizo de noche y un viento frío sopló sobre el territorio. 2)Entonces se levantó Zaratustra y dijo a su corazón: ¡En verdad, una bonita pesca hizo hoy Zaratustra! No capturó ningún hombre, pero sí un cadaver. Extraña es la existencia humana y siempre sin sentido: un bufón se le puede convertir en perdición. Quiero enseñar a los hombres el sentido de su ser [“:” CM / “-” K] que es el superhombre. Pero aún estoy lejos de ellos, y mi sentido no habla a sus sentidos. Un punto medio soy aún para el hombre entre un necio y un cadaver,
Trabajo sobre 1)–3). Ajusto léxico, sintaxis y algunos puntos de puntuación; señalo lo estrictamente necesario.
1) Ajustes
Puntos críticos
a) “el mercado se ocultó en la oscuridad”
barg sich in Dunkelheit → no reflexivo. → “el mercado quedó sumido en la oscuridad” (mejor que “se ocultó”).
b) “entonces se dispersó el pueblo”
da verlief sich das Volk → disolución progresiva. → “el pueblo se fue dispersando” (más dinámico).
c) “se sentó junto al muerto sobre la tierra”
Bien, pero: → “se sentó en el suelo junto al muerto” (más idiomático).
d) “estuvo hundido en pensamiento”
war in Gedanken versunken: → “quedó sumido en sus pensamientos”
e) “sobre el territorio”
Error:
über den Einsamen → “sobre el solitario” → “sobre el solitario”
Propuesta 1)
Entretanto llegó la tarde, y el mercado quedó sumido en la oscuridad; el pueblo se fue dispersando, pues incluso la curiosidad y el terror se cansan. Pero Zaratustra se sentó en el suelo junto al muerto y quedó sumido en sus pensamientos: así olvidó el tiempo. Finalmente se hizo de noche, y un viento frío sopló sobre el solitario.
2) Ajustes
a) “¡En verdad, una bonita pesca hizo hoy Zaratustra!”
no solo “extraña” → inquietante, siniestra → Mejor: → “Inquietante es la existencia humana”
e) “un bufón se le puede convertir en perdición”
Sintaxis incorrecta.
kann ihm zum Verhängniss werden: → “un bufón puede convertirse en su perdición”
f) “Quiero enseñar…”
Bien.
g) “que es el superhombre”
Falta fuerza del original:
welcher ist der Übermensch → definición enfática → Mejor: → “a saber: el superhombre” o “esto es: el superhombre”
→ Recomendación: “a saber: el superhombre”
h) “mi sentido no habla a sus sentidos”
Literal pero correcto.
Alternativa más idiomática: → “mi sentido no habla a sus sentidos” (puede mantenerse por fidelidad conceptual) ✔ Mantener.
i) “Un punto medio soy…”
Eine Mitte bin ich…: → mejor orden enfático: → “Soy aún un punto medio para los hombres…”
j) “para el hombre”
den Menschen (plural) → “para los hombres”
Propuesta 2)
Entonces se levantó Zaratustra y dijo a su corazón: «¡En verdad, una hermosa pesca hizo hoy Zaratustra! No capturó a ningún hombre, sino un cadáver. Inquietante es la existencia humana y siempre aún sin sentido: un bufón puede convertirse en su perdición. Quiero enseñar a los hombres el sentido de su ser: a saber, el superhombre. Pero aún estoy lejos de ellos, y mi sentido no habla a sus sentidos. Soy aún un punto medio para los hombres entre un necio y un cadáver».
3) Ajustes
a) “Dunkel ist…”
→ mantener paralelismo: → “Oscura es la noche, oscuros son los caminos…”
b) “Gefährte”
→ “compañero” correcto.
c) “dorthin”
→ “hasta allí” (más preciso que solo “allí”).
Propuesta 3)
Oscura es la noche, oscuros son los caminos de Zaratustra. Ven, tú, frío y rígido compañero; te llevo hasta allí donde te enterraré con mis manos.
Conjunto (1–3 integrados)
Entretanto llegó la tarde, y el mercado quedó sumido en la oscuridad; el pueblo se fue dispersando, pues incluso la curiosidad y el terror se cansan. Pero Zaratustra se sentó en el suelo junto al muerto y quedó sumido en sus pensamientos: así olvidó el tiempo. Finalmente se hizo de noche, y un viento frío sopló sobre el solitario.
Entonces se levantó Zaratustra y dijo a su corazón: «¡En verdad, una hermosa pesca hizo hoy Zaratustra! No capturó a ningún hombre, sino un cadáver. Inquietante es la existencia humana y siempre aún sin sentido: un bufón puede convertirse en su perdición. Quiero enseñar a los hombres el sentido de su ser: a saber, el superhombre. Pero aún estoy lejos de ellos, y mi sentido no habla a sus sentidos. Soy aún un punto medio para los hombres entre un necio y un cadáver».
Oscura es la noche, oscuros son los caminos de Zaratustra. Ven, tú, frío y rígido compañero; te llevo hasta allí donde te enterraré con mis manos.
Observaciones finales (breves)
“Unheimlich” era el punto más delicado → “inquietante” mejora mucho el tono.
“Einsamen” → clave no perder “el solitario”.
“welcher ist…” → importante reforzar con “a saber”.
Cuando quieras, hacemos ahora la revisión global de todo Prólogo 6–7 (coherencia léxica, ritmo, repetición de términos como Beruf, Sinn, etc.).
Sí, hacemos la revisión.
Procedo a la revisión global de Prólogo 6–7 con criterio estrictamente filológico y editorial: coherencia léxica, ritmo, sintaxis y puntuación según el sistema que has fijado.
PRÓLOGO 4-5. Empiezo con el primer borrador; cuando esté, seguimos.
De acuerdo. Mantén el mismo criterio que has fijado para 1–3:
Puntuación tipo Kaufmann: contención de exclamaciones; preferencia por punto y coma frente a guiones cuando no haya valor enfático claro.
Apóstrofes y vocativos: con comas explícitas (“tú, …”), sin sobrecargar de signos.
“Mira,” para Siehe! como marcador deíctico.
Orden sintáctico: conservar el alemán cuando sostenga el tono; normalizar cuando entorpezca la claridad.
Léxico ya asentado: coherencia con ocaso, chusma, populacho, etc., si aparecen.
Cuando tengas el borrador de 4–5, lo reviso con foco en:
partículas (aber, doch, ja),
encadenamiento de subordinadas,
ritmo de períodos largos,
cierre de sección (cadencia final).
Empezamos con PRÓLOGO 4: 1)Zarathustra aber sahe das Volk an und wunderte sich. Dann sprach er also: 2)Der Mensch ist ein Seil, geknüpft zwischen Thier und Übermensch, — ein Seil über einem Abgrunde. Ein gefährliches Hinüber, ein gefährliches Auf-dem-Wege, ein gefährliches Zurückblicken, ein gefährliches Schaudern und Stehenbleiben. 1. Pero Zaratustra miró al pueblo y se maravilló. Entonces habló así: 2. El hombre es una cuerda anudada entre animal y superhombre – una cuerda sobre un abismo. Un peligroso a través, un peligroso sobre-el-camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso temblar y detenerse.
Revisión directa, con ajuste léxico y rítmico, manteniendo tu línea.
1)
Original Zarathustra aber sahe das Volk an und wunderte sich. Dann sprach er also:
Propuesta Pero Zaratustra miró al pueblo y se maravilló. Luego habló así:
aber → pero: coherente con tu criterio.
Dann → luego: algo más sobrio que entonces en este encadenamiento narrativo.
sprach er also → habló así: correcto y ya fijado en tu edición.
2)
Original Der Mensch ist ein Seil, geknüpft zwischen Thier und Übermensch, — ein Seil über einem Abgrunde. Ein gefährliches Hinüber, ein gefährliches Auf-dem-Wege, ein gefährliches Zurückblicken, ein gefährliches Schaudern und Stehenbleiben.
Propuesta El hombre es una cuerda, anudada entre el animal y el superhombre; una cuerda sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso estar en camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y detenerse.
Comentario técnico
1. Segmentación y puntuación
Sustituyo el guion por punto y coma → línea Kaufmann.
Introduzco coma tras cuerda para aislar geknüpft (participio explicativo).
2. Léxico clave
Thier → el animal Mejor con artículo: da generalidad tipológica (no “animal” como cualidad abstracta).
Hinüber → pasar al otro lado Evita el calco “a través”, que aquí es inadecuado: no es medio, sino tránsito direccional.
Auf-dem-Wege → estar en camino Tu “sobre-el-camino” es demasiado literal y poco idiomático. estar en camino conserva el aspecto procesual.
Schaudern → estremecerse Más físico-existencial que temblar; encaja mejor con el tono.
3. Ritmo retórico
Se mantiene la estructura anafórica:
ein gefährliches … ein gefährliches …
→ un peligroso … un peligroso …
Correcto conservar la repetición sin variación: es martilleo conceptual.
Si quieres, en la siguiente pasada podemos afinar aún más:
la serie (Hinüber / Auf-dem-Wege / Zurückblicken) como tríada de movimiento,
y el cierre (Schaudern und Stehenbleiben) como colapso del movimiento,
porque ahí hay una microestructura muy precisa que conviene preservar también semánticamente.
Kaufmann traduce; » … a rope tied between beast and overman»; Del Caro: «… a rope fastened between animal and overman.» Si ves la posibilidad, prescindiría del artículo.
Sí, es viable y, en este pasaje, estilísticamente ventajoso: gana densidad y acerca el tono a la formulación gnómica del alemán.
Ajuste propuesto
El hombre es una cuerda, anudada entre animal y superhombre; una cuerda sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso estar en camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y detenerse.
Justificación técnica
“zwischen Thier und Übermensch” El alemán carece de artículo → lectura tipológica, no referencial. Omitirlo en español reproduce mejor esa abstracción.
Efecto retórico
entre animal y superhombre funciona como eje conceptual, no como entidades concretas.
Evita el leve “peso” discursivo de el animal / el superhombre.
Coherencia con tu línea Ya estás tendiendo a una prosa más condensada y sapiencial; esta omisión encaja bien con ese registro.
Matiz a vigilar
En otros contextos, animal sin artículo puede sonar más cualitativo (“lo animal”) que tipológico (“el animal como especie”). Aquí, sin embargo, la simetría con superhombre sostiene correctamente la lectura.
Si quieres, en la siguiente sección podemos decidir si mantienes sistemáticamente esta omisión en pares conceptuales (Mensch / Tier, Leib / Seele, etc.) o si la reservas para pasajes de alta densidad aforística como este.
3)Was gross ist am Menschen, das ist, dass er eine Brücke und kein Zweck ist: was geliebt werden kann am Menschen, das ist, dass er ein Übergang und ein Untergang ist. 4)Ich liebe Die, welche nicht zu leben wissen, es sei denn als Untergehende, denn es sind die Hinübergehenden. Ich liebe die grossen Verachtenden, weil sie die grossen Verehrenden sind und Pfeile der Sehnsucht nach dem andern Ufer. 3)Lo que es grande en el hombre es que es un puente y no un fin: lo que puede ser amado en el hombre es que es un ir más allá y un descenso. 4) Amo a aquellos que no saben vivir excepto como quienes descienden [“,” CM/ nada en K.] porque son los que pasan al otro lado. 5) Amo a los grandes despreciadores porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo por la otra orilla.
Voy directo a propuesta depurada y luego comento los puntos críticos.
3)
Propuesta Lo que es grande en el hombre es que es un puente y no un fin; lo que puede ser amado en el hombre es que es un tránsito y un ocaso.
4)
Propuesta Amo a aquellos que no saben vivir sino como quienes perecen, pues son los que pasan al otro lado.
5)
Propuesta Amo a los grandes despreciadores, porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo hacia la otra orilla.
Comentario técnico
1. Übergang und Untergang
Aquí está el núcleo.
Übergang Tu “ir más allá” es semánticamente correcto, pero demasiado interpretativo. Mejor:
tránsito → más nominal, más abstracto, más aforístico.
Untergang Has puesto “descenso”, pero esto diluye el campo semántico nietzscheano. Dado tu criterio ya fijado:
ocaso → coherente, técnico, y cargado de resonancia interna.
→ La pareja queda: tránsito / ocaso que además mantiene cierta simetría fónica y conceptual.
2. es sei denn als Untergehende
Tu versión:
“como quienes descienden”
Problema: repite el error semántico anterior.
Opciones posibles:
los que perecen
los que se consumen
los que se hunden
He optado por: → quienes perecen
Razones:
evita literalismo torpe (“los que ocasan” sería inviable),
mantiene dirección hacia la desaparición, no simple movimiento descendente,
suena gnómico.
3. Hinübergehenden
Mantengo: → los que pasan al otro lado
Coherente con:
Hinüber anterior,
y tu línea ya asentada.
4. Sehnsucht nach dem andern Ufer
Tu:
“anhelo por la otra orilla”
Ajuste mínimo: → hacia la otra orilla
nach aquí es claramente direccional.
por suena más causal que teleológico.
5. Puntuación
punto y coma en 3) → correcto según tu pauta Kaufmann.
coma antes de porque en 5) → mantiene ritmo clásico castellano.
Resultado global (bloque continuo)
Lo que es grande en el hombre es que es un puente y no un fin; lo que puede ser amado en el hombre es que es un tránsito y un ocaso. Amo a aquellos que no saben vivir sino como quienes perecen, pues son los que pasan al otro lado. Amo a los grandes despreciadores, porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo hacia la otra orilla.
Si quieres, en la siguiente pasada podemos afinar “perecen” vs. “se hunden” vs. “se consumen”, porque ahí hay un matiz interpretativo relevante en relación con Untergang como figura del sacrificio creador.
En 3), sin embargo, tanto CM como Kaufmann ponen dos puntos: «… und kein Zweck ist: was geliebt werden kann»; «he is a bridge and not an end: what can be loved in man …»
Correcto; ahí el dos puntos está bien justificado y, en este caso, conviene mantenerlo.
Razón estructural
En alemán:
das ist, dass … : was … das ist, dass …
El segundo miembro no es simplemente coordinado, sino que funciona como explicación/expansión paralela del primero. El “:” introduce una especie de reformulación enfática, no una mera yuxtaposición.
Kaufmann lo percibe bien: no es ritmo de ;, sino de definición que se despliega en dos fases.
Propuesta ajustada
Lo que es grande en el hombre es que es un puente y no un fin: lo que puede ser amado en el hombre es que es un tránsito y un ocaso.
Nota de criterio
Esto no contradice tu pauta general (reducir guiones → punto y coma), porque aquí:
no sustituimos un guion,
sino que respetamos un valor lógico fuerte ya presente en la tradición editorial (CM, Kaufmann),
y además el español admite perfectamente este uso definitorio del dos puntos.
Si revisas el conjunto del prólogo, este tipo de dos puntos suele aparecer en:
definiciones,
sentencias aforísticas,
paralelismos conceptuales fuertes.
Este es un caso prototípico, por lo que yo lo fijaría como uso preferente aquí.
6)Ich liebe Die, welche nicht erst hinter den Sternen einen Grund suchen, unterzugehen und Opfer zu sein: sondern die sich der Erde opfern, dass die Erde einst des Übermenschen werde. 7)Ich liebe Den, welcher lebt, damit er erkenne, und welcher erkennen will, damit einst der Übermensch lebe. Und so will er seinen Untergang. 8)Ich liebe Den, welcher arbeitet und erfindet, dass er dem Übermenschen das Haus baue und zu ihm Erde, Thier und Pflanze vorbereite: denn so will er seinen Untergang. 9)Ich liebe Den, welcher seine Tugend liebt: denn Tugend ist Wille zum Untergang und ein Pfeil der Sehnsucht. 10)Ich liebe Den, welcher nicht einen Tropfen Geist für sich zurückbehält, sondern ganz der Geist seiner Tugend sein will: so schreitet er als Geist über die Brücke. 11)Ich liebe Den, welcher aus seiner Tugend seinen Hang und sein Verhängniss macht: so will er um seiner Tugend willen noch leben und nicht mehr leben. 12)Ich liebe Den, welcher nicht zu viele Tugenden haben will. Eine Tugend ist mehr Tugend, als zwei, weil sie mehr Knoten ist, an den sich das Verhängniss hängt. 13)Ich liebe Den, dessen Seele sich verschwendet, der nicht Dank haben will und nicht zurückgiebt: denn er schenkt immer und will sich nicht bewahren. 6)Amo a aquellos que no buscan primero detrás de las estrellas una razón para descender y ser sacrificio [“:” CM/”,” K] sino que se sacrifican ellos para que la tierra un día sea del superhombre. 7)Amo a aquel que vive para conocer, [“,” en CM y K: “no simple suma, sino dos predicaciones completas con sujeto implícito repetido”] y que quiere conocer para que un día viva el superhombre. Y así quiere su ocaso. 8)Amo a aquel que trabaja e inventa para construir la casa para el superhombre y preparar tierra, animal y planta para él[“:” CM y K] porque así quiere su ocaso. 9)Amo a aquel que ama su virtud [“:” CM/ “,” K] porque virtud es voluntad hacia el ocaso y una flecha del anhelo. 10)Amo a aquel que no retiene para sí una gota del espíritu sino que quiere ser por entero el espíritu de su virtud [“:” CM y K]así camina como espíritu sobre el puente. 11)Amo a aquel que de su virtud hace su inclinación y su destino [“:” CM y K] así quiere, por el bien de su virtud, vivir aún y ya no vivir. 12)Amo a aquel que no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es más virtud que dos [“,” CM y K] porque es más nudo del que cuelga el destino. 13)Amo a aquel cuya virtud se dilapida, el que no quiere tener gracias y no devuelve [“:” CM y K] porque regala siempre y no quiere conservarse a sí mismo.
Paso a una versión consolidada con ajustes finos de léxico, sintaxis y puntuación, manteniendo tu línea (densidad, paralelismo, y uso selectivo de dos puntos).
Propuesta revisada (6–13)
Amo a aquellos que no buscan primero, detrás de las estrellas, un fundamento para perecer y ser sacrificio; sino que se sacrifican a la tierra, para que la tierra llegue a ser algún día del superhombre.
Amo a aquel que vive para conocer, y que quiere conocer para que algún día viva el superhombre. Y así quiere su ocaso.
Amo a aquel que trabaja e inventa para construir la casa del superhombre y preparar para él tierra, animal y planta: pues así quiere su ocaso.
Amo a aquel que ama su virtud: pues virtud es voluntad de ocaso y una flecha del anhelo.
Amo a aquel que no retiene para sí ni una gota de espíritu, sino que quiere ser enteramente el espíritu de su virtud: así avanza, como espíritu, sobre el puente.
Amo a aquel que de su virtud hace su inclinación y su destino: así quiere, por mor de su virtud, vivir aún y ya no vivir.
Amo a aquel que no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es más virtud que dos, porque es más nudo del que pende el destino.
Amo a aquel cuya alma se prodiga, que no quiere agradecimiento ni devuelve nada: pues siempre regala y no quiere conservarse.
Comentario técnico
1. untergehen / Untergang
He unificado:
untergehen → perecer
Untergang → ocaso (según tu criterio ya fijado)
Esto evita mezclar campos semánticos (descender, hundirse, etc.).
2. einen Grund suchen
Tu “una razón” es correcto, pero:
fundamento → más ontológico, menos psicológico.
Encaja mejor con el tono filosófico del pasaje.
3. sich der Erde opfern
Ajuste clave:
“se sacrifican a la tierra” (no “ellos”)
dativo → dirección/consagración.
4. dass die Erde einst des Übermenschen werde
Mantengo:
“llegue a ser … del superhombre”
Es una construcción deliberadamente extraña (eco del genitivo alemán). Conviene no normalizarla demasiado.
5. Serie “Ich liebe den…”
He normalizado a:
“Amo a aquel…” / “Amo a aquellos…”
→ Evito alternancia innecesaria y mantengo cadencia.
6. Dos puntos vs. punto y coma
Criterio aplicado:
Dos puntos cuando hay:
definición (virtud es…),
consecuencia enfática (so…),
reformulación.
Punto y coma cuando hay:
contraste (nicht … sondern).
Ejemplo clave:
6) → ; sino que… ✔ correcto
9), 10), 11), 13) → : ✔ adecuado
7. Léxico fino
“por mor de su virtud” → más elevado que “por el bien de…”; mantiene tono sapiencial.
“avanza” (no camina) → más neutro y menos coloquial.
“pende el destino” → más tenso que cuelga; evita tono físico demasiado concreto.
“alma se prodiga” → mejora “se dilapida” (demasiado económico/negativo).
8. Dank haben will
Tu:
“no quiere tener gracias” → incorrecto semánticamente
Ajuste:
“no quiere agradecimiento”
9. Ritmo global
Se mantiene:
anáfora estricta: Amo a aquel…
periodos cerrados, no fragmentados
progresión intensiva hacia el sacrificio total
Punto opcional a decidir
En 10):
“ni una gota de espíritu”
Podría ser:
“ni una gota de espíritu para sí” (más literal)
o dejarlo como está (más fluido)
Si quieres, en la siguiente pasada podemos afinar:
la coherencia absoluta entre “perecer / ocaso” en todo el prólogo,
y el campo semántico de Sehnsucht (anhelo, ansia, nostalgia activa), que aquí empieza a acumular peso conceptual.
14)Ich liebe Den, welcher sich schämt, wenn der Würfel zu seinem Glücke fällt und der dann fragt: bin ich denn ein falscher Spieler? — denn er will zu Grunde gehen. 15)Ich liebe Den, welcher goldne Worte seinen Thaten voraus wirft und immer noch mehr hält, als er verspricht: denn er will seinen Untergang. 16)Ich liebe Den, welcher die Zukünftigen rechtfertigt und die Vergangenen erlöst: denn er will an den Gegenwärtigen zu Grunde gehen. 17)Ich liebe Den, welcher seinen Gott züchtigt, weil er seinen Gott liebt: denn er muss am Zorne seines Gottes zu Grunde gehen. 18)Ich liebe Den, dessen Seele tief ist auch in der Verwundung, und der an einem kleinen Erlebnisse zu Grunde gehen kann: so geht er gerne über die Brücke. 19)Ich liebe Den, dessen Seele übervoll ist, so dass er sich selber vergisst, und alle Dinge in ihm sind: so werden alle Dinge sein Untergang. 20)Ich liebe Den, der freien Geistes und freien Herzens ist: so ist sein Kopf nur das Eingeweide seines Herzens, sein Herz aber treibt ihn zum Untergang. 21)Ich liebe alle Die, welche wie schwere Tropfen sind, einzeln fallend aus der dunklen Wolke, die über den Menschen hängt: sie verkündigen, dass der Blitz kommt, und gehn als Verkündiger zu Grunde. 22)Seht, ich bin ein Verkündiger des Blitzes und ein schwerer Tropfen aus der Wolke: dieser Blitz aber heisst Übermensch. — 14) Amo a aquel que se avergüenza cuando el dado cae a su suerte y que entonces pregunta [“:” CM/”,” K] ‘¿Soy entonces un jugador deshonesto?’ [“-” CM/”.” K] Porque quiere sucumbir. 15)Amo a aquel que arroja palabras de oro delante de sus actos y siempre cumple más de lo que promete [“:” CM y K] porque quiere su ocaso. 16)Amo a aquel que justifica a los futuros y redime a los pasados [“:” CM y K] porque quiere sucumbir a través de los presentes. 17) Amo a aquel que castiga a su Dios porque ama a su Dios [“:” CM y K] pues debe sucumbir por la cólera de su Dios. 18) Amo a aquel cuya alma es profunda también en la herida, y que puede sucumbir por un pequeño acontecimiento [“:” CM y K] así marcha de buena gana sobre el puente. 19) Amo a aquel cuya alma está rebosante, de modo que se olvida de sí mismo, y todas las cosas están en él: así todas las cosas se vuelven su ocaso. 20) Amo a aquel que es de espíritu libre y de corazón libre [“:” CM y K] así es su cabeza sólo las entrañas de su corazón, pero su corazón lo empuja al ocaso. 21) Amo a todos los que son pesadas gotas, cayendo una por una desde oscura nube que cuelga sobre los hombres [“:” CM y K] ellos anuncian que el relámpago llega y sucumben como heraldos. 22) Mirad, soy un heraldo del relámpago y una pesada gota de la nube [“:” CM/ “,” K] pero este relámpago se llama superhombre.” – [¿“guión mantenido en cierre narrativo tras discurso directo”?]
Presento una versión ajustada 14–22, afinando léxico clave (Untergang / zu Grunde gehen), preposiciones y puntuación (dos puntos en valores definitorios/consecutivos; punto y coma en contrastes).
Propuesta revisada (14–22)
Amo a aquel que se avergüenza cuando el dado cae a su favor, y que entonces pregunta: «¿soy, pues, un jugador falso?»; pues quiere perecer.
Amo a aquel que arroja palabras de oro por delante de sus actos y siempre cumple más de lo que promete: pues quiere su ocaso.
Amo a aquel que justifica a los venideros y redime a los pasados: pues quiere perecer a manos de los presentes.
Amo a aquel que castiga a su dios porque ama a su dios: pues debe perecer por la cólera de su dios.
Amo a aquel cuya alma es profunda incluso en la herida, y que puede perecer por una pequeña vivencia: así cruza de buen grado el puente.
Amo a aquel cuya alma está desbordante, de modo que se olvida de sí mismo, y todas las cosas están en él: así todas las cosas se vuelven su ocaso.
Amo a aquel que es de espíritu libre y de corazón libre: así su cabeza es sólo la entraña de su corazón; pero su corazón lo empuja al ocaso.
Amo a todos los que son como pesadas gotas, cayendo una a una de la oscura nube que pende sobre los hombres: anuncian que el rayo viene y perecen como heraldos.
Mirad, soy un heraldo del rayo y una pesada gota de la nube: este rayo se llama superhombre. —
Comentario técnico
1. zu Grunde gehen / Untergang
zu Grunde gehen → perecer (consistente y no metafórico excesivo).
Untergang → ocaso (según tu criterio fijado).
Evito alternancias como sucumbir para mantener sistema estable.
2. 14) der Würfel … zu seinem Glücke fällt
“cae a su favor”: más idiomático que “a su suerte”.
“Spieler falsch” → “jugador falso” Mejor que deshonesto: más literal y más seco.
Puntuación:
dos puntos tras pregunta → correcto (CM).
punto y coma + pues → buen cierre lógico.
3. 16) an den Gegenwärtigen zu Grunde gehen
Ajuste importante:
“a manos de los presentes” → evita el forzado “a través de” y conserva la idea de consumación por mediación.
4. 18) Erlebnisse
“vivencia” mejor que acontecimiento:
más interior,
más fiel al campo fenomenológico de Nietzsche.
5. 20) Eingeweide
Mantengo:
“entraña” (singular) → evita crudeza excesiva de entrañas y suena más conceptual.
División:
; pero… → respeta el giro adversativo interno.
6. 21) schwere Tropfen
“como pesadas gotas” → introduce el wie implícito en el valor comparativo.
“pende” (no cuelga): más tenso y literario.
Blitz → rayo
En español, rayo es más natural que relámpago en este contexto profético breve.
Puedes mantener relámpago si quieres coherencia con otras secciones; aquí ambas opciones son defendibles.
7. 22) cierre
“Mirad,” → mantiene tu solución para Seht.
Dos puntos correctos (definición).
Guion final —:
recomendable mantenerlo como cierre suspendido del discurso.
Funciona bien como marca de cadencia.
Resultado global (continuidad retórica)
Anáfora intacta (Amo a aquel…)
Gradación hacia:
disolución del yo,
identificación con el devenir,
culminación en rayo / superhombre
Punto opcional a decidir
rayo vs. relámpago
rayo → más seco, más bíblico.
relámpago → más visual, más fenomenológico.
Dado que ya usaste “relámpago” en el Prólogo 1–3, podrías mantener coherencia y revertir aquí si lo prefieres.
Si quieres, en la siguiente pasada podemos ensamblar PRÓLOGO 4 completo en bloque continuo (como pides para el blog), con ajuste final de cadencia global.
Sí: preferiría «relámpago»; además, creo que es nuestra traducción habitual. Si quieres, ensamblamos PRÓLOGO 4; pero los párrafos breves irían «sueltos.» Ante la imposibilidad de reunir varios en un único párrafo en prosa, Kaufmann mantiene los párrafos sueltos del texto alemán.
De acuerdo: mantengo “relámpago” y conservo la segmentación en párrafos breves, siguiendo a Kaufmann. Integro todo el PRÓLOGO 4 con los ajustes ya fijados.
Pero Zaratustra miró al pueblo y se maravilló. Luego habló así:
El hombre es una cuerda, anudada entre animal y superhombre; una cuerda sobre un abismo. Un peligroso pasar al otro lado, un peligroso estar en camino, un peligroso mirar atrás, un peligroso estremecerse y detenerse.
Lo que es grande en el hombre es que es un puente y no un fin: lo que puede ser amado en el hombre es que es un tránsito y un ocaso.
Amo a aquellos que no saben vivir sino como quienes perecen, pues son los que pasan al otro lado.
Amo a los grandes despreciadores, porque son los grandes veneradores y flechas del anhelo hacia la otra orilla.
Amo a aquellos que no buscan primero, detrás de las estrellas, un fundamento para perecer y ser sacrificio; sino que se sacrifican a la tierra, para que la tierra llegue a ser algún día del superhombre.
Amo a aquel que vive para conocer, y que quiere conocer para que algún día viva el superhombre. Y así quiere su ocaso.
Amo a aquel que trabaja e inventa para construir la casa del superhombre y preparar para él tierra, animal y planta: pues así quiere su ocaso.
Amo a aquel que ama su virtud: pues virtud es voluntad de ocaso y una flecha del anhelo.
Amo a aquel que no retiene para sí ni una gota de espíritu, sino que quiere ser enteramente el espíritu de su virtud: así avanza, como espíritu, sobre el puente.
Amo a aquel que de su virtud hace su inclinación y su destino: así quiere, por mor de su virtud, vivir aún y ya no vivir.
Amo a aquel que no quiere tener demasiadas virtudes. Una virtud es más virtud que dos, porque es más nudo del que pende el destino.
Amo a aquel cuya alma se prodiga, que no quiere agradecimiento ni devuelve nada: pues siempre regala y no quiere conservarse.
Amo a aquel que se avergüenza cuando el dado cae a su favor, y que entonces pregunta: «¿soy, pues, un jugador falso?»; pues quiere perecer.
Amo a aquel que arroja palabras de oro por delante de sus actos y siempre cumple más de lo que promete: pues quiere su ocaso.
Amo a aquel que justifica a los venideros y redime a los pasados: pues quiere perecer a manos de los presentes.
Amo a aquel que castiga a su dios porque ama a su dios: pues debe perecer por la cólera de su dios.
Amo a aquel cuya alma es profunda incluso en la herida, y que puede perecer por una pequeña vivencia: así cruza de buen grado el puente.
Amo a aquel cuya alma está desbordante, de modo que se olvida de sí mismo, y todas las cosas están en él: así todas las cosas se vuelven su ocaso.
Amo a aquel que es de espíritu libre y de corazón libre: así su cabeza es sólo la entraña de su corazón; pero su corazón lo empuja al ocaso.
Amo a todos los que son como pesadas gotas, cayendo una a una de la oscura nube que pende sobre los hombres: anuncian que el relámpago viene y perecen como heraldos.
Mirad, soy un heraldo del relámpago y una pesada gota de la nube: este relámpago se llama superhombre. —
Observación final (menor, pero relevante)
Has logrado aquí algo importante:
sistema léxico estable (perecer / ocaso / relámpago),
ritmo anafórico intacto,
puntuación coherente (dos puntos en definiciones, punto y coma en contraste),
y una cadencia ascendente muy limpia hacia el cierre.
Si en una revisión posterior quieres afinar algo, el único punto discutible sería:
“cruza de buen grado el puente” vs. “pasa de buen grado”
pero es una cuestión de matiz, no de corrección.
Cuando quieras, pasamos a PRÓLOGO 5.
1)Als Zarathustra diese Worte gesprochen hatte, sahe er wieder das Volk an und schwieg. „Da stehen sie“, sprach er zu seinem Herzen, „da lachen sie: sie verstehen mich nicht, ich bin nicht der Mund für diese Ohren. Muss man ihnen erst die Ohren zerschlagen, dass sie lernen, mit den Augen hören? Muss man rasseln gleich Pauken und Busspredigern? Oder glauben sie nur dem Stammelnden? 1)Cuando Zaratustra hubo dicho estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. “Ahí están, dijo a su corazón, ahí se ríen [“:” CM/”,” K] no me entienden [“,” CM; “;” K] no soy la boca para estos oídos. ¿Debe uno primero hacerles añicos los oídos para que aprendan a escuchar con los ojos? ¿Debe uno primero retumbar como timbales y predicadores de penitencia? ¿O creen sólo al que tartamudea?
Propongo una versión ajustada, manteniendo tu línea y afinando puntuación, ritmo y algunas elecciones léxicas.
Propuesta
Cuando Zaratustra hubo pronunciado estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, ahí se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Hay que romperles primero los oídos, para que aprendan a oír con los ojos? ¿Hay que hacer estrépito como tambores y predicadores de penitencia? ¿O sólo creen al que tartamudea?»
Comentario técnico
1. gesprochen hatte
“hubo pronunciado” > “hubo dicho” → más formal, más acorde con el registro solemne.
2. Inserción parentética
Original:
„Da stehen sie“, sprach er zu seinem Herzen, „da lachen sie…“
Solución: → «Ahí están —dijo a su corazón—, ahí se ríen…»
El guion largo aquí es preferible:
inserción fluida,
evita acumulación de comas,
mantiene ritmo oral.
3. da lachen sie
Mantengo:
“ahí se ríen”
Repetición de da → bien conservada con ahí… ahí…
4. Dos puntos clave
“ahí se ríen: no me entienden…”
Aquí el dos puntos (CM) funciona mejor que coma o punto y coma:
introduce explicación inmediata.
5. Muss man…
Tu:
“¿Debe uno…?”
Ajuste: → “¿Hay que…?”
más idiomático en español,
evita el sujeto impersonal pesado uno,
mantiene fuerza retórica.
6. die Ohren zerschlagen
Tu:
hacerles añicos los oídos → expresivo pero algo coloquial
Propongo:
romperles los oídos
más sobrio, más directo.
7. rasseln gleich Pauken
Tu:
retumbar como timbales
Ajuste:
hacer estrépito como tambores
rasseln → ruido seco/áspero, no sólo resonancia.
tambores más neutro que timbales.
8. Bussprediger
Mantengo:
predicadores de penitencia
Correcto y ya asentado.
9. dem Stammelnden
Mantengo:
“al que tartamudea”
Bien resuelto: participio sustantivado.
Resultado estructural
Frase inicial narrativa → cerrada.
Bloque de discurso:
ritmo ternario:
constatación,
diagnóstico,
triple interrogación retórica.
Funciona bien como transición hacia el giro del prólogo.
Si quieres, en la siguiente intervención podemos revisar el resto de Prólogo 5 y ver cómo encaja con este tono (aquí empieza a intensificarse el contraste entre Zaratustra y el pueblo).
Falta muchísimo para acabar Prólogo 5, C(h)at. Me salen 17 párrafos. Al acabar, hacemos esa revisión.
De acuerdo. Mantén el mismo control fino que en este primer bloque; aquí Prólogo 5 exige sobre todo consistencia en el registro y tensión retórica sostenida.
Te dejo un breve esquema de control para los siguientes párrafos (sin intervenir aún en el texto):
Puntos de vigilancia para Prólogo 5
1. Partículas
doch / ja / denn / wohl / nur
Evitar traducción mecánica.
Decidir caso por caso si:
se explicitan (pues, en verdad, sólo…),
o se absorben en el tono.
2. man
Mantener:
“¿hay que…?” como solución base
Evitar alternancias innecesarias con:
uno, se, etc.
3. Campo semántico clave
Ya fijado en 4, conviene no desviarse:
Untergang → ocaso
zu Grunde gehen → perecer
Hinüber → pasar al otro lado
Blitz → relámpago
4. Ritmo interrogativo
Prólogo 5 tiene varias series:
evitar alargar demasiado las preguntas,
mantener golpe seco + paralelismo.
5. Registro
Evitar:
coloquialismos (añicos, darle caña, etc.)
Favorecer:
léxico sobrio, ligeramente elevado.
6. Puntuación
Dos puntos → definición / consecuencia inmediata
Punto y coma → contraste o giro
Guiones → sólo para incisos vivos, no sistemáticos
7. Repeticiones
No “mejorar” variando:
Nietzsche repite deliberadamente
Mantener:
estructuras paralelas aunque suenen insistentes
Cuando completes los 17 párrafos, hacemos:
revisión global de coherencia léxica,
ajuste de cadencia (especialmente finales de bloque),
y comprobación de unidad tonal con Prólogo 4.
Avanza cuando quieras.
Como el discurso de Zaratustra sigue, las comillas las cerramos al final, ¿No?
Sí. En este caso, lo más coherente es mantener el discurso abierto y cerrar comillas sólo al final del bloque completo.
Criterio
1. Unidad del discurso
En alemán:
Nietzsche abre comillas y no las cierra en cada párrafo.
Los cortes en párrafos son retóricos, no cambios de voz.
Evita fragmentar artificialmente la voz de Zaratustra
5. Excepción (no aplicable aquí)
Sólo cerrarías comillas intermedias si:
hay intervención de otro hablante, o
cambio claro de nivel narrativo
Conclusión
Para todo el Prólogo 5:
→ abre comillas al inicio del discurso de Zaratustra y ciérralas únicamente al final del último párrafo.
Cuando lo tengamos completo, revisamos también la consistencia de este marco en todo el prólogo.
2.Sie haben Etwas, worauf sie stolz sind. Wie nennen sie es doch, was sie stolz macht? Bildung nennen sie’s, es zeichnet sie aus vor den Ziegenhirten. Drum hören sie ungern von sich das Wort „Verachtung“. So will ich denn zu ihrem Stolze reden. So will ich ihnen vom Verächtlichsten sprechen: das aber ist der letzte Mensch.“ 2. Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo lo llaman, a lo que los hace orgullosos? Educación lo llaman [“,” CM/ “;” K] los distingue frente a los pastores de cabras. Por eso escuchan a disgusto la palabra “desprecio” aplicada a ellos. Así quiero entonces hablar a su orgullo. Así quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre.
Propongo una versión ajustada, con correcciones de sintaxis, puntuación y algunos matices léxicos.
Propuesta
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo llaman a eso que los enorgullece? Lo llaman educación; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso no les gusta oír de sí mismos la palabra «desprecio». Así quiero, pues, hablar a su orgullo. Así quiero hablarles de lo más despreciable: eso, sin embargo, es el último hombre.»
Comentario técnico
1. Wie nennen sie es doch…
Mejor:
“¿Cómo llaman a eso que los enorgullece?”
Evita repetición torpe (lo llaman… lo que los hace orgullosos).
doch → se absorbe en el tono interrogativo; no necesita traducción explícita.
2. Bildung nennen sie’s
Solución:
“Lo llaman educación; …”
Punto y coma (Kaufmann) adecuado:
une denominación + consecuencia.
3. es zeichnet sie aus vor den Ziegenhirten
“eso los distingue de los pastores de cabras”
Mejor que “frente a”:
en español, distinguir de es la construcción idiomática.
4. Drum hören sie ungern…
Tu:
“escuchan a disgusto…”
Ajuste:
“no les gusta oír…”
Más natural y directo.
5. von sich das Wort „Verachtung“
“de sí mismos la palabra «desprecio»”
Mantiene estructura reflexiva correcta.
6. So will ich denn…
Mantengo:
“Así quiero, pues…”
denn → pues (ligero valor consecutivo).
7. das aber ist…
Aquí el punto fino:
Tu:
“pero eso es…”
Propongo: → “eso, sin embargo, es…”
Razón:
aber no es oposición fuerte, sino giro irónico/enfático.
sin embargo suena más cercano al matiz.
Resultado estructural
Tres movimientos claros:
diagnóstico (orgullo → Bildung),
reacción (rechazo de “desprecio”),
giro (introducción del “último hombre”).
El cierre: → prepara el descenso conceptual del discurso.
Si quieres, en la siguiente pasada podemos vigilar especialmente cómo introduces “el último hombre”, porque a partir de aquí cambia el registro: de diagnóstico a tipología satírica.
Estamos traduciendo «aber» siempre «pero». ¿Me aclaras un poco los criterios para emplear esta otra opción de «sin embargo»?
Conviene distinguir dos planos en aber: (i) valor lógico (oposición fuerte vs. giro/rectificación), y (ii) posición en la frase. A partir de ahí, decides si “pero” basta o si es preferible “sin embargo”.
1) Valores de aber en Nietzsche
A. Oposición fuerte (contraste nítido)
Estructura típica: A, aber B donde B corrige/niega A.
Traducción preferente: pero
Ej.: …nicht X, aber Y → no X, pero Y
B. Giro/rectificación (adversativa débil)
Introduce un cambio de foco, una precisión o un remate irónico más que una oposición lógica dura.
Traducciones posibles:
pero (si quieres máxima literalidad)
sin embargo / no obstante (si buscas marcar el giro con más relieve)
C. Uso discursivo (partícula de enlace)
aber aparece casi como marcador conversacional (cambio de tono, énfasis), con oposición mínima.
A menudo se absorbe (no se traduce) o se suaviza.
2) Criterios operativos
Mantén “pero” cuando:
hay contraste explícito entre dos miembros,
la frase es breve y tajante,
quieres uniformidad sistemática (tu política actual).
Considera “sin embargo” cuando:
aber introduce un giro enfático dentro de una misma línea de pensamiento (no dos tesis enfrentadas),
aparece tras pausa fuerte (coma/dos puntos) y funciona como remate,
el español con pero queda demasiado plano o ambiguo.
Evita “sin embargo” cuando:
rompe el ritmo aforístico (es más pesado),
hay repetición anafórica cercana (pero… pero… puede ser preferible por martilleo),
la oposición es clara y directa.
3) Aplicación a tu caso
das aber ist der letzte Mensch
Aquí no hay A vs. B, sino:
señalamiento + giro final (casi deíctico/teatral).
Opciones:
“pero eso es el último hombre”
más literal, más seco
coherente con tu norma global
“eso, sin embargo, es el último hombre”
enfatiza el giro revelador
más marcado retóricamente
“y eso es el último hombre” (opción mínima)
elimina adversatividad explícita
a veces defendible en Nietzsche
4) Recomendación para tu edición
Dado tu criterio declarado:
usar sistemáticamente “aber” → “pero”
→ Mantendría aquí:
“…: pero eso es el último hombre.”
y reservaría “sin embargo” sólo para casos donde:
el aber sea claramente inciso parentético o
el español con pero produzca ambigüedad real.
5) Regla breve (para uso continuo)
aber = pero por defecto
aber = sin embargo sólo si funciona como giro interno no contrastivo y el énfasis lo justifica
aber = Ø (omitido) en usos puramente discursivos
Si quieres, en la revisión final del prólogo podemos hacer un barrido completo de todos los “aber” y comprobar si alguno merece tratamiento excepcional sin romper tu coherencia global.
Sí, a ver si hacemos ese «barrido» de todos los «aber.» De momento dejamos aquí » :pero eso es el último hombre,» si te parece.
De acuerdo: aquí dejamos “: pero eso es el último hombre.” Es consistente con tu norma y no desentona en el ritmo.
Sobre el “barrido” de aber
Cuando termines el Prólogo, podemos hacer una revisión sistemática con este procedimiento:
1. Clasificación rápida de cada aber
Para cada ocurrencia:
A vs. B (contraste fuerte) → pero (sin discusión)
giro/enfasis interno → revisar si pero basta o conviene matizar
partícula débil/discursiva → posible omisión o absorción
2. Comprobaciones concretas
¿Hay verdadera oposición lógica? → si no, sospechar de pero mecánico
¿El aber cae tras dos puntos o coma fuerte? → candidato a giro enfático
¿Hay acumulación de “pero” en pocas líneas? → valorar variación o supresión puntual
3. Criterio editorial (el tuyo)
Mantener:
coherencia > variación estilística
Permitir excepciones sólo si:
mejoran claridad lógica, o
evitan un efecto torpe en español
4. Resultado esperado
Un sistema así:
85–90% → pero
casos puntuales → ajuste consciente
cero arbitrariedad
Cuando completes Prólogo 5, hacemos ese barrido con lista exhaustiva (línea por línea) y dejamos fijado el criterio para el resto de la obra.
3.Und also sprach Zarathustra zum Volke: Es ist an der Zeit, dass der Mensch sich sein Ziel stecke. Es ist an der Zeit, dass der Mensch den Keim seiner höchsten Hoffnung pflanze. Noch ist sein Boden dazu reich genug. Aber dieser Boden wird einst arm und zahm sein, und kein hoher Baum wird mehr aus ihm wachsen können. Wehe! Es kommt die Zeit, wo der Mensch nicht mehr den Pfeil seiner Sehnsucht über den Menschen hinaus wirft, und die Sehne seines Bogens verlernt hat, zu schwirren! 3.Y así habló Zaratustra al pueblo: “Es el momento de que el hombre se fije su meta. Es el momento de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo lo bastante rico para ello. Pero este suelo estará un día pobre y exhausto, y ningún árbol alto podrá crecer ya desde él. Ay, ¡llega el momento en que el hombre no lanzará más la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá desaprendido a zumbar!
Propuesta depurada, manteniendo tu línea y ajustando algunos puntos léxicos y de ritmo.
Propuesta
Y así habló Zaratustra al pueblo: «Es tiempo de que el hombre se fije su meta. Es tiempo de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo bastante rico para ello. Pero este suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre no lanzará ya la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado cómo vibrar.»
Comentario técnico
1. Es ist an der Zeit
“Es tiempo de que…” mejor que “Es el momento de que…” → más sentencioso, menos circunstancial.
2. pflanze
Mantengo:
“plante el germen”
Alternativa posible: siembre (más orgánico), pero plante es más literal y firme.
3. Noch ist sein Boden dazu reich genug
Ajuste:
“Aún es su suelo bastante rico para ello”
Evita inversión algo forzada de “Aún es su suelo lo bastante…”
4. arm und zahm
Tu:
“pobre y exhausto”
Problema:
zahm = dócil, domesticado, no agotado.
→ “pobre y dócil” Importante: introduce la idea de domesticación, clave para el “último hombre”.
5. aus ihm wachsen
Mejor:
“crecer de él”
desde él suena menos idiomático.
6. Wehe!
“¡Ay!” → correcto y suficiente
Evito duplicación (Ay, ¡…!) por economía expresiva.
7. die Sehne … verlernt hat, zu schwirren
Tu:
“habrá desaprendido a zumbar”
Ajuste:
“habrá olvidado cómo vibrar”
Razones:
verlernt → en español suena mejor como olvidar cómo…
schwirren → vibrar más neutro y menos onomatopéyico que zumbar
Resultado
Se mantiene:
tono profético,
paralelismo (Es tiempo… Es tiempo…),
progresión hacia la decadencia.
Se introduce correctamente:
zahm → dócil (clave conceptual),
campo semántico coherente con el “último hombre”.
Si quieres, en la siguiente pasada podemos vigilar cómo se desarrolla aquí la imagen del arco (Bogen / Sehne), porque reaparece como motivo técnico bastante preciso en Nietzsche.
La última frase en el alemán lleva dos exclamaciones: «Wehe! Es kommt die Zeit, wo der Mensch nicht mehr den Pfeil seiner Sehnsucht über den Menschen hinauf wirft, und die Sehne seines Biogen’s Verlernt hat, zu schwirren!» Kaufmann traduce: «Alas, the time is coming when man will no longer shoot the arrow of his longing beyond man, and the string of his bow will have forgotten how to whir!» ¿La dejamos así: «¡Ay! + Oraciónes enunciativas»?
Sí: en este caso es preferible “¡Ay!” + oración enunciativa (sin segunda exclamación). Es la solución más limpia en español y mantiene el valor de Wehe! como interjección autónoma de lamento, no como modalidad exclamativa de toda la proposición.
Justificación
1. Valor de Wehe!
Funciona como apóstrofe inicial (golpe profético).
No “contagia” necesariamente la modalidad de la frase que sigue.
2. Sintaxis del periodo
Wehe! Es kommt die Zeit, wo…
La subordinación (wo…) genera un periodo largo y articulado.
Forzarlo a exclamativo en español produce sobrecarga.
3. Uso en español culto
Es habitual:
«¡Ay! Llega el tiempo en que…»
Menos natural:
«¡Ay, llega el tiempo en que…!» (demasiado enfático para un periodo largo)
Propuesta fijada
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre no lanzará ya la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado cómo vibrar.
Nota de coherencia con tu edición
Esto encaja con tu política general:
contención de exclamaciones (influencia Kaufmann),
evitar “doble exclamación” en frases complejas,
mantener el tono profético sobrio, no declamatorio.
Regla práctica
Interjección breve (¡Ay!, ¡Oh!, etc.) → exclamativa
Periodo largo que sigue → enunciativo
Puedes fijarlo como criterio para todo el prólogo (y probablemente para el resto de la obra).
4)Ich sage euch: man muss noch Chaos in sich haben, um einen tanzenden Stern gebären zu können. Ich sage euch: ihr habt noch Chaos in euch. 5)Wehe! Es kommt die Zeit, wo der Mensch keinen Stern mehr gebären wird. Wehe! Es kommt die Zeit des verächtlichsten Menschen, der sich selber nicht mehr verachten kann. Seht! Ich zeige euch den letzten Menschen. 6)„Was ist Liebe? Was ist Schöpfung? Was ist Sehnsucht? Was ist Stern?“ — so fragt der letzte Mensch und blinzelt. 7)Die Erde ist dann klein geworden, und auf ihr hüpft der letzte Mensch, der Alles klein macht. Sein Geschlecht ist unaustilgbar, wie der Erdfloh; der letzte Mensch lebt am längsten. 4)Yo os digo: se debe aún tener caos en uno mismo para poder dar a luz a una estrella danzante. Yo os digo tenéis aún caos en vosotros. 5)¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre no dará ya a luz una estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, el que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre. 6)¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella? [“-” CM/ nada en K.] Así pregunta el último hombre, y parpadea, 7)La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, el que todo lo hace pequeño,Su raza es imposible de erradicar, como la de la pulga; el último hombre es el que más vive.
Propongo una versión ajustada de 4–7, corrigiendo sintaxis, puntuación y algunos puntos léxicos clave.
Propuesta
Yo os digo: hay que tener aún caos en uno mismo para poder dar a luz a una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre no dará ya a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, el que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.
«¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea.
La tierra se habrá vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, el que todo lo empequeñece. Su linaje es inextinguible, como el de la pulga de tierra; el último hombre es el que vive más tiempo.
Comentario técnico
1. man muss noch Chaos in sich haben
“hay que tener…” mejor que “se debe…” → más natural, menos burocrático.
2. Repetición enfática
“Yo os digo:” se mantiene dos veces (correcto).
Ajuste:
“aún tenéis caos en vosotros” (posición de aún más natural).
3. keinen Stern mehr
Añado:
“ninguna estrella”
Refuerza la negación absoluta (keinen … mehr).
4. Seht!
Mantengo:
“Mirad,” (según tu criterio para Siehe! / Seht!).
5. 6) discurso del “último hombre”
Mantengo el bloque como discurso directo interno:
comillas + guion:
«…?» —así pregunta…
Sin coma final:
cierre con punto → mejor cadencia.
6. blinzelt
“parpadea” correcto y suficiente.
7. Die Erde ist dann klein geworden
Mejor:
“se habrá vuelto entonces pequeña”
Futuro compuesto:
marca proyección profética.
8. Alles klein macht
Ajuste:
“todo lo empequeñece”
Evita repetición literal (hace pequeño).
9. Geschlecht
Tu:
raza
Ajuste:
linaje
Más neutro, menos biológico moderno.
10. unaustilgbar
“inextinguible” mejor que imposible de erradicar:
más compacto,
más literario.
11. Erdfloh
“pulga de tierra”
Mantiene literalidad sin tecnicismo.
12. lebt am längsten
Ajuste:
“vive más tiempo”
Más natural que “es el que más vive”.
Resultado
Ritmo:
alternancia entre sentencia → anuncio → caricatura.
Léxico:
más compacto, menos explicativo.
Puntuación:
consistente con tu línea Kaufmann.
Si quieres, en la siguiente pasada podemos vigilar un punto importante:
cómo modular el tono del “último hombre” (ligeramente irónico/satírico) sin perder la gravedad profética.
«ist geworden» es perfecto. ¿Por qué lo pasas a futuro perfecto? Common: «The earth hath then become small …»; Kaufmann: «The earth has become small …»
Tienes razón en señalarlo: no hay necesidad de pasar a futuro perfecto.
1. Valor de ist geworden
En alemán:
Perfekt con valor resultativo → estado ya consumado, presente con resultado.
Die Erde ist klein geworden → la tierra se ha vuelto pequeña (y lo es ahora en ese escenario).
2. Función en el pasaje
El contexto es:
proyección profética (Es kommt die Zeit…), pero
inmediatamente después, Nietzsche describe ese futuro como presente realizado.
Es un procedimiento típico: → presente escénico del porvenir.
3. Traducción adecuada
Por tanto, lo correcto es:
La tierra se ha vuelto entonces pequeña…
No:
se habrá vuelto (añade un matiz hipotético/inferencial que no está en el alemán),
ni se volverá (pierde el carácter de estado ya consumado).
4. Comparación con traducciones
Thomas Common → hath then become small (perfecto arcaizante, mismo valor resultativo)
Walter Kaufmann → has become small (presente perfecto estándar)
Ambos confirman: → resultado presente, no futuro hipotético
5. Corrección integrada
La frase queda:
La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, el que todo lo empequeñece.
6. Regla útil para tu edición
ist geworden → se ha vuelto
solo usar futuro perfecto (se habrá vuelto) si:
hay inferencia,
o distancia epistémica (no es el caso aquí).
Buena observación: aquí es importante no introducir matices temporales que Nietzsche no usa.
8)Wir haben das Glück erfunden“ — sagen die letzten Menschen und blinzeln. Sie haben die Gegenden verlassen, wo es hart war zu leben: denn man braucht Wärme. Man liebt noch den Nachbar und reibt sich an ihm: denn man braucht Wärme. 9)Krankwerden und Misstrauen-haben gilt ihnen sündhaft: man geht achtsam einher. Ein Thor, der noch über Steine oder Menschen stolpert! Ein wenig Gift ab und zu: das macht angenehme Träume. Und viel Gift zuletzt, zu einem angenehmen Sterben. 10)Man arbeitet noch, denn Arbeit ist eine Unterhaltung. Aber man sorgt, dass die Unterhaltung nicht angreife. Man wird nicht mehr arm und reich: Beides ist zu beschwerlich. Wer will noch regieren? Wer noch gehorchen? Beides ist zu beschwerlich. 11)Kein Hirt und Eine Heerde! Jeder will das Gleiche, Jeder ist gleich: wer anders fühlt, geht freiwillig in’s Irrenhaus. „Ehemals war alle Welt irre“ — sagen die Feinsten und blinzeln. 12)Man ist klug und weiss Alles, was geschehn ist: so hat man kein Ende zu spotten. Man zankt sich noch, aber man versöhnt sich bald — sonst verdirbt es den Magen. 13)Man hat sein Lüstchen für den Tag und sein Lüstchen für die ]Nacht: aber man ehrt die Gesundheit. „Wir haben das Glück erfunden“ — sagen die letzten Menschen und blinzeln. — 8)”Hemos inventado la felicidad” [“-” CM; “,” K]dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir [“:” CM; “,” K] porque se necesita calor. Aún se ama al vecino y se restriega uno contra él [“:” CM; “,” ] porque se necesita calor. 9)Enfermarse y tener desconfianza cuenta para ellos como pecaminoso [“:” CM y K] se camina con atención. ¡Un loco, el que aún tropieza con piedras o con hombres! [entre exclamaciones en CM y K] Un poco de veneno de cuando en cuando [“:” CM y K] eso da sueños placenteros. Y mucho veneno al final [“,” CM y K] para una muerte placentera. 10)Aún se trabaja, porque el trabajo es un entretenimiento. Pero se tiene cuidado de que el entretenimiento no agreda. No se es ya pobre y rico [“:” CM y K] ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún dirigir? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas. 11) ¡Ningún pastor y un solo rebaño! [entre exclamaciones en CM y K]: Cada uno quiere lo mismo, cada uno es igual a todos los demás [“:” en CM y K] el que siente de otro modo va por voluntad propia al manicomio. 12) “Antiguamente estaba todo el mundo loco” [“-” CM / “,” K] dicen los más sutiles, y parpadean. 13)Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido [“:” CM y K] así no hay fin para la burla. Aún se riñe, pero se reconcilia uno pronto [“-” CM y K] sino se echa a perder el estómago.
Propongo una versión depurada de 8–13, con ajustes de sintaxis, léxico y puntuación, manteniendo tu línea y la cadencia satírica del “último hombre”.
Propuesta
«Hemos inventado la felicidad», dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Aún se ama al prójimo y se restriega uno contra él: pues se necesita calor.
Enfermar y desconfiar les parece pecaminoso: se anda con cuidado. ¡Un necio, el que aún tropieza con piedras o con hombres! Un poco de veneno de vez en cuando: eso da sueños agradables. Y mucho veneno al final, para una muerte agradable.
Se trabaja aún, pues el trabajo es un entretenimiento. Pero se cuida de que el entretenimiento no dañe. Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas.
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien siente de otro modo va voluntariamente al manicomio. «Antes todo el mundo estaba loco», dicen los más finos, y parpadean.
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha sucedido: así no se acaba nunca de burlarse. Se riñe aún, pero se reconcilia uno pronto —si no, se estropea el estómago.
Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche; pero se honra la salud. «Hemos inventado la felicidad», dicen los últimos hombres, y parpadean. —
Comentario técnico
1. der Nachbar
He ajustado a “prójimo”:
más abstracto y moral que vecino,
encaja mejor con la sátira de domesticación.
2. man braucht Wärme
Mantengo:
“pues se necesita calor”
Repetición intacta → efecto mecánico deliberado.
3. Misstrauen-haben
“desconfiar” (verbal) mejor que perífrasis:
más compacto,
más idiomático.
4. Ein Thor
Mantengo:
“un necio”
Coherente con tu preferencia previa.
5. ab und zu
“de vez en cuando” mejor que “de cuando en cuando”:
frases cortas, repetitivas → efecto mecánico del último hombre
Léxico:
más homogéneo y menos moderno
Puntuación:
coherente con Kaufmann (dos puntos y guiones funcionales)
Punto fino (opcional)
prójimo vs. vecino
prójimo → más abstracto (mi elección)
vecino → más físico/social
Puedes decidir según el grado de “moralización” que quieras dar al pasaje.
Cuando quieras, seguimos con el siguiente bloque o hacemos ya una revisión global del Prólogo 5.
Muy bien. Sólo se me ocurren tres cosas: i) En la segunda canción del mago, «La Canción de la Melancolía,» traducimos el estribillo «Nur Narr, Nur Dichter,» «Solo necio, sólo poeta»; en «Der Genesende,» traducimos «Oh ihr Schalks-Narren …» «Oh vosotros pícaros locos.» Este «Thor» de aquí, no sé si no estaría mejor traducirlo por «loco.» Zaratustra habla poco después de «manicomios» y podría haber más conexión entre «tropiezo» y «locura,» desde la perspectiva del «último hombre,» que entre «tropiezo» y «necedad.» Ii) «Jeder will das Gleiche, Jeder ist gleich» es aliterativo y martilleante. «… lo mismo» / «… Iguales» no refleja «Gleiche»/»Gleich». Sólo se me ocurre: «Todos quieren lo mismo, todos son lo mismo,» o «Todos quieren igual, todos son iguales.» Ninguna me convence. Si se te ocurre algo, bien; si no lo dejamos así. iii) «Geschehen,» lo traducimos habitualmente «suceder,» que yo recuerde en preguntas que Zarathustra se hace, registro un poco alto. Esta línea me da la impresión que hace al referencia al cotilleo, como si todo el mundo creyera estar al tanto de todo y recurriera a ese supuesto conocer parcial para la burla. Yo diría que el sentido es ese. En este contexto pondría «ocurrido» y casi dejaría mi «así no hay fin para burla,» que me recuerda, por cierto, lo que los sepultureros dicen en Shakespeare del craneo del bufón: aquí hubo «burla infinita.»
Buenas observaciones. Voy punto por punto y propongo ajustes mínimos que mantengan tu sistema.
i) Thor → “loco” vs. “necio”
Tu argumento es sólido en este pasaje concreto:
Campo semántico inmediato:
Irrenhaus → manicomio
comportamiento desviado → patologizado
Voz del “último hombre”:
tiende a medicalizar / normalizar la desviación
Además:
stolpern (tropezar) puede leerse aquí como fallo de adaptación, no mera torpeza.
Propuesta
¡Un loco, el que aún tropieza con piedras o con hombres!
Nota de sistema
Mantienes:
Narr → necio
Pero:
Thor → loco (contextual)
Esto no rompe coherencia si lo tratas como:
ajuste semántico por entorno discursivo
ii) Gleiche / gleich
Aquí Nietzsche busca:
eco fónico + identidad conceptual
Tus opciones detectan bien el problema: en español es difícil conservar ambas cosas.
Evaluación rápida
“todos son lo mismo” → demasiado fuerte (borra individualidad ontológica)
“todos quieren igual” → poco idiomático
Propuesta equilibrada
Todos quieren lo mismo, todos son iguales
→ Pierdes la raíz común, pero:
mantienes claridad,
conservas el paralelismo sintáctico,
el martilleo sigue funcionando.
Alternativa (más arriesgada)
Todos quieren lo mismo, todos lo mismo son
recupera eco parcial,
pero suena algo forzado/arcaizante.
→ No la recomendaría para tu edición.
iii) geschehn / geschehen
Tu lectura es precisa:
Aquí no es:
“lo sucedido” en sentido narrativo alto,
sino:
“todo lo que ha pasado” como materia de charla trivial
→ dimensión de cotilleo universalizado
Propuesta
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla.
Sobre tu opción
“así no hay fin para burla”
Tiene un tono interesante (casi proverbial), pero:
en español estándar pide artículo:
“para la burla”
Si quieres elevar ligeramente el tono, alternativa:
“así no tiene fin la burla”
Ajustes integrados (fragmento afectado)
Enfermar y desconfiar les parece pecaminoso: se anda con cuidado. ¡Un loco, el que aún tropieza con piedras o con hombres!
…
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien siente de otro modo va voluntariamente al manicomio.
…
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla.
Conclusión
i) “loco” → aceptado y justificado localmente
ii) mantener “lo mismo / iguales” → solución más estable
iii) “ocurrido” + “la burla” → lectura afinada del pasaje
Si quieres, cuando cerremos Prólogo 5, podemos hacer una pasada específica sobre:
registro satírico vs. profético porque aquí Nietzsche cambia claramente de régimen y conviene que el español lo acompañe sin exagerarlo.
Vale; ya incorpore «Thor,» «todos son iguales» y «ha ocurrido a mi copia.» Una última cosa : «Thor» e «Irre» ambos como «loco,» me rechinan un poco. Creo que «Irre» puede tener que ver con «error.» ¿Te parece poner para ‘Ehemals war alle Welt Irre,’ ‘antiguamente todo el mundo estaba equivocado.’?
Buena intuición: aquí conviene distinguir Thor y Irre, pero sin perder el valor idiomático de irre sein.
1. Irre → ¿“equivocado”?
En alemán:
irre sein = estar loco (uso asentado, no literal de Irrtum = error)
irre gehen / irren = errar (ahí sí aparece el campo de “error”)
En tu frase:
Ehemals war alle Welt irre
→ no es “equivocada” en sentido cognitivo, sino:
fuera de juicio, desde la perspectiva del “último hombre”
2. Problema de tu propuesta
“todo el mundo estaba equivocado”
desplaza el sentido hacia:
error intelectual / juicio falso
pierde:
el matiz psicológico-social (locura como desviación)
debilita la conexión con:
Irrenhaus (manicomio)
3. Solución más precisa
Dado que quieres diferenciar de Thor, propongo:
Opción recomendada
«Antes todo el mundo estaba loco», dicen los más finos, y parpadean.
Justificación
mantiene:
conexión con manicomio → coherencia interna
refleja:
inversión de valores (lo sano vs. lo enfermo)
encaja con:
el tono irónico del “último hombre”
4. Distinción operativa que puedes fijar
Thor → loco (cuando implica torpeza/ruptura de norma visible)
irre (sein) → loco (estado generalizado / diagnóstico social)
irren / Irrtum → errar / error (cognitivo)
→ Es decir: la distinción alemana no se traslada limpiamente al español, y forzarla aquí introduce ruido.
5. Alternativa si quieres matizar sin perder sentido
Si aun así quieres evitar repetir “loco”:
«Antes todo el mundo estaba trastornado»
Pero:
suena más moderno/psicológico,
menos seco que Nietzsche.
Conclusión
No recomendaría “equivocado” aquí.
→ Mantendría:
«Antes todo el mundo estaba loco»
y aceptaría la repetición como parte del efecto satírico de uniformización.
Si quieres, cuando hagamos la revisión final, podemos mapear:
Thor / Narr / irre y ver si en algún otro punto merece diferenciación más fina sin distorsión.
Perfecto: dejamos «Irre» también como «loco.» En fin, «Y se tiene su pequeño placer para el día …» También me suena un poco raro. Common traduce: «They have their little pleasures for the day, they have …»; Kaufmann: «One have one’s little pleasure for the day …» Yo había pensado algo como «Se tiene el pequeño placer de uno para el día …» ¿Tu opinión?
Aquí conviene afinar, porque Lüstchen y la construcción con man piden naturalidad sin perder el diminutivo irónico.
1. Problema de tu formulación
“Se tiene el pequeño placer de uno para el día…”
de uno suena artificioso en español.
introduce un posesivo que el alemán no explicita así.
Se tiene un pequeño placer para el día y otro para la noche…
pierde el paralelismo sein … sein
introduce variación (uno / otro) que Nietzsche no hace
C. (más marcada irónicamente)
Cada cual tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche…
explicita man
pero añade un matiz sociológico que no es necesario
D. (más expresiva, quizá excesiva)
Se tiene su placercillo para el día y su placercillo para la noche…
capta bien -chen
pero puede sonar algo coloquial o cargado
4. Recomendación
Mantendría sin cambios sustanciales:
Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche; pero se honra la salud.
5. Nota de tono
La clave aquí es:
monotonía,
regularidad,
trivialidad programada.
→ la repetición “su pequeño placer… su pequeño placer…” es esencial: no conviene variarla.
Si quieres, en la revisión final podemos decidir si introducir de forma sistemática algún diminutivo (placercillo) en contextos como este o mantener siempre pequeño placer para mayor sobriedad.
No hace falta. Queda como está. Cuando tenga los dos últimos bloques te los paso.
De acuerdo. Mantén la línea actual: está ya muy estabilizada en léxico, ritmo y puntuación.
Cuando tengas los dos últimos bloques:
revisamos cierre del Prólogo 5 (cadencia final, muy importante),
comprobamos coherencia con la introducción del “último hombre”,
y hacemos, si quieres, el barrido de “aber” sobre todo el prólogo.
Quedo a la espera.
16)Und hier endete die erste Rede Zarathustra’s, welche man auch „die Vorrede“ heisst: denn an dieser Stelle unterbrach ihn das Geschrei und die Lust der Menge. „Gieb uns diesen letzten Menschen, oh Zarathustra, — so riefen sie — mache uns zu diesen letzten Menschen! So schenken wir dir den Übermenschen!“ Und alles Volk jubelte und schnalzte mit der Zunge. 17. Zarathustra aber wurde traurig und sagte zu seinem Herzen: Sie verstehen mich nicht: ich bin nicht der Mund für diese Ohren. Zu lange wohl lebte ich im Gebirge, zu viel horchte ich auf Bäche und Bäume: nun rede ich ihnen gleich den Ziegenhirten. Unbewegt ist meine Seele und hell wie das Gebirge am Vormittag. Aber sie meinen, ich sei kalt und ein Spötter in furchtbaren Spässen. Und nun blicken sie mich an und lachen: und indem sie lachen, hassen sie mich noch. Es ist Eis in ihrem Lachen. 16)Y aquí terminó el primer discurso de Zaratustra, que también se llama “el Prólogo” [“:” CM; “;”] porque en este punto lo interrumpió el griterío y el júbilo de la multitud. “Danos a este último hombre, Oh Zaratustra, -así gritaron- ¡Conviertenos en este último hombre! [Kaufmann puntúa distinto: “ …Oh Zaratustra,” así gritaron. ¡Conviertenos en …”] Así te regalamos nosotros al último hombre.” Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua, 17)Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: “No me entienden [“:” CM y K]no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo quizá he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a los torrentes y los árboles [“:” CM y K] ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas en la mañana. Pero ellos piensan que soy frío y un mofador que recurre a terribles chanzas [“:” CM y K] y mientras ríen aún me odian. Hay hielo en su risa.
Propongo una versión ajustada de 16–17, afinando puntuación, concordancias y algunos puntos léxicos.
Propuesta
Y aquí terminó el primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra —así gritaban—, haznos a nosotros esos últimos hombres! ¡Y nosotros te regalaremos el superhombre!» Y todo el pueblo jubilaba y chasqueaba con la lengua.
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo, quizá, he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a torrentes y árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas por la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de terribles chanzas; y ahora me miran y ríen, y, al reír, me odian aún más. Hay hielo en su risa.»
Comentario técnico
1. Puntuación inicial (16)
dos puntos + pues:
«…“el Prólogo”: pues…»
correcto (explicación causal)
“lo interrumpieron…”:
mejor concordancia que lo interrumpió (sujeto compuesto).
2. Discurso del pueblo
Ajustes clave:
«¡Danos ese último hombre…» (no a este, deíxis más natural)
“haznos a nosotros esos últimos hombres”:
mantiene estructura alemana (mache uns zu diesen letzten Menschen)
“¡Y nosotros te regalaremos el superhombre!”
mejor que “así te regalamos…” (tiempo y claridad)
Inciso:
—así gritaban— correcto y fluido
3. jubelte
“jubilaba” mejor que se regocijaba:
más compacto,
más cercano al ritmo alemán.
4. 17) inicio
“Pero Zaratustra se entristeció…”
mantiene aber → pero (coherencia)
dos puntos tras “No me entienden”
correcto (explicación inmediata)
5. Bäche und Bäume
“torrentes y árboles”:
más preciso que corrientes,
más concreto que arroyos (aunque ambas son posibles).
6. nun rede ich ihnen gleich den Ziegenhirten
“ahora les hablo como a pastores de cabras”
construcción correcta (gleich + dat. → comparación).
7. am Vormittag
“por la mañana”:
más idiomático que en la mañana.
8. Spötter in furchtbaren Spässen
“un burlador de terribles chanzas”
más directo que “que recurre a…”,
mantiene concisión.
9. und indem sie lachen…
Mejor reconstrucción:
“y ahora me miran y ríen, y, al reír, me odian aún más”
Recupera:
secuencia dinámica (mirar → reír → odiar).
10. Cierre
“Hay hielo en su risa.”
impecable: breve, contundente.
Resultado
Se restituye:
claridad sintáctica,
ritmo narrativo tras el discurso,
transición al tono más sombrío de Zaratustra.
Se mantiene:
tu sistema (pero, ocaso, etc.),
puntuación tipo Kaufmann.
Si quieres, con esto ya podemos:
ensamblar Prólogo 5 completo, y
hacer el barrido final de “aber” y cadencia global.
Muy bien, C(h)at. Pero tres cosas: i) el inciso – so riefen sie- yo lo pondría siguiendo la coma que cierra el apóstrofe «Oh Zarathustra,» El primer guión, y sin coma después el segundo guión; ii) «Y nosotros te regalaremos al superhombre» omite, me parece, el adverbio «so». La idea de «así,» «en consecuencia,» etc., puede estar implícita en «Y,» pero yo la dejaría más clara. Tampoco pondría el futuro: es un trueque: tü haces eso, y nosotros te regalamos: yo dejaría el presente. iii) «jubilaba» no existe como «expresar júbilo» en español: sin pensar mucho, dejaría el «se regocijaba» del borrador. Como pronominal «regocijarse» equivale a «alegrarse.» iv) En «me odian aún más,» quitaría el «más». Common: «and while they laugh they hate me too.»; Kaufmann: «And as they laugh they even hate me.»
Ajusto 16–17 incorporando tus cuatro puntos.
Propuesta revisada
Y aquí terminó el primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra, —así gritan— haznos a nosotros esos últimos hombres! ¡Así te regalamos el superhombre!» Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua.
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo, quizá, he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a torrentes y árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas por la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de terribles chanzas; y ahora me miran y ríen, y, al reír, me odian. Hay hielo en su risa.»
Nota breve sobre los ajustes
Inciso: colocado tras oh Zaratustra, con coma antes del primer guion y sin coma tras el segundo.
“so schenken wir dir…”: → “Así te regalamos…” (presente + valor de trueque conservado).
“me odian” (sin “más”): más fiel al original y a Common/Kaufmann.
Si quieres, con esto ensamblamos ya Prólogo 5 completo y hacemos el barrido de “aber”.
Sí, C(h)at; pero todavía creo que i) en «Así te regalamos el superhombre,» la idea de trueque se refleja mejor si añadimos «nosotros»: «Así te regalamos nosotros el superhombre.» Evaluálo; ii) y en «me odian» traduciría de algún modo el «noch»: «y al reir todavía/aún me odian.»
Ambos ajustes son pertinentes; los evalúo y te propongo la forma más limpia.
i) “Así te regalamos (nosotros) el superhombre”
“nosotros”:
no es necesario (el sujeto ya está en regalamos),
pero sí añade contraste (“tú haces X / nosotros damos Y”).
Riesgo:
puede sonar ligeramente enfático de más si se repite en otros lugares.
Recomendación
Aquí sí lo aceptaría, porque:
refuerza el tono de trueque colectivo,
dramatiza la respuesta de la multitud.
→ “¡Así te regalamos nosotros el superhombre!”
ii) “noch” en und indem sie lachen, hassen sie mich noch
Aquí el matiz es importante.
noch = persistencia / intensificación simultánea
no exactamente “más”, sino:
“todavía”
“aún”
casi: “incluso entonces”
Opciones
“todavía me odian” → más temporal
“aún me odian” → más ligero, más nietzscheano
“incluso me odian” → más enfático (Kaufmann: even)
Recomendación
→ “aún me odian”
breve,
rítmico,
mantiene ambigüedad entre persistencia e intensificación.
Ajuste integrado (fragmentos afectados)
«¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra, —así gritan— haznos a nosotros esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros el superhombre!»
…
y ahora me miran y ríen, y, al reír, aún me odian. Hay hielo en su risa.»
Conclusión
“nosotros” → justificado aquí por el valor dramático
“aún” → mejor traducción de noch que “más”
Con esto, el cierre de Prólogo 5 queda ya muy afinado. Cuando quieras, ensamblamos el bloque completo.
Vale. Pásame la versión entera y le echamos un vistazo.
Aquí tienes PRÓLOGO 5 completo, ensamblado, con párrafos breves y discurso continuo (comillas abiertas al inicio y cerradas al final), incorporando todos los ajustes fijados:
Cuando Zaratustra hubo pronunciado estas palabras, miró de nuevo al pueblo y calló. «Ahí están —dijo a su corazón—, ahí se ríen: no me entienden, no soy la boca para estos oídos. ¿Hay que romperles primero los oídos, para que aprendan a oír con los ojos? ¿Hay que hacer estrépito como tambores y predicadores de penitencia? ¿O sólo creen al que tartamudea?
Tienen algo de lo que están orgullosos. ¿Cómo llaman a eso que los enorgullece? Lo llaman educación; eso los distingue de los pastores de cabras. Por eso no les gusta oír de sí mismos la palabra «desprecio». Así quiero, pues, hablar a su orgullo. Así quiero hablarles de lo más despreciable: pero eso es el último hombre.
Y así habló Zaratustra al pueblo: «Es tiempo de que el hombre se fije su meta. Es tiempo de que el hombre plante el germen de su más alta esperanza. Aún es su suelo bastante rico para ello. Pero este suelo será un día pobre y dócil, y ningún árbol alto podrá ya crecer de él. ¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre no lanzará ya la flecha de su anhelo más allá del hombre, y la cuerda de su arco habrá olvidado cómo vibrar.
Yo os digo: hay que tener aún caos en uno mismo para poder dar a luz a una estrella danzante. Yo os digo: aún tenéis caos en vosotros.
¡Ay! Llega el tiempo en que el hombre no dará ya a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, el que ya no puede despreciarse a sí mismo. Mirad, os muestro al último hombre.
¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué es anhelo? ¿Qué es estrella?» —así pregunta el último hombre, y parpadea.
La tierra se ha vuelto entonces pequeña, y sobre ella brinca el último hombre, el que todo lo empequeñece. Su linaje es inextinguible, como el de la pulga de tierra; el último hombre es el que vive más tiempo.
«Hemos inventado la felicidad», dicen los últimos hombres, y parpadean. Han abandonado las regiones donde era duro vivir: pues se necesita calor. Aún se ama al prójimo y se restriega uno contra él: pues se necesita calor.
Enfermar y desconfiar les parece pecaminoso: se anda con cuidado. ¡Un loco, el que aún tropieza con piedras o con hombres! Un poco de veneno de vez en cuando: eso da sueños agradables. Y mucho veneno al final, para una muerte agradable.
Se trabaja aún, pues el trabajo es un entretenimiento. Pero se cuida de que el entretenimiento no dañe. Ya no se es pobre ni rico: ambas cosas son demasiado gravosas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado gravosas.
¡Ningún pastor y un solo rebaño! Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien siente de otro modo va voluntariamente al manicomio. «Antes todo el mundo estaba loco», dicen los más finos, y parpadean.
Se es inteligente y se sabe todo lo que ha ocurrido: así no hay fin para la burla. Se riñe aún, pero se reconcilia uno pronto —si no, se estropea el estómago.
Se tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche; pero se honra la salud. «Hemos inventado la felicidad», dicen los últimos hombres, y parpadean. —
Y aquí terminó el primer discurso de Zaratustra, que también se llama «el Prólogo»: pues en este punto lo interrumpieron el griterío y el júbilo de la multitud. «¡Danos ese último hombre, oh Zaratustra, —así gritan— haznos a nosotros esos últimos hombres! ¡Así te regalamos nosotros el superhombre!» Y todo el pueblo se regocijaba y chasqueaba con la lengua.
Pero Zaratustra se entristeció y dijo a su corazón: «No me entienden: no soy la boca para estos oídos. Demasiado tiempo, quizá, he vivido en las montañas, demasiado he escuchado a torrentes y árboles: ahora les hablo como a pastores de cabras. Inmóvil está mi alma y clara como las montañas por la mañana. Pero ellos creen que soy frío y un burlador de terribles chanzas; y ahora me miran y ríen, y, al reír, aún me odian. Hay hielo en su risa.»
Observación final (rápida)
Sistema léxico: consistente
Puntuación: homogénea (dos puntos / punto y coma / incisos)
Registro: bien equilibrado entre profético y satírico
Si quieres, hacemos ahora el barrido de “aber” sobre todo el prólogo para dejar cerrado ese criterio.
Yo lo veo todo bien. Pero la coma después del inciso «- dijo a su corazón – (,)» sobra, ¿No?
Sí, correcta la observación: esa coma sobra.
Explicación
En:
«Ahí están —dijo a su corazón—, ahí se ríen…»
el inciso ya está cerrado por guiones, que cumplen la función de aislar la interpolación. La coma adicional:
es redundante,
rompe ligeramente el flujo,
no responde a una necesidad sintáctica.
Forma preferible
«Ahí están —dijo a su corazón— ahí se ríen: no me entienden…»
Regla práctica que puedes fijar
Cuando uses:
—inciso—
no añadas coma tras el segundo guion, salvo que:
la sintaxis la exija claramente (casos raros),
o haya una pausa lógica independiente del inciso.
Nota estilística
Esta supresión mejora:
la fluidez oral,
la continuidad del pensamiento,
y evita una puntuación excesivamente “visible”.
Puedes corregirlo sin más; es un ajuste fino pero adecuado para tu línea editorial.
Lo ajusto sin más. Fue el criterio que me diste, por otra parte, como en «No -respondió Zarathustra- no doy limosna.»
Correcto: es el mismo criterio y está bien aplicado.
Regla fijada (coherente en tu edición)
Estructura con inciso:
«No —respondió Zaratustra— no doy limosna.»
Los guiones aíslan completamente el inciso.
No se añade coma tras el segundo guion.
La frase continúa directamente.
Aplicación al caso actual
«Ahí están —dijo a su corazón— ahí se ríen…»
✔ misma lógica ✔ misma limpieza sintáctica
Observación útil
Puedes considerar esto ya como norma estable en tu edición:
guiones → inciso autosuficiente
sin coma adicional
ritmo continuo
Esto contribuye bastante a la uniformidad visual y sonora del texto.
Si no hay más ajustes, el Prólogo 5 queda cerrado a nivel técnico.